18 Agosto 2022

Los millonarios recursos enredados en la construcción de alcaldías locales

Se han invertido 221.000 millones de pesos en construcción de nuevas sedes de alcaldías locales.

Obras inconclusas, retrasos y casos de detrimento patrimonial hacen parte del panorama encontrado por la Contraloría de Bogotá en una auditoría hecha al proyecto de construcción de nuevas sedes para 11 alcaldías locales en la capital.

La construcción de 11 nuevas alcaldías locales en Bogotá tiene como fin ofrecerles a los habitantes mejores y más efectivos servicios sin que tengan que salir de sus localidades. En este plan de renovación de infraestructura hay comprometidos 221.000 millones de pesos. Sin embargo, no todas las obras tienen buena pinta. La Contraloría Distrital descubrió que seis de estos proyectos andan más bien embolatados.

El caso crítico es el de la sede de la Alcaldía de Teusaquillo, porque la licencia de construcción ya expiró y las obras no han concluido. 

Como la situación de esta obra no ha podido solucionarse en cinco años, las licencias de construcción ya expiraron y la Contraloría considera que hay cerca de 29.000 millones de pesos enredados.

La construcción de esta sede inició en 2017, durante la segunda alcaldía de Enrique Peñalosa y, luego de una prórroga, actualmente se encuentra suspendida. Como no se realizaron las obras de contención respectivas, el proyecto terminó afectando los edificios vecinos, que tienen riesgo de derrumbe y tuvieron que ser desalojados. La Contraloría considera que, en este caso, hay cerca de 29.000 millones de pesos enredados.

Al otro extremo de la ciudad, en la localidad de Usme, la Contraloría encontró irregularidades que podrían costar 1.175 millones de pesos. En Ciudad Bolívar, en la obra que fue entregada hace tres años, las irregularidades podrían ser del orden de los 242 millones.

En Sumapaz, el alcalde local solicitó la suspensión del proyecto de construcción porque existían unos diseños y estudios que ya habían sido pagados y que no se tuvieron en cuenta para iniciar las obras.

En San Cristóbal la construcción fue suspendida porque contemplaba la demolición de la actual sede, que es una edificación de carácter patrimonial. La Contraloría advierte que la licencia de construcción se vence en dos años, al término de los cuales se perderían los recursos invertidos en estudios y diseños.

La Contraloría de Bogotá ha delegado un equipo especial para determinar cómo se hicieron los procesos de contratación en las alcaldías locales, cuánto se ha invertido en estudios y diseños, el avance detallado de las obras y si los contratos corresponden.