8 Abril 2022

Huellas de desaparición y el arte de la data

Cómo llevar temas tan traumáticos a una sala de arte.

Crédito: Camila Acosta - Comisión de la Verdad.

En una sala de arte es posible reconstruir casos de violencia y desaparición. En el Museo de Arte Miguel Urrutia, de la Biblioteca Luis Ángel Arango, la Comisión de la Verdad y Forensic Architecture reconstruyen tres episodios trágicos de nuestra historia con modelos digitales, animaciones y otros recursos tecnológicos.

Por Catalina Ceballos

 

En el Museo de Arte Miguel Urrutia (MAMU) la exposición Huellas de Desaparición: Los casos de Urabá, Palacio de Justicia y territorio Nukak. Esta muestra se logró después de un largo y rigoroso de trabajo entre la Comisión de la Verdad  y Forensic Architecture. Gracias a esta alianza se llegó a una exhibición en esta sala emblemática de la ciudad de Bogotá. En este espacio que siempre ha reunido grandes nombres como Vik Muniz, la retrospectiva de Beatriz González, y el colectivo cubano conformado por Marco Antonio Castillo Valdés y Dagoberto Rodríguez Sánchez (más conocido como  Los Carpinteros), ahora es la sala donde a través de una investigación de código abierto, la construcción de modelos digitales y físicos, animaciones en 3D, análisis de datos y entornos de realidad virtual se reconstruyeran estos tres casos, de común conocimiento pero no de común apropiación. Ver lo que sucedió en estos tres momentos de conflicto en Colombia, sin necesidad de leerse un informe de 500 páginas, resulta ser un logro para la apropiación de nuestra historia.

La exhibición cuenta con unos mapas que sobrepasan el entendimiento, pero como cualquier obra de arte conmueven.

Para lograr esto, durante dos años se reunieron de manera virtual presencial, viajaron y se encontraron, conversaron, contrastaron biólogos, diseñadores, arquitectos, antropólogos, un grupo de al menos 30 personas quienes investigaron sobre despojos, desalojos, torturas, ejecuciones. La metodología utilizada fue basarse en imágenes aéreas y satelitales, análisis espacial y datos de tres casos que marcaron el conflicto en Colombia. El enclave bananero de Urabá y el evidente y conocido despojo de tierras. La toma del Palacio de Justicia y la desaparición y tortura de personas y la desaparición de pueblos nukak en el Amazonas por la desaparición de su ecosistema.

Forensic emplea técnicas de vanguardia y esto sí que resulta innovador porque permite articular conflicto, tecnología e historia en un espacio de exhibición. La forma como Forensic hace análisis espacial y arquitectónico resulta del todo creativo, y la investigación de código abierto no es otra cosa que una herramienta de gran utilidad para un mundo invadido por fake news. Por su lado, la Comisión de la Verdad aporta con su trabajo basado en la escucha plural, y así permitirnos tener claridad sobre los patrones ( despojo, desalojos, muertes) del conflicto armado interno.

expo

La exhibición cuenta con unos mapas que sobrepasan el entendimiento, pero como cualquier obra de arte conmueven. Y por supuesto nos permiten como individuos, una reflexión: ¿cuál debe ser nuestro papel como individuos y como sociedad para no repetir estos patrones y que podamos aportar a la Gran Paz a la que se refiere el padre Francisco de Roux.

 

¿Qué nos queda?, entender la relación directa entre la deforestación y la ganadería y la coca. Que el despojo de tierras está articulado a prácticas institucionales y a la violencia física y ambiental. Que las famosas cajas negras del caso del Palacio de Justicia son el principio de una historia de organización y logística y que solo termina, cuando se encuentra o no el cuerpo.

 

Que las huellas de desaparición no se pierden en el tiempo y que por el contrario ayudan en la construcción de la memoria. Todo esto lo aprendí en una sala de exhibición de un museo.

 

En un principio la exposición iba a estar abierta abierta hasta el 25 de abril. Sin embargo, por su positiva recepción se ampliará el tiempo de exhibición.