16 Agosto 2022

La segunda al mando en la Policía

Crédito: Yamith Mariño Díaz

La general Yackeline Navarro Ordóñez, quien desde hoy será la subdirectora de la Policía, viene de ser directora nacional de Escuelas de la Policía Nacional, desde donde promovió entre los cadetes la defensa absoluta de los derechos humanos.

Por: Redacción Cambio

El pasado 18 de noviembre de 2021, en la Escuela de Policía Simón Bolívar, de Tuluá, durante una celebración que se supone era de carácter pedagógico, alumnos de la institución recrearon escenas alusivas al régimen nazi, en homenaje a Alemania, país invitado de honor de la ceremonia. Las fotos y videos del evento cundieron en las redes sociales y provocaron la reacción inmediata de la comandancia de la policía. La directora nacional de Escuelas de la Policía Nacional, brigadier general Yackeline Navarro Ordóñez, rechazó semejante iniciativa, y advirtió que tales representaciones iban totalmente "en contravía de la política institucional de absoluto respeto por los derechos humanos". En consecuencia, la brigadier Navarro destituyó al rector de la institución y prometió que la Escuela ejercería mayor vigilancia del pensum en las instituciones de la Policía.

Hoy, a partir de esta noche, la brigadier Yackeline Navarro será la nueva subdirectora de la Policía Nacional, y entre sus obligaciones institucionales estará la vigilancia para que la Policía ejerza, como en aquella ocasión, absoluto respeto por los derechos humanos.

Graduada de bachiller del Nuevo Gimnasio San Luis Gonzaga, ingresó a la Escuela de Cadetes General Santander en 1990, de donde se graduó dos años después. Desde entonces, ha desempeñado diferentes cargos administrativos en los departamentos de Atlántico, Meta y Antioquia, y en ciudades como Medellín y Bogotá, lo que le ha permitido identificar oportunidades para fortalecer el servicio de la Policía y optimizar la capacidad institucional en las regiones.
 

Para profundizar

Su tarea principal dentro de la Policía ha sido la transformación académica de oficiales y suboficiales de la Policía, para fortalecer los temas de derechos humanos, derecho internacional humanitario, investigación y servicio a la comunidad.

En la Dirección de Bienestar Social, siendo subdirectora, promovió el valor de la familia como eje fundamental en la institución y la sociedad colombiana, con la implementación de iniciativas para el fortalecimiento de los vínculos fraternales y familiares, evidenciando cambios positivos en la calidad de vida del personal de la Policía Nacional y sus familias.
 
Como directora de Incorporación, logró la reingeniería en el Protocolo de Selección de Talento Humano para la Policía Nacional, con una capacidad de innovación que le permitió ampliar la población para el cubrimiento de las necesidades institucionales.

Por último, como directora nacional de Educación Policial, tuvo que manejar la denuncia sobre el comportamiento de la escuela de la Policía en Tuluá.

Su nombramiento como subdirectora sorprendió a los entendidos porque generó la salida de 15  generales que eran más antiguos que ella, entre ellos dos altos oficiales expertos en inteligencia y otros que eran comandantes de importantes ciudades en el país.