4 Febrero 2022

“Duque es un mamerto... A Uribe le ha sabido a mierda”: María F. Cabal 

La senadora Cabal habla del presidente Iván Duque, Luigi Echeverri, José Obdulio Gaviria, Alicia Arango y Álvaro Uribe.

Crédito: Luis Carlos Cifuentes

En medio de tensiones internas, el Centro Democrático enfrenta las elecciones más difíciles de su historia. Una conversación entre la senadora María Fernanda Cabal y un militar retirado deja claro que la desconfianza y la fractura en el partido de gobierno son más profundas de lo que se sospechaba. ‘Cambio’ revela el audio.

Por Edinson Arley Bolaños

En la llamada la senadora María Fernanda Cabal no deja títere con cabeza. Aunque la congresista ha sido crítica del presidente Duque en varios escenarios, cualquiera de sus afirmaciones públicas sobre el mandatario pueden parecer una caricia si se les compara con lo que dice de él en privado. Se refiere al actual jefe de Estado como un “liberal de izquierda” y un “mamerto”. Como si se tratase de uno de sus tantos adversarios de la oposición. Pero ahí no para el asunto. Cabal afirma que la candidatura de Duque fue una imposición de la exministra Alicia Arango, del fallecido Fabio Echeverri Correa y de José Obdulio Gaviria, a quien denomina como “el ala marxista” y “un veneno”. Dice también que el único mérito de Iván Duque es el de haber sido el muchacho inteligente y aplicado que acompañaba a quien ella califica como “el hijo vago” de Fabio Echeverri Correa. 

Cabal dice que el único mérito de Iván Duque es el de haber sido el muchacho inteligente y aplicado que acompañaba a quien ella califica como “el hijo vago” de Fabio Echeverri Correa. 

Así se refiere la congresista a Luis Guillermo Echeverri, más conocido como “Luigi”, un hombre que, sin tener responsabilidades públicas asignadas, ha logrado convertirse en el poder en la sombra del último cuatrienio. Luigi fue jefe del hoy presidente cuando ambos trabajaban en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington. Tan pronto arrancó en firme la carrera por la presidencia en 2018, el entonces candidato uribista lo designó como jefe de la campaña. La cercanía entre Duque y Echeverri dio para que este último terminara nombrado en varias de las más importantes y apetecidas juntas directivas: Telefónica, Cámara de Comercio de Bogotá y Ecopetrol. Este empresario y antiguo rejoneador tiene además una estrecha relación con Álvaro Uribe Vélez. Sin embargo, a pesar del inmenso poder que le ha sido otorgado en este gobierno, la senadora Cabal no duda en decir que Luigi “no sirve pa un culo”. 

La conversación

El diálogo ocurrió el 10 de noviembre de 2021, apenas 12 días antes de que el Centro Democrático anunciara los resultados de las polémicas encuestas internas que le dieron la victoria a Óscar Iván Zuluaga. Todo el país recuerda que, aunque luego se alineó, la senadora Cabal puso en duda la legitimidad del proceso de selección del candidato uribista. La grabación arranca hablando de corrupción en las Fuerzas Militares: 

–Claro, dígame una cosa senadora –empieza la voz del oficial en la conversación grabada– perdón que la interrumpa.

–Ocho años de todas las investigaciones del robo a la gasolina y de los repuestos de Aviación Ejército con la juez penal bandida, que ascendieron –afirma María Fernanda Cabal– Ahí está, yo le puedo contar a usted todo. Es más, yo fui la que me tiré el nombramiento de mayores en la Justicia Penal Militar que era violatorio de la ley y ya lo tenía arreglado Mejía. No, es que a mí me han tocado unas peleítas.

–Dígame una cosa, senadora –pregunta el oficial de la reserva activa– ¿Por qué Duque, que es casa Uribe, tiene esa dinastía?

–No, estás equivocado –responde la senadora Cabal y agrega– Duque es liberal de izquierda, Duque es mamerto.  

–¿Y ese maldito cómo se les infiltró? ¿Cómo se les infiltró?

–No se nos infiltró, es que aquí tienen esa maña –y en este punto arranca la arremetida de la senadora–, Duque es puesto por Fabio Echeverri Correa porque Duque fue el muchacho inteligente y aplicado que mandó para acompañar al vago de su hijo, que no sirve pa un culo, que es Luigui Echeverri. 

–Ajá.

–Es que si tenés un hijo vago y tenés plata y querés que se gradue, pues invitás la niña más inteligente de la clase pa que le sople. Como cuando tu hija es fea, que tenés que llevarla con la bonita a ver si se levanta a alguien. 

–Claro.

–Este guevón trabajó en Washington toda la vida y le cargaba la maleta a Uribe cuando iba de viaje, pero nada más le vemos al tipo –asegura la senadora Cabal.   

–No, pero es que el tipo caló –apunta el militar– créame que yo le decía a más de un coronel: Duque va a ser un desastre, y me decían no, es que Duque nos va a dar la garantía del presidente Uribe y la seguridad. Y yo, no va a pasar ni miércoles.

–Lo impuso Alicia, José Obdulio, como siempre –asegura la senadora– porque José Obdulio fue el que nos impuso a Santos pa que usted sepa. 

–Claro –asiente el militar.

–Es el ala marxista –prosigue la senadora Cabal refiriéndose a José Obdulio Gaviria.

–Claro, José Obdulio es un veneno. 

–Es un veneno –le confirma la senadora a su interlocutor– entonces Uribe siempre termina cayendo y terminamos jodidos porque le ha sabido a mierda. Tan a mierda que lo metieron preso en su gobierno.     

–Claro, bueno, eso es un desastre –dice el oficial–, y la gente de Mejía está atornillada en la institución, por Dios, por culpa de este pelele. 

–Aquí no hay nada que hacer hasta que no se largue –le refiere la legisladora sobre Duque y concluye la conversación con esta angustiada sentencia– entonces yo te digo: o ganamos o nos vamos a la mierda todos. 

La conversación conocida por Cambio es más que reveladora. Hasta hace muy poco el Centro Democrático funcionaba como un reloj. Era tal vez el partido más cohesionado en la historia política reciente. Ahora, como bien lo evidencian las palabras de Cabal, la foto del uribismo es otra. Lo que se ve es un presidente solitario, que no cuenta ni siquiera con el apoyo de su bancada; un partido preocupado por la dificultad de mantener el poder, y un puñado de senadores y representantes que, no solo no reconocen el liderazgo del presidente que eligieron, sino que lo ven como una piedra en el zapato para su supervivencia política. Además, hay que decirlo, un preocupante escenario de politización de las Fuerzas Armadas. 

Es claro que en el ala radical del uribismo culpan a Iván Duque de la mala hora que ese sector político atraviesa en la opinión. Lo dicho por Cabal es una confirmación de las tensiones entre Uribe y Duque de las que tanto se habla en los corrillos políticos. Durante este gobierno Álvaro Uribe, quien nunca ha perdido una elección, se enfrentó a un cambio de situación de 180 grados. Eso, por supuesto generó malestares entre el presidente en propiedad y el presidente eterno. 

álvaro UribeÁlvaro Uribe tuvo que retirarse del Senado para escapar a la investigación que le seguía la Corte Suprema de Justicia por el caso de soborno de testigos y fraude procesal. Fue un triunfo, por cuanto la jugada lo puso en las cómodas manos del amigo del presidente Duque y fiscal general Francisco Barbosa y en las de su delegado Gabriel Ramón Jaimes. Sin embargo, lo que esperaba ganar en el terreno judicial, lo perdió en el político. El Centro Democrático, un partido formado por y para él, no ha podido organizarse. La ausencia de Uribe en el Capitolio ha sido suficiente para resquebrajar una bancada que estaba unida exclusivamente en torno a él.

Las diferencias empezaron a notarse en el día a día parlamentario, pero hicieron crisis durante la campaña para elegir el candidato presidencial de la colectividad. Todos los aspirantes se percataron de que el gobierno de Iván Duque se les había vuelto un pesado bacalao para cargar en la espalda. De manera, más o menos explícita, todos han tratado de marcar distancia con un gobierno gastado, envuelto permanentemente en escándalos y con pocos resultados para mostrar.

Uno de los precandidatos, el exviceministro Rafael Nieto, declaró a El Espectador: “Nosotros elegimos presidente, pero no tenemos gobierno”. Más franca aún fue María Fernanda Cabal quien, el 19 de octubre de 2021 en una conversación por Space en Twitter, dijo: “(la ) elección de un candidato presidencial, como Iván Duque, dejó muchas cicatrices y mucha inconformidad en la base del Centro Democrático”.

El inocultable bajón en la popularidad del expresidente Álvaro Uribe que se percibe en las encuestas y en las duras reacciones que despiertan sus recientes visitas a poblaciones, está pasando una cuenta a las posibilidades del Centro Democrático.

Como si fuera poco, la decisión de Álvaro Uribe de apartar a Óscar Iván Zuluaga de la consulta del llamado Equipo por Colombia molestó al presidente Iván Duque. Ese mismo día hablaron por teléfono Zuluaga y Duque. Según la versión de Caracol Radio, el presidente le dijo: “Bueno, Óscar Iván, no cuente conmigo. Así no voy ahí.

Reacciones

Cambio buscó a la protagonista de esta conversación, la senadora Cabal, quien no respondió llamadas ni mensajes. El presidente Iván Duque declinó la posibilidad de referirse a las afirmaciones de la senadora. 

Los otros aludidos, José Obdulio Gaviria, Alicia Arango y Álvaro Uribe también recibieron la comunicación pero prefirieron no referirse al tema. 

Luigi EcheverriQuien sí respondió fue Luigi Echeverri. Al ser contactado por Cambio para leerle el contenido de la grabación, soltó una risotada y calificó el contenido de las palabras de la senadora Cabal como basura: “Eso viniendo de esa señora es una elogio, hombre”. Luego, frente a la opinión de la senadora, de que “es un vago”, respondió: “Humm bueno, no le llevo sino 20 años al presidente de la república, de experiencia y de todo, mijo”. Finalmente, dijo que él era una persona seria y que no daría declaraciones a “esas necedades”.

Como sea, las afirmaciones de la senadora María Fernanda Cabal ahondan las evidentes divisiones en el Centro Democrático, que se debilita como partido sin que eso signifique necesariamente que las opciones del expresidente Álvaro Uribe terminen ahí.