13 Marzo 2022

Jota Pe: uribista arrepentido, youtuber y tercer candidato más votado para el Senado

Jota Pe es el claro ejemplo de que la política es dinámica: de uribista a antiuribista recalcitrante, de “outsider” de la política a tener la votación más grande en estas elecciones atípicas.

Crédito: YouTube de Jota Pe

Cristiano, uribista arrepentido, youtuber con más de un millón de seguidores en sus redes sociales. En definitiva, Jota Pe, como se le conoce en internet, no es para nada un desconocido.

Jonathan Ferney Pulido Hernández, más conocido como Jota Pe, genera varias preguntas. Varios medios de comunicación lo han llamado “youtuber” y lo han tratado como el “desconocido” que se hizo con la tercera votación más alta para el Senado en las elecciones de este domingo 13 de marzo, superado solo por Miguel Uribe Turbay y María Fernanda Cabal, y pasando por encima de figuras como Humberto de la Calle y decenas de políticos curtidos. Sin embargo, podría afirmarse que no es ni lo uno ni lo otro.

Se sabe que es cristiano y que nació en Bucaramanga. Ha dado pocas entrevistas y se conocen datos escasos sobre su vida personal. Si fuera un desconocido, no tendría más de un millón de suscriptores en su canal de YouTube, más de 300.000 en su Facebook, más de 60.000 en su cuenta de Instagram y más de 10.000 en su cuenta de Twitter. De hecho, si se sumaran todos los seguidores en todas sus redes sociales, la votación que alcanzó es mucho menor: 188.243 votos en la Coalición Alianza Verde y Centro Esperanza, al 98,3 por ciento de las mesas escrutadas. Esto no es para nada una contradicción: hoy en día, en la era digital, de las comunidades y nichos segmentados en redes sociales y audiencias, los seguidores y “likes” no se convierten en votos y alguien que tenga más de un millón de seguidores puede ser un perfecto desconocido para gran parte de la población. 

Además, decir que Jota Pe es un “youtuber” también tiene algo de injusticia. Él es, ante todo, un activista político con un gran manejo de redes sociales. Su formato es bastante exitoso: usa corbata negra, gráficas como si se tratara de un noticiero, titulares, edición, cortes de video de alocuciones presidenciales y una obsesión constante por hacerse ver como alguien que va contra los corruptos. Sus videos sueltos en internet podrían hacerse pasar como un corte de una emisión de un noticiero nacional, a diferencia de que Jota Pe no es un presentador para nada neutral: critica a Nicolás Maduro, critica a Iván Duque y critica al uribismo.

Sus videos más vistos en Facebook son una serie que muestra cómo sacaron abucheados a Federico Gutiérrez –a quien pinta como uribista encubierto– y a Álvaro Uribe de varios barrios alrededor del país. En YouTube, en cambio, su video más exitoso es el de un enfrentamiento entre el presidente Nayib Bukele y Maduro. Este detalle hace posible especular que Jota Pe no sólo tiene suscriptores colombianos en su canal, sino que es posible que tenga también una hinchada importante en Venezuela. 

En medio de los videos sobre política en su canal aparecen, de repente, canciones cantadas por él tocando la guitarra, como una oda que le hace a su mamá, que cuenta con más de 800.000 vistas y es su segundo video más visto en la plataforma.

Su antiuribismo es un tema que le toca fibras personales. En un video que circula por fuera de su canal de YouTube, cuenta que él y toda su familia eran uribistas de primera línea: votaron por él en sus dos periodos, votaron por Juan Manuel Santos, votaron por Óscar Iván Zuluaga, odiaron a Santos y votaron por Iván Duque, hasta que algo cambió. Jota Pe resalta en su video varias promesas incumplidas del presidente de Colombia que le hicieron cambiar de mentalidad: la promesa de no hacer una reforma tributaria, para luego intentarlo de la mano de la reforma tributaria del exministro Alberto Carrasquilla, entre otros temas, como las medidas que ha tomado frente a la educación, el medio ambiente y la minería. 

Jota Pe es, entonces, el claro ejemplo de que la política es dinámica: de uribista a antiuribista recalcitrante, de “outsider” de la política a tener la votación más grande en estas elecciones atípicas. Un verdadero “palo”, como se le conoce a las sorpresas tanto en la política como en los concursos de belleza.