Ir al contenido principal
photologuephotos2022-12robot-funcionamiento2jpg
Tecnología

Cómo funciona la inteligencia de ChatGPT

¿Realmente puede el programa de OpenAl pensar por sí mismo para dar una respuesta acertada a toda clase de preguntas?

Por: Eduardo Sánchez

El 30 de noviembre de este año, la empresa californiana OpenAI puso a disposición del público el programa ChatGPT, presentándolo como un programa de “inteligencia artificial” (IA, o AI en inglés) capaz de generar textos como respuestas a preguntas de todo tipo, formuladas a través del sitio web chat.openai.com. Desde ese momento, el éxito ha sido enorme, no solo público sino mediático: CAMBIO, por ejemplo, le ha consagrado dos artículos, el primero de ellos con un titular donde se anuncia que este “robot” va a cambiar el mundo.

¿Son reales tantas expectativas de cambio o, parafraseando lo dicho por Mark Twain como respuesta a su obituario publicado en vida por el New York Times, es una noticia exagerada? Es lo que esperamos dilucidar en este artículo.

Primero que todo, ChatGPT no es un robot, en el sentido que lo entendemos corrientemente, es decir, una máquina con una realidad física, capaz de realizar alguna función mecánica, con o sin forma humana (por ejemplo, con brazos capaces de coger y desplazar objetos). Es en realidad, como la primera parte de su nombre lo indica, un chatbot (contracción de las palabras inglesas chat y robot): un programa informático capaz de establecer una conversación (oral o textual) con sus usuarios humanos, un agente conversacional, que pretende dar la impresión de que el diálogo se establece con otro humano, no con un computador. La segunda parte del nombre son las iniciales de la expresión en inglés Generative Pre-trained Transformer (algo así como transformador generativo pre-entrenado).

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales