
Primicia | Los dos narcos invisibles que patrocinan el negocio ilegal de alias Iván Mordisco
Las autoridades ya tienen identificados los rostros y huellas dactilares de dos peligrosos narcotraficantes que, según información de inteligencia, financian las operaciones ilegales de alias Iván Mordisco. Sus verdaderos nombres siguen siendo un misterio, pues habrían pagado a funcionarios de la Registraduría para borrar sus identidades de los registros oficiales.
Por: Javier Patiño C
Una investigación conjunta de inteligencia militar y policial –basada en el cruce de datos entre diferentes agencias que monitorean las actividades ilegales en los departamentos de Cauca, Huila y Meta– permitió establecer que detrás del accionar criminal de los frentes Carlos Patiño y Martín Villa, que obedecen las órdenes de alias Mordisco, se encuentran los narcos invisibles alias Cheli y alias Toro.
Estos dos sujetos, de aproximadamente 35 y 40 años de edad, respectivamente, serían los encargados de financiar las operaciones ilegales en el norte del Cauca.
Según un documento conocido por CAMBIO, ambos ingresaron desde jóvenes al negocio de la marihuana y, posteriormente, al tráfico de pasta base y clorhidrato de cocaína. A través de estos negocios ilícitos habrían amasado amplias fortunas, que han invertido en propiedades rurales, balnearios, ganado, apartamentos y vehículos de carga, usando testaferros para ocultar su participación.

Aunque sus identidades legales permanecen ocultas, las autoridades estiman que cada mes envían hacia Centroamérica más de cinco toneladas de droga. La mayor parte del cargamento estaría negociado con el cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el cartel de Sinaloa. Recientemente, se detectó una nueva ruta con destino a la estructura criminal de la Nueva Familia Michoacana, organización en proceso de reconfiguración, a la cual los cargamentos colombianos estarían ayudando a sostener financieramente.
Alias Cheli y Toro llevan años financiando a los frentes Carlos Patiño, en el Cauca, y Martín Villa, en el Meta. De acuerdo con la investigación, ambos habrían mantenido vínculos estrechos con alias Kevin, exjefe del frente Carlos Patiño, quien se entregó a las autoridades hace dos semanas en zona rural de El Estrecho, Patía (Cauca).
Estos narcotraficantes suministran armamento de largo alcance –como fusiles M16, Tavor y AK-47–, municiones de diferentes calibres, explosivos, equipos de comunicación y otros recursos logísticos a las dos estructuras bajo el mando de alias Mordisco.
A cambio, las disidencias se encargan de proteger los cristalizaderos, los cultivos ilícitos y las rutas empleadas para el transporte de insumos químicos y drogas hacia el exterior. Se estima que esta alianza deja millonarias ganancias para ambas partes.
Pese a que ya se han desplegado varias operaciones para capturarlos, Cheli y Toro han logrado evadir a las autoridades, aparentemente gracias a una red de informantes dentro de la población civil, que los alerta sobre cualquier movimiento de la fuerza pública.
Aunque existen fotografías y huellas dactilares de ambos, sus verdaderos nombres no han podido ser establecidos, ya que habrían pagado elevadas sumas a funcionarios de la Registraduría para desaparecer sus datos de los sistemas oficiales.
Sin embargo, sus huellas quedaron registradas en trámites notariales realizados con identidades falsas. Estas fueron detectadas por agentes de inteligencia, que continúan siguiéndoles la pista de forma rigurosa.
Actualmente, Cheli y Toro estarían en negociaciones directas con alias Mordisco, definiendo montos de dinero y armamento para fortalecer su estructura narcotraficante, de la cual ambos se benefician tanto en lo económico como en lo militar.
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