
‘La obesidad es una enfermedad multifactorial’: ¿cómo avanza el tratamiento en Colombia?
La obesidad sigue siendo uno de los desafíos más grandes en materia de salud pública a nivel global. A pesar de que la desinformación sobre esta enfermedad crece en Colombia, el país también avanza con la introducción de nuevas terapias y tratamientos para atender a los pacientes.
En el mundo cada vez existen más entornos obesogénicos que han convertido a la obesidad en un problema de salud pública global. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para 2022, una de cada ocho personas tenía obesidad. Además, desde 1990, esta enfermedad se ha duplicado entre los adultos y se ha cuadriplicado entre los jóvenes de todo el mundo.
Factores como la genética, los hábitos alimentarios, la inseguridad alimentaria y el fortalecimiento de una industria de alimentos ultraprocesados han influido en el aumento de la obesidad, definida por la OMS como una “enfermedad multifactorial”. Con el paso de los años, los riesgos y consecuencias de esta condición han sido más estudiados, evidenciando su relación con la aparición de otras enfermedades como la cardiovascular, la diabetes, el cáncer, trastornos neurológicos, enfermedades respiratorias y trastornos digestivos.
Con el objetivo de sensibilizar sobre el impacto de la enfermedad y sus opciones de tratamiento, cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad. En medio de este contexto, diferentes expertos hablaron sobre los avances, retos y tareas pendientes en la atención de la obesidad y el sobrepeso en Latinoamérica y en Colombia.
Uno de ellos es el doctor canadiense Sean Wharton, investigador en obesidad y director de Wharton Medical Clinic. Según el experto, Canadá es un país líder en la atención de la obesidad por dos razones: conocen y entienden la ciencia detrás de la enfermedad y comprenden que la pedagogía y la información de calidad son esenciales para los pacientes.
“Entendemos que la obesidad es una enfermedad genética, biológica y que involucra al cerebro de la persona. Hay que entender también la diferencia entre la persona que vive con obesidad y aquella que por cuestiones estéticas quiere perder cinco kilos en el gimnasio. Esta, sin duda, es una enfermedad”, explica el doctor.
Wharton cuenta cómo en su país han logrado acercarse a los pacientes sin generar culpa o vergüenza por vivir con la enfermedad. “Les hemos ayudado a los pacientes a comprender que no están solos en su tratamiento. No hay que infantilizar al paciente ni hacerlo sentir mal porque como doctores no sabemos todos los esfuerzos que están haciendo por mejorar su calidad de vida”, agrega.
El mensaje del médico canadiense para los países latinoamericanos es que desde el sector salud los médicos se eduquen en la atención de pacientes con obesidad y sobrepeso. Para él, es clave que el personal médico “elimine sus prejuicios y reconozca que se trata de personas que merecen una atención de calidad, sin discriminación, por las prestadoras de salud”.
“Es un problema de salud pública”
Más allá de ser considerada una cuestión estética, la obesidad se ha convertido en un problema de salud pública. Así lo explica el doctor Francisco Kerr, quien asegura que en Brasil, país donde nació, más de 70 millones de personas viven con sobrepeso, es decir, más del 50 por ciento de la población adulta.
“La obesidad es el principal problema de salud pública de nuestros pueblos”, insiste Kerr, quien tiene una larga trayectoria de investigación en cardiología. Su objeto de estudio ha sido la relación entre el sobrepeso y el riesgo cardiovascular. La sensibilización, según el experto, es una de las claves para enfrentar esta problemática en Latinoamérica.
“Es muy importante la concientización que comienza en la educación en escuelas entre jóvenes y niños. Son ellos quienes después educan a sus padres que en muchas ocasiones tienen malos hábitos alimenticios. Hoy más que nunca es importante reformar las políticas de alimentación saludable. De igual forma, para las personas que no han tenido acceso a una alimentación saludable, ya existen más opciones farmacológicas para tratar la obesidad”, sostiene el doctor.
¿Y Colombia cómo está?
La obesidad es una problemática de la que no está exento el país. De acuerdo con información de la Federación Mundial de la Obesidad, en Colombia, el 64 por ciento de los adultos tiene un índice de masa corporal alto (mayor a 25). También se trata de una condición con mayor prevalencia en la población femenina.
Con este panorama, los expertos destacan la importancia de que la población del país comprenda que la obesidad debe atenderse como una enfermedad de carácter crónico y multifactorial.
“Si solo enmarcamos esto como un problema estético, eliminamos el verdadero foco y es que se trata de un problema de salud pública. Colombia es un país muy violento, sin embargo, la primera causa de mortalidad sigue siendo la enfermedad cardiovascular. Si tenemos una condición que está ligada en el tiempo al desarrollo de otras enfermedades es importante prestarle la atención que amerita”, advierte la doctora Karen Palacios, médica internista, endocrinóloga y directora científica de la Clínica de Obesidad Amece de Medellín.
Según la experta, el país necesita de políticas más intensas que respondan a las necesidades de las personas que se encuentran en el “estadío cero”, es decir, en aquellas que no han desarrollado otras enfermedades. En el caso de las personas que tienen otras condiciones asociadas a la obesidad, asegura que se deben establecer rutas integrales desde el sistema de salud con educación y atención de calidad.
Una nueva opción de tratamiento
Los expertos coinciden en que ante la ola de desinformación sobre cómo perder peso que circula a través de las redes sociales la mejor respuesta es la pedagogía. No existen dietas o tratamientos con resultados inmediatos. Por el contrario, el llamado de los expertos es a consultar a un especialista antes de consumir cualquier tipo de medicación.
Además, todos concuerdan en que los avances farmacológicos han logrado transformar el paradigma en la atención de la obesidad. En Colombia, actualmente están aprobadas dos clases terapéuticas para el abordaje de esta enfermedad: los inhibidores de la lipasa y los agonistas de receptor de GLP-1.
Dentro de esta última categoría, desde febrero el país ya dispone de una nueva molécula de aplicación semanal para personas que viven con obesidad. Detrás de esta innovación científica está Novo Nordisk, la farmacéutica que durante cerca de tres décadas ha investigado esta condición.
“Es importante que se comprenda que la obesidad es una enfermedad multifactorial que no se debe a una sola causa; no se trata únicamente de comer en exceso y llevar un estilo de vida sedentario. Es el resultado de una combinación de factores socioculturales, genéticos, ambientales, psicológicos y metabólicos. Debido a esta complejidad, es importante abordarla desde una perspectiva multidisciplinaria para lograr un control efectivo del peso”, explicó la doctora Alexandra Guarín, directora médica de Novo Nordisk Colombia.
Por su parte, la directora general de Novo Nordisk Colombia, destacó la llegada de esta nueva terapia como una solución innovadora que se introduce al país para responder con ciencia a uno de los problemas de salud pública más desafiantes. “Estamos seguros de que esta terapia en Colombia mejorará la calidad de vida de quienes viven con esta condición”, dijo.
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