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CJ Putumayo 1
Carlos Jacanamijoy (centro) fue a recargarse de energía, a conectarse con los suyos y con la naturaleza. Acá está con su mamá, Mercedes Tisoy de Jacanamijoy y su hermana mayor, Concepcion Jacanamijoy Tisoy.

El Carnaval Inga del Putumayo: una celebración ancestral a la vida

El artista Carlos Jacanamijoy dibuja, en esta crónica, lo que se siente al participar en una ceremonia ancestral en donde la gente se recarga de energía y le da gracias a la Tierra.

Por: Carlos Jacanamijoy

Acabo de llegar del Atún Puncha Inga en el Putumayo. Que en lengua inga —el mismo quechua— quiere decir ‘el Día Grande’. Así se le ha dicho desde siempre a esta celebración anual, que más al sur, de donde venimos los ingas originariamente, en el Cuzco, en el Perú, se lleva a cabo el 24 de junio. El día del solsticio de invierno en el cono sur, en donde a este festejo le llaman el Inti Raymi.

Esta festividad inca honra al dios Sol, en esa fecha en la que el astro se encuentra más alejado de la Tierra, marcando el inicio del nuevo año andino y el ciclo agrícola. Pero acá, los misioneros la trasladaron para el pasado día martes, víspera del ‘miércoles de ceniza’.

Ese cambio drástico fue impuesto por la evangelización, así a muchos, incluso de la misma comunidad inga, no les guste. Yo imagino a los incas —luego los llamaron ‘ingas’, por efectos de la pronunciación— cuando llegaron desde un profundo sur al valle de Sibundoy, en el inicio de su asentamiento en este bello lugar, y cuando quizás celebraban esa conmemoración en junio, en honor a sus tradiciones. Pero nos tocó a las nuevas generaciones recibir y transmitir la nueva fecha y el carnaval transformados.

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