
La educación media, un trampolín hacia un futuro de oportunidades
La educación media es el tramo de la educación al empleo que impulsa los sueños de los jóvenes hacia un futuro con más oportunidades y progreso. Es por esto que este tramo se ha convertido en el epicentro de una transformación educativa en Colombia.
Aun así, es fundamental tener una visión sistémica de la trayectoria entre la educación y el empleo, ya que favorece la articulación entre actores claves y puede desencadenar una sinergia que revolucione y abra las puertas a un mundo de posibilidades para la juventud colombiana.
La educación media en Colombia ha evolucionado drásticamente para adaptarse a las demandas cambiantes de nuestra sociedad. Estos grados, 10 y 11, se han convertido en la plataforma de lanzamiento para que los jóvenes tomen decisiones fundamentales sobre su futuro. Estamos en una encrucijada donde la educación media tiene el poder de marcar una diferencia significativa en la vida de nuestros jóvenes y las decisiones que toman en este momento se ven reflejadas en su posibilidad de conseguir un empleo, emprender, desarrollar su proyecto de vida, y en subir en una escala de bienestar socioeconómico tanto para ellas y ellos, como para sus familias.
Sin embargo, ¿está la educación media a la altura del desafío de proporcionar a los jóvenes las herramientas necesarias para tomar decisiones determinantes? Los datos de los últimos años del Informe Nacional de Empleo Inclusivo nos muestran que aquellos que no cursan este nivel educativo se encuentran con barreras para acceder a oportunidades de educación posmedia y empleo. Es clave que entendamos que las brechas de desigualdad empiezan muy temprano en la vida de las personas, pero que hay momentos determinantes en esa trayectoria que son los ejes en los cuales las intervenciones que hagamos tendrán una mayor resonancia. La educación media es uno de estos momentos, y es urgente que pensemos en una transformación educativa inclusiva, equitativa y productiva, por esto el llamado a constituirlo como nivel obligatorio en la trayectoria educativa de la población colombiana, como recientemente lo puso de nuevo en escena el Instituto Natura Colombia, entre otros.
La calidad de la educación media es uno de los ejes principales de esta transformación. Debemos atrevernos a adoptar enfoques innovadores y pedagogías centradas en el estudiante. La tecnología, nuestra aliada en esta era de cambios vertiginosos, puede potenciar el proceso de enseñanza-aprendizaje, empoderando a los jóvenes con habilidades digitales que serán vitales en el siglo XXI.
Pero poner a los y las estudiantes en el centro implica entenderlos desde su integralidad y considerar su bienestar, no solo limitándonos a impartir conocimientos técnicos, sino también poniendo nuestros esfuerzos en desarrollar sus habilidades socioemocionales, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la creatividad. Estas habilidades forjarán jóvenes resilientes y adaptables, capaces de enfrentar los retos de un mundo en constante transformación y de aportar soluciones innovadoras a los desafíos que enfrentamos como sociedad.
En Colombia, hemos emprendido iniciativas innovadoras para impulsar la transformación educativa en la educación media. Programas como la Jornada Única Escolar, la doble titulación y la articulación con la posmedia con programas como la U en tu Colegio están ampliando los horizontes del aprendizaje y cultivando habilidades especializadas en nuestros jóvenes. El proyecto que Fundación Corona desarrolló junto con la Secretaría de Educación de Bogotá y Maloka, que apoya a los y las jóvenes en la toma de las decisiones cruciales a las que se enfrentan en los grados 10 y 11, y que se vio materializado en las guías de trayectoria sectorial “Mi brújula hacia el Futuro”, como herramienta de orientación hacia los sectores de más alta demanda a la ciudad, es un claro ejemplo de cómo podemos generar innovaciones que respondan a las visiones únicas de los y las estudiantes, pero que garanticen que las trayectorias que emprenden en la educación media van a dar frutos en su futuro y en el futuro del país.
Estas iniciativas no solo tienen como objetivo mejorar la calidad de la educación media, sino también proporcionar a los y las jóvenes las herramientas necesarias para abrirse paso en un mundo en constante cambio. Al elevar el nivel educativo, se multiplican las oportunidades de continuar estudios superiores a través de diversas rutas y programas de formación, se expanden las perspectivas de empleo y se impulsa un desarrollo personal y social más sólido y enriquecedor.
La educación media es el trampolín que nos eleva hacia un futuro de oportunidades, pero nada de esto será posible si no tenemos una visión sistémica de la trayectoria entre la educación y el empleo, la cual permite esa articulación entre diferentes actores y que aborda tanto las causas del problema como la solución de una manera integral.
Nos encontramos en un momento crucial en la historia de la educación en Colombia. Es hora de abrazar la innovación, y de recordar que la educación media es un momento determinante en el proyecto de vida de las personas. Juntos, y desde diferentes sectores, podemos empoderar a una generación que llevará a nuestro país a uno más equitativo y con oportunidades.
* Daniel Uribe Parra, director ejecutivo Fundación Corona. Marisol Forero Cárdenas, Coordinadora técnica Orientación Socio Ocupacional y Habilidades Socioemocionales Fundación Corona.
** El tema de la educación media será analizado en el foro “Educación en Colombia: retos y transformaciones”, el próximo 27 de julio. Acá se puede inscribir:
*** Este evento es organizado por CAMBIO con el apoyo de la Alcaldía de Soacha, la Secretaría de Educación de la Alcaldía de Bogotá, Global, Seguros, el Politécnico Grancolombiano, el Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, la Universidad de La Salle, la Universidad Icesi y la Fundación Corona.
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