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El pasado 22 de agosto la ONU declaró oficialmente la hambruna en Gaza | Crédito: Reuters

Arrancan en Egipto las negociaciones por un alto el fuego en Gaza: ¿cuál es el plan de Estados Unidos, las posturas de Hamás y los puntos críticos del acuerdo?

Delegaciones de Israel y Palestina se encuentran en Sharm el-Sheij, Egipto, para iniciar negociaciones indirectas mediadas por Egipto, Qatar y Estados Unidos. El plan de Washington propone alto el fuego inmediato y otros factores para la gobernanza de Gaza.

Por: Juan David Cano

La ciudad costera egipcia de Sharm el-Sheij, apodada la ‘Ciudad de la Paz’, volvió a convertirse este lunes 6 de octubre en escenario de diplomacia. Delegaciones de Israel y Palestina, junto con mediadores de Egipto, Qatar y Estados Unidos, se instalaron para la que se considera la negociación más seria hasta la fecha para detener la guerra en Gaza.

La primera ronda oficial de las negociaciones está prevista para la noche del lunes, hora local, y se realiza en formato indirecto: las partes no se sientan frente a frente, sino que intercambian propuestas a través de los mediadores. Es un esquema que ya se ha usado en procesos anteriores entre Israel y grupos palestinos.

Portada desplazamientos en Gaza
Miles de personas se han visto obligadas a salir de Ciudad de Gaza por temor a ser víctimas de bombardeos anunciados por el ejército israelí. Crédito: Reuters.

El plan de 20 puntos de Washington

La base de las conversaciones es el plan de 20 puntos anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a finales de septiembre. La iniciativa parte de una premisa: el enclave debe dejar de ser un foco de amenaza y convertirse en un territorio desradicalizado, bajo control civil y abierto a la reconstrucción. Para ello, el plan fija que, tan pronto como ambas partes acepten el acuerdo, las hostilidades cesarán y las fuerzas israelíes se retirarán a las posiciones pactadas, de modo que el alto el fuego sea inmediato y verificable.

El proyecto también introduce un principio humanitario central: en un plazo de 72 horas a partir de la aceptación pública del acuerdo por Israel, Hamás deberá liberar a todos los cautivos, sin distinción entre quienes siguen con vida y los que han muerto durante el cautiverio. A cambio, Israel deberá excarcelar a palestinos condenados a cadena perpetua y a otros prisioneros detenidos tras el ataque del 7 de octubre de 2023, incluidas todas las mujeres y menores.

El plan también intenta ofrecer salidas políticas y sociales al conflicto. Contempla que los combatientes de Hamás que renuncien a la lucha armada y se comprometan con la coexistencia pacífica sean beneficiados con una amnistía, mientras que quienes deseen abandonar el territorio podrán hacerlo con garantías de paso seguro. En paralelo, el acuerdo prevé que, apenas entre en vigor, se reabra el flujo de ayuda humanitaria en cantidades equivalentes a las pactadas en enero de 2025, y que las organizaciones neutrales —como la ONU y la Cruz Roja— asuman la distribución.

Foto de archivo del expresidente y candidato presidencial Donal Trump.
Crédito: Colprensa. Foto de archivo del expresidente y candidato presidencial Donal Trump.

Uno de los aspectos más ambiciosos de la propuesta es la transformación de la administración de Gaza. En lugar de una autoridad vinculada a las facciones armadas, el territorio quedaría bajo la conducción de un comité tecnocrático palestino, apolítico y supervisado internacionalmente por un organismo bautizado como el “Board of Peace”, presidido por el propio Trump y con la participación de figuras como el exprimer ministro británico Tony Blair. Ese comité gestionaría la reconstrucción hasta que la Autoridad Palestina estuviera en condiciones de asumir el control político.

En cuanto al aspecto militar, la propuesta elimina cualquier papel de Hamás en el futuro gobierno de Gaza y exige la destrucción completa de su arsenal bajo supervisión internacional. Para garantizar el cumplimiento, se desplegaría una Fuerza Internacional de Estabilización que entrenaría a la Policía local y cooperaría con Egipto e Israel en el control de las fronteras. Israel, por su parte, se comprometería a no ocupar ni anexar Gaza y a retirarse de forma progresiva a medida que avance la desmilitarización, manteniendo solo un perímetro de seguridad transitorio.

La propuesta concluye con tres puntos de carácter político y simbólico: el impulso a un diálogo interreligioso para fomentar la tolerancia y la coexistencia; la promesa de que, conforme avance la reconstrucción y se reforme la Autoridad Palestina, podrán crearse condiciones para el ejercicio de la autodeterminación y la eventual proclamación de un Estado palestino; y la apertura de un horizonte de negociación entre israelíes y palestinos para sellar un marco de convivencia pacífica y duradera.

El punto de partida: los rehenes

La liberación de los rehenes es la prueba inicial de voluntad política y el primer paso operativo. Se calcula que en Gaza permanecen 48 rehenes: apenas 20 seguiría con vida, mientras que el resto son cuerpos que las familias en Israel reclaman para darles sepultura. El plan fija que, una vez aceptado el acuerdo por Israel, la entrega de todos ellos —vivos o muertos— debe concretarse en las 72 horas mencionadas previamente.

A cambio de esa liberación, Israel excarcelaría a los 250 palestinos condenados a cadena perpetua y a los 1.700 detenidos desde los ataques de octubre de 2023, al tiempo que autorizaría la entrada inmediata de convoyes de ayuda humanitaria y retiraría inicialmente sus tropas de las zonas más densamente pobladas de Gaza.

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Autoridades internacionales impulsan negociaciones para un alto el fuego. Crédito: Redes Sociales.

El canje previsto en el nuevo plan no sería el primero. Desde el inicio de la guerra, en octubre de 2023, Hamás ha accedido a liberar rehenes de manera parcial. De los 251 capturados inicialmente, 148 ya regresaron a Israel: ocho de ellos fueron rescatados por el Ejército israelí en operaciones militares, mientras que los otros 140 fueron liberados directamente por Hamás en el marco de distintos acuerdos. Además, la organización ha entregado los cuerpos de más de medio centenar de rehenes que murieron durante el cautiverio.

Las reservas de las partes ante el acuerdo

En resumen, Estados Unidos busca un acuerdo integral que combine el alto el fuego, la liberación de los rehenes, el inicio de la retirada israelí y la hoja de ruta política que incluya la autoridad transicional y el desarme de Hamás. Sin embargo, hay algunas objeciones por parte de Israel y Hamás.

Israel avala la prioridad humanitaria del canje de rehenes y la pausa de combates, pero insiste en que la retirada escalonada y la excarcelación de prisioneros solo se producirán con garantías verificables de seguridad. El Gobierno israelí teme que un alto el fuego sin desarme permita a Hamás reconstituir su poder militar.

Por su parte, Hamás ha aceptado “partes” del plan —en especial el alto el fuego y el canje—, pero rechaza las exigencias de desarme inmediato y entrega total del poder. La organización insiste en que el proceso debe ser por fases, con garantías de que Israel no reanudará la ofensiva después de recibir a los rehenes, y exige un calendario claro para la retirada completa de las tropas israelíes.

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La ONU ha enfatizado en que la responsabilidad de crímenes de guerra en Gaza recae en los niveles más altos de las autoridades israelíes | Crédito: Reuters

Egipto como mediador y el momento simbólico

La elección de Sharm el-Sheij responde al rol histórico de Egipto como mediador entre Israel y las facciones palestinas y a su peso regional para garantizar condiciones de seguridad.

El encuentro coincide con una fecha cargada de simbolismo: se cumplen casi dos años del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que dejó 1.200 muertos en Israel y 251 personas secuestradas, y que desencadenó la ofensiva militar por parte de Israel que, según el Ministerio de Salud de Gaza, ha provocado más de 67.000 muertes.

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Manuela Bedoya y Luna Barreto en su viaje por el Global Sumud Flotilla. Crédito: IG: @carloscopio - Carlos Pérez Osorio.

Las delegaciones negociarán sin hacer una tregua en el conflicto. Los bombardeos israelíes continúan: el Ministerio de Salud de Gaza reportó al menos 21 muertes en las últimas 24 horas por bombardeos israelíes, a pesar de que el presidente estadounidense Donald Trump pidió públicamente a Israel suspender los ataques aéreos para facilitar un clima propicio a las conversaciones.

En paralelo, el mismo día del inicio de las conversaciones, Israel deportó a 171 activistas de una flotilla de ayuda humanitaria que intentaba romper el bloqueo marítimo de Gaza, entre ellos la activista sueca Greta Thunberg y dos colombianas: Manuela Bedoya y Luna Barreto. El episodio volvió a poner los focos sobre los corredores humanitarios y la presión internacional para aliviar la crisis civil en el enclave.

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