
Estados Unidos entró oficialmente en conflicto armado con los carteles de la droga: ¿qué significa la última decisión de Trump?
Un documento confidencial filtrado confirmó que Estados Unidos entra oficialmente en conflicto armado contra los carteles de narcotráfico. ¿Cuáles serían los alcances de esa decisión de Donald Trump?
Por: Gabriela Casanova
En un aviso confidencial enviado al Congreso de Estados Unidos, el presidente Donald Trump informó que el país se encuentra en un “conflicto armado” con los carteles de la droga, bajo el argumento de que los cárteles “causan, de manera ilegal y directa, la muerte de decenas de miles de ciudadanos estadounidenses cada año”.
El aviso, revelado por The New York Times, cita una ley que exige informes a los legisladores sobre hostilidades que involucran a las fuerzas armadas estadounidenses y justifica la legalidad de los tres ataques militares ordenados por Trump contra barcos en el mar Caribe el mes pasado, en los que murieron 17 personas, así como del más reciente ataque, ocurrido el pasado 15 de septiembre, en el que mataron a las tres personas que estaban a bordo de un barco, quienes son señaladas en el aviso como “combatientes ilegales”.
“La comunidad de inteligencia estadounidense evaluó que el buque estaba afiliado a una organización terrorista designada y, en ese momento, se dedicaba al tráfico de drogas ilícitas que podrían utilizarse para asesinar a estadounidenses (...) Este ataque resultó en la destrucción del buque, de los narcóticos ilícitos y en la muerte de aproximadamente tres combatientes ilegales”, dice el aviso.

En dicho documento se emplea el término “conflicto armado no internacional”, utilizado en el derecho internacional humanitario para referirse a enfrentamientos entre fuerzas armadas gubernamentales y uno o más grupos armados, o entre esos grupos, en el territorio de un Estado. Bajo esta premisa, Trump determinó que los carteles involucrados en el tráfico de drogas son “grupos armados no estatales” y “organizaciones terroristas”, cuyas acciones “constituyen un ataque armado contra Estados Unidos”.
“Con base en los efectos acumulativos de estos actos hostiles contra los ciudadanos e intereses de Estados Unidos y de naciones extranjeras amigas, el presidente determinó que Estados Unidos está en un conflicto armado no internacional con estas organizaciones terroristas designadas”, señala el aviso.
Según The New York Times, la notificación no menciona los nombres de ninguno de los carteles de la droga con los que, según Trump, Estados Unidos mantiene un conflicto armado, ni tampoco los criterios que utiliza la administración para determinar si ciertos sospechosos tienen vínculos suficientes con dichos grupos.

De acuerdo con medios estadounidenses como The New York Times y CNN, Trump habría tomado esta decisión para justificar la muerte de presuntos contrabandistas, con el argumento de que, en un conflicto armado, un país tiene derecho a abatir a combatientes. Esta postura se ampara implícitamente en el Derecho Internacional Humanitario (DIH), que establece las normas aplicables en tiempos de guerra.
Los cuestionamientos que deja la declaratoria de Trump de un “conflicto armado”
Según la ONU, para definir un conflicto armado no internacional deben cumplirse dos condiciones fundamentales: que las partes no estatales estén organizadas y que la violencia alcance un nivel suficientemente intenso. Bajo estos criterios, la decisión ha sido cuestionada por especialistas en derecho de los conflictos armados, como Brian Finucane, exabogado del Departamento de Estado, quien advirtió sobre la falta de claridad respecto a si los objetivos realmente corresponden a grupos armados organizados.
“No me sorprende que la administración haya optado por esta teoría para complementar legalmente sus operaciones. (…) Había especulado que podrían hacerlo. Sin embargo, un problema importante es que no está nada claro que quienes sean sus objetivos pertenezcan a un grupo armado organizado, de modo que Estados Unidos pueda estar involucrado en un conflicto armado no internacional con ellos”, dijo a The New York Times.
La estrategia de Trump también abre el debate sobre si los contrabandistas de droga –como en los casos de las lanchas atacadas por fuerzas estadounidenses que transportaban cargamentos, pero no se encontraban en enfrentamientos armados contra el ejército estadounidense– pueden ser considerados combatientes en una guerra, dado que su actividad cobra miles de vidas anualmente.
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