EJEMPLOS DE RACISMO INVOLUNTARIO

Hace algún tiempo, cuando tenía 26 años, un día cualquier hablaba por teléfono con un amigo. La conversación fluía de manera normal. Me preguntó cómo estaba. Y casi instintivamente, quizás con la pretensión ser graciosa, le respondí:
— Bien, mijo; aquí trabajando como negra para vivir como blanca.
Mi amigo se rio pero, luego, al colgar, me quedé pensando en lo que acababa de decir. Me quedé pensando en lo que significaba lo que acababa de decir.
Esta anécdota personal revela una realidad alarmante en Colombia: la persistencia del racismo casi involuntario en nuestra sociedad. A menudo pronunciamos frases cargadas de prejuicios raciales sin ser conscientes de su impacto. Es algo que ya normalizamos.
El racismo, según la Real Academia Española, se define como la creencia en la superioridad de un grupo étnico sobre los demás, lo que conduce a la discriminación o persecución social.
Crecí oyendo frases del estilo de “Es negra, pero es tan bonita” o recibiendo consejos tipo “Con el pelo alisado, te ves más profesional”, y en mi entorno no sobraban frases como “Tienes que enamorarte de un blanco para mejorar la raza”. Estereotipos y prejuicios que, además de ser hirientes, reproducen la discriminación y la desigualdad. Las personas afrocolombianas hemos tenido que enfrentar históricamente la exclusión y la marginación debido a este tipo de pensamientos arraigados que muchas personas repiten acaso sin conciencia. Porque el racismo está tan arraigado, que estamos llenos de racistas que no saben que lo son.
Es crucial reconocer que no podemos simplemente decir “yo no sabía que esas frases era racismo”. Debemos asumir la responsabilidad y hacer un esfuerzo sideral de desaprendizaje, de deconstrucción. También de respeto y reivindicación. La tecnología y las redes sociales, y coyunturas como la elección de una vicepresidenta afrocolombiana, han revelado la persistencia de esa tendencia hiriente en nuestro país de realizar juicios raciales. Y aunque hoy existe la Ley 1752 de 2015, que busca prevenir y sancionar actos de discriminación racial y étnica en el país, el racismo y la discriminación siguen siendo un problema que no para.
Diversos actores nacionales e internacionales están trabajando en la tarea de contener este racismo que se activa acaso por reflejo, y que suele estar presente en personas de cualquier pertenencia étnica: “acá trabajando como negra para vivir como blanca” como le dije a mi amigo.
Para sumarme a ese empeño, en la semana en la que se conmemora el Día de la diversidad étnica y cultural quiero compartir cuatro recomendaciones de contenido pedagógico de calidad sobre este tema: Cimarrón Producciones, una productora dirigida por mujeres que fusiona arte y activismo para explorar temas étnicos, sociales y ambientales afro; Revista Matamba, plataforma de contenido étnico y de género que aborda diversos temas, incluyendo conocimientos ancestrales; Afrocolectiva, un medio que desafía estereotipos con un enfoque afrofeminista, antirracista y panafricanista; y Juntanza Étnica, un programa de USAID y ACDI/VOCA que a través de su videopodcast 'Cuchicheo', del que hago parte, destaca temas que resaltan las raíces y la cultura afro, además de abordar asuntos relacionados con el microracismo y otros temas importantes para la comunidad afrocolombiana.
Erradicar el racismo de la sociedad es un trabajo de todos. Los invito a que se sumen al esfuerzo. A que se enteren de esos contenidos. A que aprendan a desaprender. Y a que trabajen como todos para vivir como todos: no como blancos y negros.
*Integrante del Círculo de Columnistas del Programa Juntanza Étnica de USAID y ACDI/ VOCA. Comunicadora Social - Periodista y Especialista en Procesos de Intervención Social, con experiencia en el diseño, planificación e implementación de estrategias pedagógicas y de comunicación con un enfoque diferencial orientado al desarrollo y la transformación.
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