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Habitantes de La Calera, planta de Manantial
Armando Pérez Escobar, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Buenos Aires Epifanía; César Leandro Santiago Pinzón y Julián Guerrero, presidente y revisor fiscal de la vereda Santa Helena; y Juan Simón García, expresidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Buenos Aires Los Pinos.

¿Cómo es vivir en las veredas vecinas a la planta de Manantial?

Los habitantes de las veredas Buenos Aires Epifanía, Buenos Aires Los Pinos y Santa Helena, de La Calera, contaron cómo es vivir en la zona.

Por: Redacción Cambio

En la zona rural de La Calera, en Cundinamarca, hace frío casi todo el tiempo. Algunas zonas pueden sobrepasar los 3.000 metros de altura. La ganadería y la agricultura, principalmente de papa, son las que le dan el sustento a la mayoría de sus habitantes. De estas montañas no solo baja la espesa neblina en los días fríos, allí nace también el agua. 

A pesar de la riqueza del ecosistema, en los últimos años, de la mano de la escasez de agua por los tiempos secos, se ha acrecentado una polémica por la concesión para la extracción de agua de siete manantiales. La actividad extractiva se hace desde hace varias décadas, y, actualmente, está a cargo de Indega S. A., embotelladora de agua Manantial y propiedad de Coca-Cola.

Mientras algunos habitantes de La Calera han sido críticos de la concesión de agua, quienes viven en dos veredas vecinas, y en la propia Santa Helena, dicen que la presencia de la compañía allí les ha ayudado en varios aspectos de sus vidas.

CAMBIO viajó a las tres veredas de la zona para hablar con líderes y presidentes de las juntas de acción comunal para conocer la opinión de sus habitantes.

Las tres veredas que apoyan a la embotelladora

El pasado 15 de mayo se realizó una audiencia pública en la vereda Santa Helena sobre la concesión de agua que tiene la empresa. Las voces de las personas que están en contra de la concesión (muchos de ellos no viven ahí), contrastaba con las de los habitantes de las veredas cercanas a la planta de Manantial, que defienden a la compañía y quieren que continúe en la zona.

César Leandro Santiago Pinzón nació en la zona rural de La Calera hace 46 años y la conoce como la palma de su mano. En la actualidad es el presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Santa Helena, la misma en la que está ubicada la embotelladora.

Campesinos de La Calera vereda Santa Helena
Julián Guerrero, revisor fiscal de la Junta de Acción Comunal de la vereda Santa Helena; y César Leandro Santiago Pinzón, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Santa Helena.

El presidente de la Junta de Acción Comunal dice que se ha “desinformado” sobre las afectaciones al medioambiente. Pinzón dice que constantemente recorre la quebrada San Lorenzo, la misma que abastece a buena parte de La Calera, y niega cambios importantes en su flujo: “Yo me ando periódicamente la quebrada San Lorenzo, desde donde nace, hasta donde desemboca en el río San Lorenzo. Y puedo decir que gracias a la reforestación que hizo Manantial, la quebrada San Lorenzo tuvo vida”.

Una opinión similar tiene Juan Simón García, quien, hasta el año pasado y por 16 años, fue presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Buenos Aires Los Pinos. Para el líder social, la empresa no solo ha cumplido con la reforestación en el sector, sino que los ha apoyado con capacitaciones para reforestar en sus predios y educación ambiental en las aulas estudiantiles.

“Han sembrado árboles con los niños de la vereda y de la escuela. Para que ellos vayan aprendiendo, traen los árboles y los llevan para que cada uno siembre su arbolito. Igualmente, desde que lo siembran, hasta que se defiende solo, le ponen cuidado”, cuenta García.

Además, cuenta que la empresa los ha apoyado con infraestructura para la escuela. Según dice, cuando era el presidente de la junta logró gestionar un parque biosaludable con 18 máquinas para hacer ejercicio. Además, cuenta que se instaló un ecomuro en la escuela, que es un sistema de recolección y reutilización de agua lluvia. Este ha sido instalado en otras escuelas de la zona.

Ecomuro de Coca Cola en La Calera
Ecomuro instalado en una de las escuelas de La Calera.

El revisor fiscal de la Junta de Acción Comunal de la vereda Santa Helena, Julián Guerrero, añade que hace pocos meses la escuela de la vereda fue pintada gracias a que la planta los apoyó con la pintura. “También nos colaboraron con unos tanques plásticos para la recolección de agua lluvias de las familias de la comunidad”, puntualiza Guerrero.

De igual manera, los líderes de la comunidad aseguran que las vías de las tres veredas están en buen estado gracias a la gestión de la empresa. Por ello, afirman, todos los habitantes de la zona están de acuerdo con que continúe la concesión de agua.

De finca ganadera a planta embotelladora

Armando Pérez Escobar es el presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Buenos Aires Epifanía. Nació y creció en esta zona de La Calera y recuerda que antes de que existiera la planta, en esta zona había una finca ganadera y papera. “Aunque hay mucho monte nativo que nunca se ha talado, sí había muchos claros, muchos vacíos, los cuales en este momento ya se han llenado con matas totalmente nativas”, cuenta Escobar.

El líder comunal dice que en esta vereda también los vecinos se han mostrado de acuerdo con que continúe la planta por el apoyo que han tenido. Además, dice: “La persona que quiera venir a mirar, a conocer y a darse cuenta de cómo está en este momento el alrededor de los manantiales lo pueden hacer. Van a ver que está totalmente cubierto de monte y de plantas nativas del sector”.

Imagen de campesino La Calera
Juan Simón García, quien, expresidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Buenos Aires Los Pinos.

Escobar también niega que se hayan visto afectados en el suministro de agua por la concesión que tiene la planta en la zona. Afirma que la vereda tiene el acueducto comunitario a unos metros de los manantiales y dice que nunca han tenido escasez de agua.

Al igual que los otros líderes comunitarios entrevistados por CAMBIO, ellos afirman que la escasez de agua se debe a la falta de infraestructura que tiene el municipio.

García agrega que el problema del agua en La Calera se debe a la mala gestión que ha hecho la administración local y al crecimiento no planeado del municipio. “Primero hacen los condominios y después van a buscar a ver de dónde sacan el agua para venderle a esa gente”, dice el líder.

Falta que la Corporación Autónoma Regional (CAR) resuelva si le da una prórroga de diez años a la concesión de agua. Mientras tanto, los habitantes de las tres veredas han dicho que apoyan que la empresa continúe, ya que, dicen, no es la única que hay en el municipio, pero sí es la que más apoya a las comunidades vecinas.

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