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Central hidroeléctrica Urrá I. Créditos: página web de Urrá
Central hidroeléctrica Urrá I. Créditos: página web de Urrá

¿Qué tienen que ver los embalses con las inundaciones en Colombia? La pelea de Gustavo Petro y los generadores de energía

El presidente Gustavo Petro cuestionó la gestión de varios embalses del país en medio de la emergencia por lluvias y los señaló de agravar inundaciones. En respuesta, el sector eléctrico explicó cómo funcionan estos sistemas y sus beneficios. Conozca los detalles.

Por: Gabriela Casanova

“En Córdoba empieza a sobrar el agua de la represa de Urrá. Cuidarse mucho aguas abajo”, escribió el presidente Gustavo Petro en su cuenta de X el pasado 2 de febrero, en medio de la emergencia por lluvias que afecta a varias regiones del país, especialmente a los departamentos de la Región Caribe.

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Cinco días después, Petro afirmó que las inundaciones en Córdoba, Chocó, Sucre y Bolívar tienen dos orígenes diferentes que deben ser investigados: primero, la “crisis climática” que trajo a Colombia el frente frío que causó el aumento de las precipitaciones; y segundo, las constantes descargas de agua de los embalses, debido a que alcanzaron niveles máximos durante esta temporada, lo que, según Petro, respondería a intereses económicos relacionados con la importación de gas.

Es decir, había era abundancia de agua y ahora la botan gratuitamente de manera exageradamente dañina. Botan más de 2.500 toneladas de agua por segundo, ¿saben cuántas pérdidas de vida y bienes perdió Colombia y saben cuánta energía potencial perdió el país cada segundo en Urrá?”, dijo el mandatario.

A lo que agregó: “¿Esa energía pérdida acaso no debió sustituir al gas, diez veces más caro que la energía hídrica, en vez de botarla en forma de agua torrentosa a esta hora sobre las casas de los campesinos y las ciudades?, ¿por qué no reemplazaron la energía térmica?, ¿por qué hicieron importar gas carísimo a Colombia?”.  

Las intensas lluvias han causado inundaciones en diferentes regiones del país. Créditos: UNGRD
Las intensas lluvias han causado inundaciones en diferentes regiones del país. Créditos: UNGRD

Tras estas declaraciones, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios informó que, por orden del presidente Petro, realizó una visita de inspección a la hidroeléctrica de Urrá I, localizada al sur del departamento de Córdoba, a 30 kilómetros del municipio de Tierralta. El embalse es abastecido principalmente por el río Sinú y el río Verde, los cuales nacen en el Parque Nacional Natural Paramillo.

El superintendente Felipe Durán explicó que la entidad estaba recopilando información sobre las condiciones operativas de la represa, la generación de energía, la oferta de precios, los vertimientos realizados, así como la activación y los protocolos del plan de gestión del riesgo de desastres de la empresa frente a las inundaciones. Además, afirmó que esta misma actividad se ha venido realizando en diferentes empresas generadoras de energía. 

Un día después de que la Superintendencia compartiera esta información, el presidente Gustavo Petro volvió a criticar la gestión de la hidroeléctrica de Urrá I y de otros generadores de energía en el país. Señaló a las administraciones por dejar llenar los embalses “por simple codicia”, pidió que el gerente de Urrá renuncie de inmediato y asuma responsabilidades penales, y solicitó al alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, explicar por qué en Hidroituango “impuso la maximización de utilidades de la empresa EPM asociada al grupo GEA, por encima de la vida del pueblo del noreste antioqueño”.

También criticó a las hidroeléctricas de Salvajina y Betania, a las que acusó de dejar llenar los embalses sin usarlos “para provocar la escasez de gas” como parte de una estrategia electoral.

Por su parte, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) informó este 9 de febrero que, desde 2020 hasta la fecha, su equipo técnico ha monitoreado los componentes hidrológicos e hidráulicos de Urrá I. En ese seguimiento, identificó que entre 2020 y lo corrido de 2026, durante periodos continuos, se sobrepasó el nivel máximo del embalse que garantiza contar con un volumen vacío en caso de que se presente una creciente.

¿Cómo funcionan los embalses, sus descargas y qué beneficios tienen?

A partir de las declaraciones de Petro, la presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), Natalia Gutiérrez, dio claridad sobre el funcionamiento de los embalses. Gutiérrez explicó que los embalses destinados a la generación de energía cumplen tres funciones importantes: regular los ríos, generar energía y reducir riesgos de inundación, todo ello basándose en pronósticos de lluvias, gestión de niveles seguros y demanda de energía. Aunque cada embalse opera de forma autónoma, su funcionamiento está sujeto a reglas cuyo cumplimiento es supervisado por el Estado.

También aseguró que cuando un embalse llega a su nivel máximo, las descargas controladas son obligatorias por razones de seguridad, y no hacerlo pondría en riesgo la infraestructura y a las comunidades aguas abajo. De hecho, en su más reciente reporte, publicado el 9 de febrero, Urrá, la empresa a cargo de la hidroeléctrica de Urrá I, informó que se han incrementado las descargas debido al aumento de los aportes de caudal.

La empresa explicó que ningún febrero en la historia de los registros ha presentado los niveles de aporte evidenciados en los últimos días, siendo el más alto de 620 metros cúbicos por segundo promedio diario, en el año 1999. A las siete de la mañana, los aportes al embalse son de 1.759 metros cúbicos por segundo y las descargas al río Sinú de 1.434 metros cúbicos por segundo.

Central hidroeléctrica de Urrá. Créditos: página web de Urrá
Central hidroeléctrica de Urrá. Créditos: página web de Urrá

Por otro lado, Gutiérrez afirmó que la operación de los embalses puede reducir la frecuencia de inundaciones en un 8 por ciento y la severidad de las crecidas hasta 38 por ciento.

Los embalses actúan como amortiguadores de crecientes. Sin ellos, las lluvias intensas propias del invierno provocarían inundaciones mucho más severas. Y la evidencia científica internacional lo confirma: los embalses con capacidad de regulación reducen de forma significativa el riesgo de inundaciones, incluso en escenarios de cambio climático”, afirmó.

A modo de ejemplo, explicó que en la cuenca del río Sinú el embalse de Urrá ha controlado más del 96 por ciento de las crecientes en los últimos 25 años. Sin embargo, señaló que, aunque los embalses ayudan a amortiguar estos impactos, frente a “volúmenes extraordinarios de lluvia no siempre es suficiente”.

Así mismo, aclaró que no toda el agua disponible puede transformarse en energía, pues la generación está limitada por la capacidad instalada, además de restricciones técnicas, ambientales y de seguridad. “Forzar la generación comprometería la estabilidad del sistema y la atención de escenarios futuros”, aseguró.

¿Por qué no se prepararon los embalses para el frente frío?

En diálogo con CAMBIO, Gonzalo Cifuentes, magíster en Recursos Hídricos y docente de Hidrología y Cambio Climático de la Universidad Sergio Arboleda, explicó que cuando a una represa llegan las crecientes de un río, al tratarse de un área tan extensa, el nivel del embalse varía muy poco. Es allí donde cumple su función de regulación, como lo ha señalado Acolgen. Sin una represa con embalse el comportamiento del río sería distinto. No obstante, factores como no haber previsto un aumento de las lluvias en enero y febrero y, en consecuencia, contar con embalses ya con altos volúmenes de agua, hacen que el panorama cambie.

Para controlar la entrada y salida de agua de los embalses es necesario hacer previsiones. Por ejemplo, si se sabe que para cierta época del año habrá poco ingreso de agua, se debe ahorrar. “Nosotros sabemos que por lo general diciembre, enero y febrero son meses secos. Entonces la operación que uno trata de tener en esos meses es una operación de escasez”, dijo Cifuentes.

Ahora bien, según el experto, para contar con esos conocimientos se hacen comparativos mensuales de años anteriores y, con base en ello, se pueden tomar decisiones. Pero fenómenos como un frente frío que provino del hemisferio norte no se esperaba, porque se trata de un evento inusual cuyo pronóstico se hace con un margen de tiempo muy corto. Sumado a ello, incluso si se prevé un evento de estos, no se puede saber con exactitud cuánta agua lluvia caerá.

“Tú no planeas de un día para lo que va a pasar al siguiente. Es un defecto que tiene la hidrología y que todavía no hemos logrado superar, y es que tú no puedes predecir qué va a pasar en el clima más allá de un par de días; todo lo que tú pienses es muy especulativo. (...) Y aunque puedes saber qué va a pasar, no puedes cuantificarlo. Al no poder cuantificarlo, tienes que estar alerta”, comentó.

Hidroituango. Créditos: Alcaldía de Medellín 1
Hidroituango. Créditos: Alcaldía de Medellín

¿El aumento de descargas si puede causar inundaciones?

Frente al caso de las descargas, Cifuentes explicó que, si el embalse está llegando a los niveles máximos permitidos, se debe regular la salida del agua. Si entra un caudal grande, debe salir un caudal grande, y se deben realizar estrategias de planeación para mantener el embalse estable.

“Si no se generan esas dinámicas de operación, lo que pasa es que el embalse empieza a llenarse por encima de niveles seguros y pueden ocurrir condiciones que generen riesgos de rotura o afectaciones directas sobre la infraestructura”, afirmó.

El experto aseguró que, en situaciones extraordinarias como la que vive Colombia en estos momentos debido a las fuertes lluvias, si las descargas aumentan y se realizan en grandes cantidades (teniendo en cuenta que son obligatorias por seguridad), aguas abajo se presentarán inundaciones de manera inevitable.

“La inundación es inevitable, por eso de hecho esas zonas se llaman llanuras inundables, porque se van a inundar, naturalmente van a estar llenas de agua, infortunadamente para todos los habitantes”, dijo el experto.

Frente a estos casos, explicó que, al ser conscientes de que habrá un impacto, se debe hacer una adecuada gestión del riesgo aguas abajo, es decir, evacuar a los pobladores de esas zonas. 

“Lo que tienen que hacer también los operadores es tratar de mantener unas salidas que sean lo más estables posible y regular los ingresos, o trabajar con valores promedio en las descargas (…) tratando de regular el caudal que pasa aguas abajo para que la inundación aguas abajo también esté regulada. Esa es la mejor medida que pueden tomar ellos”.

Por qué no sé está “botando agua para usar gas caro”, según Acolgen

En cuanto al aspecto económico, Natalia Gutiérrez señaló que “verter agua implica dejar de generar energía y perder ingresos”; afirmó que por ello “no existe incentivo económico para hacerlo” y que “los vertimientos no son decisiones discrecionales, sino obligaciones técnicas”. Además, explicó que, a mayores aportes hídricos por lluvias, el precio de la energía en bolsa ha mostrado una tendencia a la baja, “reflejando que el recurso disponible se está utilizando efectivamente para generar electricidad y reducir costos del sistema”. Por eso, desmintió que se “bote agua para usar gas caro”.

Sin embargo, Petro no se quedó callado e insistió en que los embalses están desperdiciando agua. Los llamó “cínicos” e insistió en sus sospechas de que los generadores de energía actúan por intereses económicos que, según el mandatario, quedó en evidencia por las intensas lluvias.

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