
El alumbrado no inteligente de Bucaramanga
Un contrato de 14.680 millones de pesos para la instalación de la telegestión en las luminarias de la ciudad es el principal dolor de cabeza del alcalde, Juan Carlos Cárdenas. El contratista quiere cobrar, no es claro aún si la telegestión funciona y el tiempo se le acaba.
Por: Juan Vásquez
La atención del país estuvo puesta en Bucaramanga durante los últimos meses debido a la candidatura presidencial del exalcalde Rodolfo Hernández. Consumada su derrota en la segunda vuelta, se levanta el telón electoral y vuelven a la agenda otros asuntos de la “ciudad bonita” que habían quedado temporalmente en el olvido. Lo que sucede con el millonario contrato para el control y monitoreo permanente del alumbrado público, también conocido como telegestión, es quizá el de mayor relevancia hoy.
La administración del alcalde Juan Carlos Cárdenas se trazó el propósito de implementar este sistema inteligente en la capital santandereana y por eso abrió una licitación a través de la Bolsa Mercantil. El 30 de julio de 2021 se firmó el contrato y se tenía proyectado que tardaría solo cinco meses. Pero en dos ocasiones antes del cumplimiento de este plazo, el 30 de octubre y el 19 de diciembre, la firma a cargo de la interventoría del contrato radicó informes sancionatorios en los que aseguraba que el contratista, la Unión Temporal Bucaramanga Inteligente, incumplía con múltiples requisitos estipulados en la ficha técnica de negociación (documento en donde se fijan las obligaciones del contratista cuando el proceso se realiza en la Bolsa Mercantil).

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