
‘La política exterior es determinante en la campaña electoral’: Julio Londoño Paredes
Julio Londoño Paredes, excanciller. Foto: Pablo David - CAMBIO
Mauricio Jaramillo Jassir, vicecanciller; los excancilleres Marta Lucía Ramírez y Julio Londoño; y la internacionalista Sandra Borda evalúan las relaciones del país en el foro 'Perspectivas País 2026', realizado por CAMBIO. Colombia dice que “Estados Unidos es el que ha maltratado al país”.
Por: Armando Neira
Gabriel García Márquez decía que uno de los problemas más graves de los colombianos era que se la pasaban mirándose al ombligo mientras el mundo seguía su curso. Esos tiempos, al parecer, quedaron atrás, pues el tema de la política exterior no solo está en la discusión diaria, sino que será uno de los asuntos centrales de la próxima campaña electoral.
“Colombia ocupa hoy un lugar en el sur global”, dijo este miércoles Mauricio Jaramillo Jassir, vicecanciller de Colombia, en el panel ‘¿Dónde está Colombia en el tablero global?,’ en desarrollo del foro ‘Perspectivas País 2026’, realizado por CAMBIO.
Además del viceministro, participaron los excancilleres Marta Lucía Ramírez y Julio Londoño Paredes, y Sandra Borda, profesora del Departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Universidad de los Andes.
A propósito, Borda recordó que en campañas anteriores los debates dejaban los últimos cinco minutos para hablar de política exterior y que, en general, todos los aspirantes decían lo mismo.
Hoy, por diferentes circunstancias, el escenario es distinto, tanto por lo que ocurre afuera como por lo que sucede adentro. En Washington está al frente el impredecible Donald Trump, mientras que en la Casa de Nariño está, por primera vez, un Gobierno de izquierda, lo que naturalmente modifica los hechos y las percepciones.

En esta línea, Jaramillo negó que Colombia maltratara a Estados Unidos para explicar las airadas reacciones recientes de Trump: “Nos meten a nuestros migrantes en un avión encadenados; nos imponen barreras comerciales cuando tenemos un tratado de libre comercio”, enumeró entre las acciones que, desde su visión, han llevado las relaciones a este punto.
Colombia se defiende, dice el vicecanciller
“Creo que lo primero que diría es que hay que pensar cómo hacer para que Estados Unidos vuelva a comportarse de acuerdo con el derecho internacional y las convenciones. Porque, si vamos a analizar costumbres y comportamientos, me preguntaría –y les preguntaría– qué ha hecho Colombia para maltratar la relación con Estados Unidos hasta merecer ese tipo de señalamientos, o si alguien aquí tiene pruebas de lo que se ha dicho desde la Casa Blanca respecto del presidente Petro, que las muestre, porque estas no existen”, dijo.
“Nadie las tiene. Se lanzan señalamientos sobre algo que nunca existió y que nunca había ocurrido. El señor Trump, por ejemplo, también maltrató a Iván Duque; dijo: ‘Es un buen tipo, pero no ha hecho nada’. Ya lo había hecho antes”.
Para Borda, “este análisis debe ir más allá de lo observado en este Gobierno, porque los problemas actuales no se originaron aquí, sino que se profundizaron por decisiones políticas y por un contexto internacional sobrediagnosticado desde hace mucho”.
“Estamos en la segunda administración Trump, y esto no sorprende a nadie; Trump es más un síntoma que una causa. El mundo cambió y no estaba preparado ningún gobierno, ni este ni los anteriores”.

“Hay dos cambios importantes: uno doméstico –tener un gobierno de izquierda, lo cual es normal y bienvenido– y otro internacional, cuyo desenlace nadie conoce. Estamos en un momento de transición global tan incierto como el de finales del siglo XIX y comienzos del XX”, agregó la docente internacionalista.
“El llamado, entonces, es a la cautela y a que, como sociedad, nos involucremos más en la discusión. La responsabilidad del mal manejo de la política exterior recae en buena parte en una sociedad que no ha prestado suficiente atención a estos temas”.
Una realidad distinta
Londoño, por su parte, dijo que quisiera hacer un par de consideraciones iniciales antes de aprovechar la presencia de los expertos. Señaló que Colombia está viviendo un momento inédito para muchas generaciones. Durante mucho tiempo, el país fue visto como un vecino tranquilo, confiable, un socio estable, una presencia equilibrada en el contexto no solo latinoamericano sino mundial. Y hoy está envuelto en fuertes tensiones diplomáticas. El caso de las relaciones con Estados Unidos es un ejemplo claro.
“Por otra parte –continuó–, tenemos una guerra en Europa, un conflicto en Oriente Medio, tensiones en nuestro propio continente, y Colombia, en medio de ese escenario, hace esfuerzos para posicionarse y no diluirse en su presencia internacional y en su importancia como referente en la región. Para hablar de esto, nada mejor que entender dónde está realmente Colombia en este momento, de la mano de personas que han trabajado, estudiado y vivido las relaciones internacionales del país”.

A la pregunta del moderador, el periodista de CAMBIO Álvaro García sobre cuáles son los matices de ese posicionamiento, tanto en el ámbito internacional como ante la opinión pública, Marta Lucía Ramírez respondió que Colombia hoy es un actor cada vez menos relevante, aunque todos los temas que preocupan a la agenda internacional pasan, de alguna manera, por el país.
“Lo digo porque la seguridad es un tema fundamental y buena parte de la preocupación por el crimen transnacional tiene que ver con actores colombianos: guerrillas criminales, narcotraficantes y organizaciones terroristas. También está la preocupación por el narcotráfico, convertido sin duda en un problema de seguridad nacional para muchos países”.
“Además, Colombia es clave en sostenibilidad y transición energética: podríamos contribuir no solo a nuestra autosuficiencia sino también como proveedor de energías renovables. Y podríamos cumplir un papel importante en la recuperación económica global: somos un mercado interesante, con 52 millones de personas, y podríamos convertirnos en proveedor estratégico en sectores como la agroindustria”, añadió la exvicepresidenta.
“Hoy vemos un panorama internacional incierto, fragmentado: según el Índice de Paz Global de 2024, hay 54 países con conflictos internos y 92 participando en conflictos externos. Y Colombia, lamentablemente, tiene hoy una voz poco creíble y poco escuchada”.

“Nuestro país solía tener una política exterior de consenso; eso ya no existe. Hoy tenemos una política exterior reactiva, caprichosa, irresponsable, rompiendo relaciones con socios estratégicos indispensables. Colombia está en el escenario, sí, pero con un enorme espacio aún por recuperar”, concluyó.
La política exterior al tablero
Londoño tomó la palabra y precisó: “Creo que, hace muy pocos años, nadie imaginaba que tendríamos los conflictos que el mundo enfrenta hoy: la guerra entre Rusia y Ucrania, la situación entre Israel y Hamás y la insistencia de China en reincorporar Taiwán. Todo eso tiene repercusiones sobre Colombia”.
“La política exterior era lo último que se mencionaba en campañas presidenciales; un tema marginal. Ahora es determinante para la vida de muchos colombianos por múltiples factores”, agregó el excanciller.
Además, según Julio Londoño, la diplomacia del país ha caído en lo que él llama como la “diplomacia del micrófono”, inaugurada por el presidente Chávez. “Es una diplomacia que consiste en hablar por micrófono o en redes sociales sin medir consecuencias. Para eso existen los ministerios de Relaciones Exteriores: para manejar conflictos y tensiones con prudencia. La diplomacia del micrófono es muy peligrosa”.
“A mi juicio, la política exterior no puede personalizarse: un país no puede tener o romper relaciones por simpatías o antipatías personales. Hay que ser pragmático. Colombia, en su momento, avanzó abriendo relaciones con África, con Europa Oriental o con países caribeños, que muchos consideraban irrelevantes. Hoy la situación es otra, mucho más delicada, y requiere cuidado extremo”, agregó.
A su vez Jaramillo insistió en una de las diferencias actuales: “Nunca habíamos tenido un Gobierno de izquierda y eso ha tenido un impacto positivo en nuestra política exterior. Durante años, nuestra política exterior equiparó intereses de clase con intereses nacionales. Creo que esta es la primera vez que un Gobierno se toma en serio la Constitución del 91, el sur global y se interesa por Oriente Medio más allá de los mercados”.
“Estamos ante la peor crisis humanitaria contemporánea. Álvaro mencionó “guerra” entre Israel y Palestina. No hay guerra. Hay un genocidio. Palestina no tiene ejército y la población civil está siendo masacrada, con la condescendencia, o incluso el financiamiento– de varios países occidentales”, subrayó el viceministro.
“Se dice que Colombia es hoy irrelevante. No: Colombia era irrelevante. Cuando apoyamos la guerra en Irak, cuando nos sumamos a la guerra global contra el terrorismo, cuando violamos la Constitución, esos sí fueron momentos de irrelevancia”, agregó Jaramillo.
“Hoy estamos diversificando la política exterior. Organizamos tres cumbres, un foro con China y concretamos lo que gobiernos anteriores prometieron desde los años noventa. Lideramos discusiones sobre transición energética, migraciones y descarbonización. Colombia no es potencia, pero hoy sí tiene liderazgo”, concluyó.
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