
El Liberal: de partido glorioso a empresa familiar
César Gaviria Trujillo, presidente de Colombia entre 1990 y 1994 y jefe del Partido Liberal. Fotoilustración: Yamith Mariño
En esta campaña, el Partido Liberal vuelve a apostar por conquistar una bancada fuerte en el Congreso para negociar con el aspirante presidencial mejor posicionado. ¿Cuál es el costo de esta estrategia? Hay rebeldes que públicamente señalan que la colectividad se convirtió en una “famiempresa electoral”.
Por: Armando Neira
Richard Aguilar, tercero en la lista del Partido Liberal al Senado, promete un país guiado por líderes “nobles y firmes”. De su pasado reciente no habla. En 2021 intentó esquivar una orden de captura de la Corte Suprema por concierto para delinquir y peculado renunciando a su curul para que el caso pasara a la Fiscalía. En 2022 quedó en libertad por vencimiento de términos.
La historia recuerda la de Mario Castaño, el senador liberal que, pese a los señalamientos por una red que habría desviado más de 112.000 millones de pesos, fue elegido en 2022 con más de 68.000 votos. Murió en la cárcel, cumpliendo una condena por corrupción.
A ambos, el aval para integrar la lista de la colectividad lo firmó el expresidente César Gaviria Trujillo, responsable de la estrategia de emplearse a fondo en busca de obtener una bancada robusta y, luego, sentarse a negociar con el candidato presidencial mejor posicionado.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios





