27 Febrero 2022

El nuevo teatro de guerra en Arauca tras la muerte de alias Arturo

Crédito: Juan páez- colprensa

Gerardo Antonio Sanguino, alias Anderson, sería el reemplazo de alias Arturo, jefe guerrillero del Frente Décimo de las disidencias de las Farc, muerto la semana pasada en un bombardeo en Arauca.

Por: Javier Patiño C.

La vida del responsable de recientes atentados en Arauca –como el carro bomba del pasado 19 de enero, en Saravena– y que además era el hombre de confianza de alias Iván Mordisco –hoy jefe de las disidencias de las Farc– terminó el jueves pasado en la vereda El Paisaje, municipio de Puerto Rondón, en el mismo departamento. Fue uno de los 23 guerrilleros muertos que cayeron tras el bombardeo de las Fuerzas Armadas sobre su campamento, en una operación conjunta entre Ejército y Policía.

Las autoridades lo habían acusado de dirigir secuestros, extorsiones, homicidios selectivos y amenazas en la región, pero además de ordenar la muerte de alias el Paisa, en diciembre del año pasado. 

Luego de su abatimiento, las operaciones de la fuerza pública en la zona se centran contra un nuevo objetivo: Gerardo Antonio Sanguino, más conocido dentro del frente Décimo como alias Anderson y seguro sucesor del jefe disidente abatido.

Su experiencia de más de 20 años dentro de la organización, ser oriundo de la zona y disponer de cualidades de mando dentro de los cerca de 150 guerrilleros que aún hacen parte del grupo al margen de la ley, hacen que sea, para las autoridades, la persona designada por alias Iván Mordisco para ser el nuevo jefe del frente Décimo.

 

 

Su experiencia de más de 20 años dentro de la organización, ser oriundo de la zona y disponer de cualidades de mando dentro de los cerca de 150 guerrilleros que aún hacen parte del grupo al margen de la ley, hacen que sea, para las autoridades, la persona designada por alias Iván Mordisco para ser el nuevo jefe del frente Décimo.

Se cree que Anderson permanece escondido en un campamento en el estado de Apure, Venezuela, donde comanda la compañía Ciro Trujillo, que ha realizado varios ataques contra la población civil y militar en territorio colombiano.

De acuerdo con informes de inteligencia, quien sería el nuevo jefe del frente Décimo se salvó de caer en el bombardeo de la semana pasada pues se encontraba camino al campamento destruido. Ahora, las autoridades ofrecen una recompensa de 200 millones de pesos por informes sobre quién sería elegido nuevo jefe del frente Décimo. “Mientras tanto, cerca de 7.000 hombres de la Policía, la Armada, la Fuerza Aérea y el Ejército harán controles para dar seguridad y devolver la tranquilidad a los habitantes de Arauca”, señala el comandante de la Octava División del Ejército, general Jorge Mora.

guerrilla

 

Quién es Anderson

De acuerdo con los organismos de inteligencia, alias Anderson fue reclutado a los 16 años por el cabecilla del frente Décimo de las Farc de la época, alias Dairo. Con el tiempo fue escalando posiciones dentro de la organización, hasta llegar a ser el principal ‘explosivista’ y encargado de la instalación de campos minados en varias zonas rurales de los departamentos de Arauca y Casanare.

anderson

Su nombre fue conocido en el país el 7 de septiembre de 2012, cuando fue capturado en Bogotá tras varios seguimientos hechos por los organismos de inteligencia al descubrir que compraba uniformes, alimentos y medicamentos para ser enviados a Arauca.

Su aprehensión fue realizada en un barrio al sur de la capital, mientras se dirigía a un centro de salud tras presentar problemas cardiacos y síntomas de leishmaniasis. El Juzgado 46 Penal de Bogotá lo envió a la Cárcel de La Picota, sindicado por los delitos de tráfico de uniformes de uso exclusivo de las Fuerzas Militares, rebelión, terrorismo y concierto para delinquir agravado.

Durante siete años permaneció en ese centro carcelario, hasta cuando firmó un acta de compromiso con la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que ordenó su libertad.

Su compromiso de acogerse y contribuir con la reparación de víctimas nunca se cumplió, a pesar de que regresó a Arauca y permaneció durante varios meses en un Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación. Allí fue donde decidió volver a las armas.

Su compromiso de acogerse y contribuir con la reparación de víctimas nunca se cumplió, a pesar de que regresó a Arauca y permaneció durante varios meses en un Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación. Allí fue donde decidió volver a las armas.

La voz guerrillera

Con la salida del proceso de paz de alias Gentil Duarte e Iván Mordisco, para crear las disidencias de las Farc, el frente Décimo volvió a conformarse con un grupo de al menos 200 hombres. Allí aterrizó, de nuevo, alias Anderson.

Su tarea fue rearmarse en la frontera entre Colombia y Venezuela, para establecer campamentos en el estado de Apure con la principal finalidad de controlar las rutas del narcotráfico. Esa operación causó desavenencias con otras organizaciones, las cuales obligaron al nuevo grupo a sostener fuertes enfrentamientos con la llamada Segunda Marquetalia, al mando de alias Iván Márquez.

Durante varios meses, esos combates ocasionaron el desplazamiento de cientos de familias que huyeron hacia territorio colombiano. Fue entonces cuando la voz de alias Anderson se conoció en una grabación obtenida por la periodista María Camila Díaz, de W Radio, en la que el guerrillero invita a la comunidad de La Victoria, Venezuela, a manifestarse en contra de los ataques que el Ejército de ese país realizaba en su contra.

“La gente se encuentra preocupada por los bombardeos que está haciendo el Estado venezolano que, en este caso, ha traído la muerte de campesinos y de niños que nada tienen que ver con la guerra, lo mismo que el desplazamiento del pueblo, el saqueo de sus casas. Entonces, si ustedes como pueblo proponen salir a las calles con las banderas de la paz y exigiendo su bienestar, nosotros, las Farc, el décimo frente, vamos a apoyarlos”, afirma en el audio. 

Agrega, además, que los integrantes de la Fuerzas Armadas venezolanas son los que saquean y bombardean viviendas de civiles, con la excusa de estar buscando a la guerrilla. 

“Estamos convencidos de la lucha en la cual llevamos más de 50 años y seguiremos: unas bombas no nos van a callar”

“Estamos convencidos de la lucha en la cual llevamos más de 50 años y seguiremos: unas bombas no nos van a callar”, decía.

Tales enfrentamientos incluyeron el secuestro de 11 militares venezolanos que, durante tres semanas, permanecieron presos en campamentos de la guerrilla. Solo la gestión de organismos internacionales logró su liberación.

Al mismo tiempo se generaron, además, nuevos enemigos. Desde diciembre del año pasado, por ejemplo, el frente Décimo libra duros combates con integrantes de la columna Domingo Laín, del ELN, en los que han muerto cerca de 30 integrantes de ambos grupos al margen de la ley.