1 Julio 2022

La abuela, la temible guerrillera que sobrevivió a cuatro bombardeos del Ejército

Crédito: yamith Mariño Díaz

Le dicen así no por las secuelas de la edad sino por las cicatrices que le han dejado sus 33 años como guerrillera del ELN. Reclutada a los 16 años, se ha transformado en una mujer despiadada que aterroriza a la población en la disputa territorial que sostiene con el Clan del Golfo.

Por: Javier Patiño C.

Los pobladores del resguardo Buenavista-Unión Pitalito, en el municipio de Bajo Baudó, en el Chocó, han sufrido en carne propia los enfrentamientos que durante los últimos seis meses sostienen los integrantes del Clan del Golfo y el frente occidental del ELN por el control de las rutas del narcotráfico.

El más reciente episodio de esta disputa fue la ejecución, la semana pasada, de cuatro civiles, cuyos cuerpos aparecieron entre un matorral de Playa de Orpúa, al sur del municipio. Los cadáveres fueron identificados como los de José Antonio Hurtado Montaño, comerciante conocido en la zona; y cuatro exestudiantes del resguardo Buenavista: Luis Alberto Ismare, de 22 años; Albis Puchicama Barrigón, de 25; y los hermanos Jhonsy y Erofio Mambache Carpí, de 23 y 25 años respectivamente.

Los asesinatos aumentaron aún más la tensión que ya sufre el pueblo wouaan, que generación tras generación ha dedicado sus días a los cultivos y a la pesca, y ahora se ve abocado a vivir bajo la presión de guerrilleros y narcotraficantes.

Horas después del descubrimiento de los cadáveres, un grupo de 20 integrantes del ELN, armados con fusiles AK-47, algunos vestidos con camuflados y otros en sudadera, ingresaron al pequeño poblado. Uno de ellos sacó un radio de comunicación y lo mantuvo en alto para que todos escucharan. La voz de una mujer rompió el silencio que reinaba en el lugar. Los habitantes la identificaron de inmediato. Era alias la Abuela, una conocida comandante del ELN que vive obsesionada con desaparecer a todo aquel que tenga algo que ver con el Clan del Golfo: “Ustedes tienen que entender que yo soy la que manda aquí, nada se mueve si no es bajo mis órdenes”, la oyeron decir por medio de la radio. Luego, la Abuela les hizo saber que las personas que acababan de morir estaban sindicadas de ser facilitadores de información al Clan del Golfo, y que por ese motivo habían sido “ajusticiadas”.  

alias la abuela
Alias la Abuela 

Las cicatrices de la Abuela

Alias La Abuela, cuyo verdadero nombre es Emilse Oviedo Sierra, es una de las mujeres más buscadas en todo Chocó. El apodo se lo ganó gracias a las cicatrices que le han dejado en el rostro más de 30 años en la guerrilla, durante los que ha sorteado bombardeos y operaciones especiales de la fuerza pública, y los ataques de los enemigos.

Hace dos años, tras la muerte de alias Fabián y alias Uriel –cabecillas históricos del ELN en la región–, la Abuela quedó al mando del frente de occidental, que opera en Chocó.

 

 

El conflicto ha dejado marcas en el cuerpo de la Abuela: perdió en combate una parte del pie izquierdo y uno de sus senos, heridas que le han ocasionado fuertes dolores y le han llevado a permanecer medicada y acompañada de un guerrillero con conocimientos en enfermería.

A causa de los cuatro bombardeos que ha realizado la Fuerza Aérea a sus campamentos, tiene marcas en sus manos y en la espalda.

Las secuelas del reclutamiento forzado

En 1992, cuando tenía 16 años, fue reclutada a la fuerza en Dabeiba, Antioquia, y empezó un trasegar dentro del ELN que la transformó de una ingenua y asustada adolescente en una mujer despiadada y sin escrúpulos, experta en el manejo de explosivos y en inteligencia militar, capaz de enfrentarse a sus propios jefes y de superarlos en astucia y sevicia. Tras 33 años en las filas del ELN, llegó a la jefatura del frente, desde donde ha tenido que enfrentar el asedio de los hombres del Clan del Golfo, que se han adueñado del territorio y buscan expulsar al ELN de la zona. 

Dos de sus hijos, de 26 y 22 años de edad, también hacen parte del ELN; eso sí, en bloques distintos, para que no resulten muertos al mismo tiempo en ninguna operación.

De sus padres se conoce que, luego de ser reclutada, tuvieron que salir de Dabeiba con dos de sus hermanos, con los cuales, según reportes de inteligencia, no ha tenido contacto desde entonces.

De acuerdo con el testimonio de varios desmovilizados que han estado bajo su mando, la Abuela es una mujer de carácter fuerte, a la que le gusta ver cumplidas sus órdenes, entre las cuales sobresalen varios ataques a guarniciones militares y atentados de amedrentamiento a la población civil. En noviembre de 2004, dirigió un ataque al municipio de Río Quito, en el que murieron nueve militares. En 2005, lideró una incursión a Bagadó en la que resultaron 6 policías asesinados y 29 secuestrados.

La Abuela es conocida en la región por ordenar el reclutamiento forzado de menores de edad, especialmente miembros de comunidades indígenas, a quienes –según informes de inteligencia del Ejército– utiliza como escudos humanos para evitar operaciones de la fuerza Pública. 

También ordena secuestros, como el de Eduardo Lozano, exsecretario de gobierno de Bagadó, ocurrido en 2002; y el del exgobernador del Chocó Patrocinio Sánchez Montes de Oca, ocurrido en 2013.

Las autoridades la tienen fichada como una seguidora de la ideología marxista-leninista, admiradora de Ernesto 'Che' Guevara, a quien le gusta lucir en sus prendas de vestir. 

la abuela
Alias la Abuela es admiradora del Che Guevara

 

La Abuela tiene a su cargo cerca de 600 integrantes, que hacen parte de cuatro frentes y dos compañías. En su contra tiene cuatro órdenes de captura y una  circular roja, lo que la hace un objetivo de alto valor para la fuerza pública: 1.000 millones de pesos de recompensa por su captura.

Siopas, ahí viene la Abuela

Su principal enemigo, con el que ha repartido terror a diestra y siniestra en Chocó es Wilmer Antonio Giraldo Quiroz, conocido como alias Siopas, considerado por las autoridades como uno de los sucesores de alias Otoniel y quien tiene a su mando 4 subestructuras que suman 400 hombres. 

Bojayá, Novitá, Lloró, Medio Baudó y Alto Baudó son solo algunos municipios de la amplia zona que hoy vive en medio de los dos fuegos, lo cual ha ocasionado el desplazamiento de cientos de familias de las comunidades indígenas y negras de la región.

“La Abuela quiere tener el control total en la zona costera del Chocó con el objetivo de tener una salida y aumentar los recursos provenientes del narcotráfico, las extorsiones y los secuestros, así como la renta por el paso de los migrantes que quieren cruzar hacia Panamá”, dice un integrante de Inteligencia que le sigue la pista. La Abuela se ha logrado escabullir de los operativos porque conoce cada rincón de la selva; pero los oficiales confían en que la paciencia rinda frutos. Le siguen el rastro a la espera de que, por fin, la Abuela cometa algún error que permita capturarla.