10 Diciembre 2022

Nariño, un semillero de biodiversidad

Crédito: Colprensa

El departamento tiene cerca del 20 % de las especies de plantas del país, el 68 % de las aves, el 38 % de los mamíferos y más de la mitad de las especies de colibríes de Colombia. Y es el primero en número de volcanes.

Cuando se habla de la gran riqueza de fauna y flora de Colombia, uno de los países más biodiversos del planeta, casi siempre se piensa en la Amazonía, pero hay un departamento al otro extremo del país, que tiene uno de los mayores potenciales. Se trata de Nariño, que, aunque tiene un poco más de 33.000 kilómetros, tan solo el 3 % del territorio nacional tiene una gran variedad de plantas, mamíferos, anfibios, aves y reptiles.

Su gran biodiversidad es posible gracias a que en su territorio hay diversos ecosistemas como páramos, montañas, manglares, bosques secos, tropicales y andinos, humedales y zonas marino-costeras, entre otros.
 
Es tal su riqueza ambiental que, según el Grupo de Investigación de Ecología Evolutiva de la Universidad de Nariño, citado en el Plan de Desarrollo del departamento, del total de especies que hay en Colombia, el 19,6 % de las plantas, el 68 % de las aves, el 38 % de los mamíferos, el 13 % de los reptiles, el 12,6 % de las mariposas y el 11 % de los anfibios se encuentran en Nariño.

Nariño es uno de los tres departamentos del país con mayor variedad de aves, muchas de ellas endémicas, es decir, que solo se encuentran en su territorio, lo que lo hace un sitio ideal para los amantes de su avistamiento. Por ejemplo, más de la mitad de las especies de colibríes de Colombia están allí.

Entre los principales ecosistemas se destacan el complejo de páramos La Cocha- Patascoy, Chiles-Cumbal, el bosque seco del Valle del Patía, el santuario de fauna y flora Galeras, la reserva natural La Planada, los parques nacionales Casacabel y Sanquianga.    Adicionalmente, tiene el mayor número de volcanes -cerca de 20 según el Instituto Humboldt- entre ellos El Cumbal, el Azufral, el Galeras y Doña Juana.

Cabe destacar que la Laguna de la Cocha es la segunda más extensa del país, después del lago de Tota, en Boyacá, y que en ella se encuentra el santuario de fauna y flora La Carota. Por su parte, el parque Sanquianga es una de las zonas de manglares más grandes del planeta y tiene una gran capacidad de almacenamiento de carbono. 

El páramo de La Cocha fue objeto de una gran destrucción hace dos años, cuando se quemaron cerca de 60 hectáreas con frailejones, helechos y musgos, al parecer, por acción de personas que buscaban ampliar la frontera agrícola para sembrar papa.

Desafortunadamente estos no son hechos aislados ya que los ecosistemas se han visto afectados por la acción del hombre, especialmente por organizaciones dedicadas al cultivo de coca. En el departamento hay presencia de disidencias de las Farc y de la Segunda Marquetalia. De acuerdo con cifras del Ideam, el año pasado creció en 41 % el número de hectáreas deforestadas en el departamento, al pasar de 4.911 a 6.939.

Nariño

Turismo científico en reserva La Planada

Sin embargo, hay acciones para conservar su gran biodiversidad como la que realiza el Instituto Alexander von Humboltd, así como las investigaciones de la Universidad de Nariño, que tiene un departamento y una carrera de biología y una maestría en ciencias biológicas. Profesores de biología de este centro educativo indicaron que la abundancia en especies de fauna y flora obedece a que en la región se juntan las zonas Andina, Pacífica y la Amazonía, lo que ha permitido tener diversos ecosistemas.

Pero necesitan mayores recursos para la investigación y para proteger especies en vía de extinción. “Cuando la comida y subsistencia están de por medio es complicado proteger el medio ambiente”, dijo un profesor de esta institución a CAMBIO, al reconocer que las quemas que se han presentado son producto de aquellos que no encuentra otras opciones diferentes a extender la frontera agrícola para cultivar, a costa de afectar los frailejones y el páramo.

La Universidad de Nariño ha participado en proyectos como las declaratorias de los parques regionales de Azufral, Ovejas-Tauso, Paja Blanca y El Distrito de Manejo especial del bosque seco, Cerro Negro en el municipio de Córdoba y ha liderado los procesos de delimitación de páramos. El centro académico forma parte del comité técnico del plan de acción en Biodiversidad 2006-2030, coordinado por el Instituto Humboldt, que fue adoptado como política de biodiversidad mediante una ordenanza departamental, pero carece de recursos para su ejecución.

Uno de los proyectos que puso en marcha el Instituto Humboldt, en alianza con la Gobernación, la Universidad de Nariño y la comunidad indígena awá es un turismo de naturaleza científica en la reserva La Planada, jurisdicción del municipio de Ricaurte, y en el que participa activamente el resguardo indígena Pialapí Pueblo Viejo. La reserva tiene un área aproximada de 3.200 hectáreas, que incluyen bosques de niebla, cerros y quebradas, así como 1.800 especies de árboles, más de 240 especies de aves, muchas de ellas endémicas (que solo se encuentran en este sitio) y es una de las zonas con mayor diversidad de orquídeas del planeta y hogar del oso de anteojos

Reserva
Foto: Archivo fotográfico proyecto Nariño Bio Reserva- Instituto Humboldt

“La biodiversidad es un eje articulador de procesos de desarrollo y alrededor del cual se tejen conversaciones entre comunicades y sector privado, en busca del bienestar de todos”, dijo a CAMBIO Mario Murcia investigador y líder de la Línea de Contribuciones a la Naturaleza y Bienestar del Instituto Humboldt, que está preservando los ecosistemas del departamento. Indica que una de las actividades que incluye el proyecto es el turismo biocultural y científico con la participación de la comunidad indígena Awá para incrementar el conocimiento sobre la biodiversidad, la fauna y la flora nativa. Para ello se han construido senderos de avistamiento de aves, de orquídeas, de plantas útiles.

También se trabaja en una escuela de doble vía, para que los científicos y biólogos aprendan los temas culturales de los pueblos de la región, sus costumbres, sus tradiciones y saberes y las comunidades aprendan la importancia de la riqueza ecológica que los rodea para que la protejan y preserven. En una alianza con Alemania, a través del programa Colombia Connect, se trabaja en la protección de especies como la papa nativa para el uso de la gastronomía, así como en cadenas de valor alrededor de las orquídeas y en plantas medicinales.

Con cooperación alemana, a través del programa Colombia Connect, se promueven especies como la papa nativa para el uso de la gastronomía, así como cadenas de valor alrededor de las orquídeas y plantas para la elaboración de medicamentos.

En momentos en que la protección del medio ambiente y combatir los efectos del cambio climático se han vuelto una prioridad para el mundo, la protección de la riqueza biológica de Nariño debería convertirse en una bandera. Ya lo están haciendo varias instituciones, pero se requiere un mayor apoyo en esta tarea.  

La serie periodística “La Fuerza de las Regiones” de CAMBIO Colombia es apoyada por Grupo SURA, que cree que un desarrollo armónico es posible con una gestión integrada y balanceada de los capitales económico, social, humano y natural.