15 Julio 2022

Alertan por residuos hospitalarios regados por las calles de Bogotá

Bogotá produjo 17.483 toneladas de desechos hospitalarios en 2021.

Desde el pasado 1 de febrero empezó a regir en Bogotá un nuevo modelo de recolección de residuos hospitalarios que resulta más caro para peluquerías, tiendas de tatuaje y veterinarias de barrio, entre otros microproductores de desechos de riesgo que prefieren abandonarlos en las calles.

Por: Iván Serrano

El pasado 28 de junio, los vecinos del sector de la Avenida Las Américas con calle 68, en Bogotá, alertaron a las autoridades sobre la presencia de jeringas usadas e instrumentos de cateterismo botados en la calle.

Estos elementos, catalogados como peligrosos por su riesgo biológico, habían sido depositados en bolsas de basura y abandonados en una esquina. Las bolsas fueron rotas y su contenido esparcido en la acera.

La situación se ha repetido en otras zonas de Bogotá, en donde han sido halladas bolsas con residuos peligrosos depositadas en contenedores de basura domiciliaria.

En Bogotá hay 24.042 microproductores de dichos residuos, entre ellos peluquerías, veterinarias de barrio y centros de tatuaje, que suelen ser descuidados en el trato de los desperdicios.

Según cifras de la Secretaría Distrital de Ambiente y Ecocapital, Bogotá produjo 17.483 toneladas de residuos peligrosos en 2021, 2784 toneladas más que en 2020.

Los residuos hospitalarios son aquellos originados por hospitales, consultorios, farmacias, laboratorios de biotecnología, morgues, funerarias, cementerios, peluquerías, centros de tatuajes, consultorios odontológicos y veterinarias.

Por lo general los grandes productores de desechos hospitalarios, como hospitales y clínicas, cumplen cabalmente con los protocolos de recolección. El problema son los llamados microproductores, entre los que se incluyen peluquerías, veterinarias de barrio, centros de tatuaje y negocios similares.

Según la Secretaría de Ambiente, en Bogotá hay 47.684 generadores de residuos hospitalarios y las localidades donde se producen la mayoría de estos residuos son Usaquén y Chapinero.

Cifras de Ecocapital, empresa que se encargó de la recolección y disposición final de residuos peligrosos hasta enero de este año, dan cuenta que de que en Bogotá hay 24.042 microproductores de dichos residuos, entre peluquerías, veterinarias de barrio, centros de tatuaje y otros.

El nuevo sistema de recolección de residuos hospitalarios

Antes del 1 de febrero, un solo operador se encargaba de la recolección, tratamiento y disposición final de residuos hospitalarios en toda Bogotá. Ahora esta actividad está regida por la libre competencia, es decir que cualquier empresa con licencia ambiental vigente puede ofrecer estos servicios.
Quienes generan este tipo de desechos tienen hasta el próximo 30 de octubre para registrarse en la Secretaría de Ambiente. Cumplido este requisito, pueden elegir la empresa que recogerá sus desechos.

En un debate sobre el nuevo modelo, el concejal Samuel Arrieta aseguró que con este nuevo esquema se aumentaron los costos para los microproductores de desechos hospitalarios. “¿Qué tenemos? Que con la libre competencia los precios que oscilaban entre $700 y $1.000 para los microgeneradores hoy se ubican entre $40.000 y $48.000 mensuales. Entonces, muchos han optado por camuflar estos desechos entre la basura normal, y otros, por dejarlos en las calles”, le dijo Arrieta a CAMBIO.

Arrieta aseguró que el anterior modelo subsidiaba a los microgeneradores de desechos, gracias al margen obtenido de los grandes generadores, redes de hospitales y clínicas.
De hecho, desde que inició el nuevo modelo, las alertas por residuos hospitalarios abandonados en calle se duplicaron: de 32 casos en todo 2021 a 40 en 2022, lo que se traduce en 315 kilos de desechos hospitalarios arrojados en calle, según cifras de la Secretaría Distrital de Ambiente.

La secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia, dijo en el Concejo que era necesaria una mayor difusión del esquema por parte de los operadores y negó que el aumento de casos de desechos hospitalarios abandonados en vía esté desbordado. Urrutia agregó que confía en el modelo de libre competencia y, por lo tanto, espera que los precios por recolección de residuos hospitalarios terminen bajando.