29 Septiembre 2022

Emcali: ¿De verdad existen monitores industriales de 43 millones de pesos?

Crédito: Twitter: @EMCALIOficial

El gerente encargado de Emcali aseguró que los televisores que se iba a adquirir por este valor no eran "para ver Netflix" sino para trabajo industrial, pero el contrato dice otra cosa.

Las denuncias sobre presunta corrupción en el contrato de más de 215.000 millones de pesos que suscribió con la Unión Temporal AMI 2022 tiene en la mira de los órganos de control a las Empresas Municipales de Cali (Emcali).

Entre los hallazgos más controversiales están dos televisores de más de 43 millones de pesos y sillas ergonómicas de "uso intensivo" que superan los 17 millones. Frente a esto, el 28 de septiembre el gerente encargado de Emcali, Fulvio Soto, asistió a una audiencia pública convocada por la misma empresa con la intención de aclarar algunas dudas frente a los elevados costos de los insumos que se querían adquirir. En el evento, Soto señaló ante los medios de comunicación:

"No es un televisor, es un monitor industrial para un centro de medición. No es un televisor de 55 pulgadas, como el que compramos para ver Netflix, ni más faltaba".

El funcionario defendió el costo de las sillas asegurando que "tienen una ergonomía diferente con base en todo lo que han pedido las autoridades internas para el mejoramiento de las condiciones de los empleados que estarán en ese centro de medición".

En suma, lo que se argumenta desde Emcali es que existió un error en los ítems del contrato al no especificar los requerimientos técnicos de todos los recursos físicos que se querían comprar a través del contratista. Pero, ¿existen en verdad televisores y sillas por ese valor?

¿Monitores industriales o televisores LED?

Posterior a las declaraciones de Soto, desde el mismo sindicato de la empresa cuestionaron sus argumentos. En primer lugar, en el contrato se especifica claramente que se trata de dos "TV 55" Smart LED para salas de reuniones" con un costo de 42.897.987 cada uno. Es decir, el problema no es que el ítem esté poco claro sino que no corresponde a un monitor industrial para una sala de monitoreo, como señaló el gerente encargado. Siendo así, el contratista pudo entregar dos televisores de este tipo y argumentar que eso fue lo que se pidió en el texto del contrato.

Contrato Emcali

Si se revisa el precio en el mercado de un televisor con estas características, su costo en almacenes de grandes superficies oscila entre el millón y medio y los seis millones de pesos, dependiendo de la marca. Sin embargo, son a este tipo de dispositivos a los que el gerente de Emcali se refirió como no adecuados para una labor industrial. Efectivamente, están diseñados para uso doméstico.

Tomando como referencia los "monitores industriales" que Soto señaló como los realmente requeridos por la empresa, se puede encontrar que de 55" existen referencias con un valor cercano a los cuatro millones de pesos, comercializados por la empresa MYM SYSTECH con sede en Medellín y de marca Samsung. 

Monitor industrial

Siguiendo con la búsqueda en otros proveedores, la empresa SD International, también con sede en Colombia, cuenta con un monitor industrial de la misma marca pero aún más grande por un valor de $5.449.000 la unidad.

Monitor industrial2

A diferencia de los televisores convencionales, estos monitores industriales están diseñados para soportar un uso exhaustivo, por lo que en las características de todos se destaca su capacidad de aguantar funcionando las 24 horas del día, los siete días de la semana. Un ejemplo muy claro son los que están instalados en los aeropuertos.

Además, tienen la posibilidad de tener una CPU instalada internamente que posibilita ser integrados a un sistema más complejo, como el de monitoreo inteligente de consumo de energía que pretende Emcali.

El contratista también se pronunció en una carta que envió a Emcali con fecha del 22 de septiembre y revelada por El Tiempo. Allí, la Unión Temporal AMI 2022 argumenta que no se tratan de televisores de uso casero.

"Es propio indicar entonces que el equipo que, según denuncias, presuntamente se cotiza en el mercado en seis millones de pesos ($ 6’000.000), es muy diferente del requerido en el pliego y cotizado realmente. El equipo común para el público, no goza de las características técnicas adicionales y completas exigidas en los anexos, pues no trae incorporado el sistema de audio y el click share que debe ser adquirido por el contratista y por ende, cobrado a la entidad, lo anterior sin considerar otras variables, como son costos indirectos, imprevistos, costos administrativos y logísticos, aseguramientos, gastos de financiación, administración, entre otros", dice el documento.

Sin embargo, si un monitor industrial de 55" puede costar 4 millones de pesos, surge la pregunta si se justifica que los 39 millones restantes correspondan a los componentes adicionales que supuestamente debe tener el monitor, como, por ejemplo, el referenciado "click share", un software que permite conectar un dispositivo de manera inalámbrica al monitor dentro de una sala de juntas o reuniones.

Las sillas millonarias

Respecto a las seis sillas de "uso ergonómico intensivo 24/7" especificadas en el contrato y cuyo valor unitario se fijó en 17 millones de pesos, las dudas son aún más grandes.

Haciendo el mismo ejercicio de revisar el precio comercial, encontramos que las sillas ergonómicas estándar para oficina se pueden adquirir desde los 200.000 pesos hasta los 2 millones y medio, casi siete veces menos que lo estipulado en el contrato. La mayoría de las referencias de estos muebles cuentan con criterios ergonómicos y materiales especiales para un uso intensivo y constante, propio de una empresa.

Las sillas más costosas rondan por los 4 millones de pesos y son denominadas de uso "gerencial" o "presidencial". Claramente, estas también cuentan con un diseño ergonómico, soporte lumbar y cabecero adaptable y hasta material antitranspirante. 

Teniendo en cuenta lo anterior, es necesario conocer cuáles características especiales tenían las sillas que se iban a comprar en Emcali como para que su valor superara los 17 millones de pesos, a sabiendas que, a diferencia de los monitores, se trata de muebles sin ningún requerimiento tecnológico. Ni siquiera las sillas gamer, muy populares por su comodidad, alcanzan ese precio en el mercado colombiano.