19 Septiembre 2022

¿Vuelven los ejércitos privados?

Crédito: Tomado de video en Twitter

Caravanas de camperos con hombres armados vigilando fincas en Magdalena prendieron las alarmas sobre la posible creación de grupos paramilitares contra la toma ilegal de tierras por parte de los indígenas.

En las últimas horas se volvieron virales en las redes sociales las imágenes de una caravana de camperos con hombres armados merodeando fincas en Magdalena con el pretexto de cuidarlas de una posible invasión indígena.
 
Al parecer, se trataría de varios ganaderos dueños de los terrenos, quienes habrían tomado la decisión de crear un ejército privado para custodiar sus propiedades.

Las alteraciones ocurrieron en tres fincas de la zona bananera, en los municipios de Tucurinca, Plato y Tenerife, en las que cerca de 200 personas trataron de ingresar.

En uno de los predios, ubicado en la vereda Los Chivos, en Plato, llamó la atención que los particulares habían alcanzado a trazar líneas con aerosol.
 
“Estarían ofreciendo entre 60.000 y 70.000 pesos para que las personas obtuvieran una hectárea de tierra y brindaban pedazos hasta por 10.000 pesos”, afirmó un patrullero que pidió reserva en el nombre.

La situación prendió las alarmas de las autoridades, por temor a que los propietarios tengan el plan de armar un ejército permanente, y llevaron a cabo un consejo de seguridad extraordinario en la Gobernación del Magdalena, con la participación de mandatarios locales, la Policía y el Ejército.

El tema de las invasiones a las tierras se ha vuelto generalizado en el país. Por un lado, personas que exigen derechos sobre los terrenos; por el otro, los dueños de los terrenos, que ven con preocupación el aumento de las vías de hecho para tomarse las propiedades privadas.

En opinión del historiador Carlos Cortés, es preocupante la intención de pasar por encima de las instituciones con el pretexto de defender a la sociedad porque estos ejércitos espontáneos fueron la base de las Convivir.

Jairo Libreros, profesor de la Universidad Externado, afirma que en su momento las llamadas Convivir fueron declaradas inconstitucionales porque no eran otra cosa que un modelo jurídico que les permitía a las autodefensas o a los paramilitares delinquir cobijados por la legalidad. "Terminaron convertidos en escuadrones de la muerte con vínculos con el narcotráfico y el despojo de tierras”.

Para Luis Eduardo Celis, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación, dice que este es un síntoma más del profundo problema por resolver: el del desorden que hay en el mundo rural. “Hay 50.000 familias que controlan el 20 por ciento de todo el territorio productivo; 1'000.000 de familias con poca tierra, 1'500.000 sin tierra y otro 1'500.000 de familias que han sido despojadas de la tierra por la violencia”.

Particulares con armas

La preocupación para los expertos es que se esté cocinando un nuevo conflicto, pues se trata de dos actitudes que suceden por fuera del marco legal: la toma de tierra a la fuerza por particulares y la defensa de la tierra a la fuerza por particulares.

“Si se mantiene el interés de armar a un sector de la sociedad para defender los intereses de terceros, por importantes que estos sean, eso puede ocasionar muchos muertos”, dice el profesor LIbreros.

“Es un tema de seguridad nacional en el que tienen que intervenir lo más pronto posible el gobierno central y las autoridades locales para asumir el control y devolver la tranquilidad a quienes intentan invadir y a quienes intentan defender su propiedad", afirma Cortés. 

En opinión de Jairo Libreros, el Gobierno Nacional debe enviar un mensaje claro, preciso y contundente para que no exista la mínima posibilidad de amparar por parte de la fuerza pública la conformación de ejércitos privados 

“Si esto se deja crecer se puede convertir en una situación crítica, porque muy seguramente ya existen algunos sectores armados, pero no existe justificación alguna y sería el germen de la creación de unos nuevos esquemas de la muerte”, concluye el profesor.