
Más de cinco toneladas de cocaína incautadas: el golpe de la Armada a las rutas del narcotráfico en el Caribe
Dos operaciones simultáneas permitieron la incautación de 5,4 toneladas de cocaína que tenían como destino Centroamérica. El cargamento, valorado en más de 250 millones de dólares, evidencia que el Caribe sigue siendo uno de los corredores más disputados por las redes transnacionales del narcotráfico.
Por: Mateo Muñoz
La Armada Nacional anunció la incautación de 5.439 kilogramos de clorhidrato de cocaína en dos operaciones desarrolladas en el Caribe colombiano, una de las mayores afectaciones recientes a las estructuras dedicadas al tráfico internacional de drogas por vía marítima.
El resultado fue posible tras más de 120 horas de operaciones conjuntas que involucraron unidades navales, aeronavales y de guardacostas, con el apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y organismos internacionales de cooperación. En total, siete personas fueron capturadas y puestas a disposición de las autoridades por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
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Las acciones se desarrollaron en momentos distintos, pero con un mismo objetivo: interceptar embarcaciones rápidas tipo Go Fast, utilizadas con frecuencia por organizaciones criminales para movilizar cargamentos de droga hacia Centroamérica y posteriormente hacia los mercados de consumo en Norteamérica.
La primera operación tuvo lugar en aguas del Caribe occidental. Allí unidades de la Armada detectaron una embarcación en la que viajaban cuatro ciudadanos colombianos y un hondureño. Tras un seguimiento coordinado entre la fragata ARC Almirante Padilla, la patrullera oceánica ARC 24 de Julio, aeronaves de vigilancia marítima y unidades de guardacostas, las autoridades lograron interceptar la lancha.
En su interior encontraron 161 bultos que contenían 4.049 kilogramos de cocaína. Aunque la embarcación terminó hundiéndose debido a las difíciles condiciones del mar, el material probatorio y los tripulantes fueron asegurados y trasladados a Cartagena para iniciar el proceso judicial correspondiente.
Horas antes, una segunda operación permitió interceptar otra lancha rápida en el Caribe norte. En esta ocasión, dos colombianos transportaban 1.390 kilogramos de cocaína distribuidos en 50 bultos. El seguimiento fue realizado por unidades de superficie, guardacostas y aeronaves de la Armada y de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que monitorearon el recorrido de la embarcación hasta concretar la interdicción.
Los capturados fueron trasladados a San Andrés, donde las pruebas practicadas por las autoridades confirmaron que la sustancia correspondía a clorhidrato de cocaína.
Más allá de las cifras, la operación vuelve a poner en evidencia la importancia estratégica del Caribe colombiano dentro de las rutas internacionales del narcotráfico. Las organizaciones criminales continúan aprovechando la extensa costa, las condiciones geográficas y la cercanía con Centroamérica para movilizar cargamentos hacia el exterior.
Según estimaciones oficiales, el cargamento decomisado tendría un valor superior a los 200 millones de dólares en los mercados internacionales. Para las autoridades, la pérdida de este cargamento representa un golpe directo a las finanzas de las organizaciones criminales, que dependen de estos envíos para sostener sus estructuras logísticas, ampliar corredores de tráfico y financiar otras actividades ilícitas.
"Con esta afectación dejan de ingresas al menos 250 millones de dólares a las arcas de estas organizaciones de crimen trasnacional", dijo el capitán de fragata Nicolás Guzmán Salas.
La incautación también refleja la creciente dependencia de las redes narcotraficantes de las embarcaciones rápidas, una modalidad que, pese a décadas de persecución, continúa siendo uno de los mecanismos más utilizados para transportar droga por el Caribe debido a su velocidad y capacidad para evadir controles.
Mientras las autoridades celebran el resultado, el decomiso confirma que el Caribe sigue siendo uno de los escenarios centrales de la disputa entre las agencias de seguridad y las organizaciones criminales.
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