
El plan de Petro para la fuerza pública
General Salamanca y el presidente electo, Gustavo Petro
Con la designación del general William René Salamanca en el equipo de empalme con la institución, el nuevo gobierno empieza a pensar, basado en la premisa de que no hay enemigo interno, en unas Fuerzas Armadas que se concentren ya no en la guerra sino en la construcción de la paz.
A finales del 2020, el entonces inspector de la Policía Nacional, general William René Salamanca, protagonizó un hecho que lo mostró como todo un héroe: denunció presuntas irregularidades de su entonces director, general Óscar Atehortúa, en la contratación del proyecto de casas fiscales en San Luis, Tolima.
A Salamanca no le tembló la voz para denunciar hechos que hicieron que la Procuraduría abriera una investigación y llevara a juicio disciplinario al director de la Policía, que terminó por fuera de la institución por cuenta del escándalo y que, posteriormente, fue enviado por el presidente Iván Duque como embajador de Colombia a Australia. Con la salida de Atehortúa y la llegada del experimentado hombre de inteligencia Jorge Vargas, las aguas se tranquilizaron y nadie volvió a saber de Salamanca, quien terminó saliendo inesperadamente.
El viernes 24 de junio, el general Salamanca volvió a ser protagonista de titulares de prensa, después de que el recién elegido presidente, Gustavo Petro, anunció a través de su cuenta de Twitter que Salamanca sería el encargado del empalme de su gobierno con la institución.
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