2 Septiembre 2022

La acusación contra la delatora de la diseñadora Nancy González

Nancy González.

Crédito: Yamith Mariño

Paola Soto, mano derecha de la diseñadora caleña, cuenta cómo era el 'modus operandi' de la organización que transportaba a Nueva York, sin los permisos respectivos, productos confeccionados con piel de caimán, visón, pitón y anaconda.

CAMBIO conoció la acusación contra Paola Soto, una vallecaucana que pasó de ser la persona de confianza de la diseñadora Nancy González a ser testigo en su contra. En el documento, las autoridades norteamericanas dicen que tienen fotografías, pruebas documentales, testimonios y declaraciones de la Soto que permiten establecer cuál fue el modus operandi de la organización, que se dedicaba a enviar bolsos de lujo hechos con pieles de animales exóticos a Estados Unidos, bajo la fachada de que eran regalos de turistas ocasionales o muestras autorizadas para eventos internacionales, cuando en realidad eran vendidos por sumas millonarias en ese país. Los fiscales norteamericanos tienen la cronología de cómo llegaron a identificar la participación de Soto en las actividades ilícitas.

Según la investigación, el primer viaje de Soto fue el 5 de febrero de 2013. Ese día voló desde Cali hasta Nueva York con 248 muestras de piel de caimán marrón, cuatro pulseras de piel de caimán marrón, un contenedor de piel de caimán marrón, siete bolsos de diseñador de piel de caimán marrón, un bolso de diseñador de piel de caimán marrón y piel de pitón reticulada, un bolso de diseño de piel de caimán marrón y visón, 11 pieles de visón y tres libros de diseño que contenían muestras de piel de caimán, pitón y anaconda.


 

“Todo ello sin poseer y presentar los permisos CITES FWS formulario 3-177”, dice la acusación en su contra.


Luego, según los fiscales norteamericanos, en febrero de 2016, dos mulas –cuyas identidades se desconocen– viajaron desde Colombia a Nueva York y llevaron consigo ocho bolsos de diseñador de piel de caimán sin el permiso “CITES” y “FWS”, los cuales eran necesarios para ingresarlos a ese país.

El tercer viaje fue el 13 de marzo de 2019, cuando Paola Soto y tres mulas –cuyas identidades se desconocen– viajaron desde Colombia a Miami con 12 bolsos de diseño de piel de caimán y 16 bolsos de diseñador de piel de caimán. Al igual que en viajes anteriores, todos los elementos entraron a Estados Unidos sin los permisos CITES o FWS. En esa oportunidad, tenían la intención de entregar la mercancía al “showroom” en Nueva York. Ese fue el último viaje de Paola. El modus operandi continuó hasta 2019, pero solo con mulas.


Las autoridades norteamericanas tienen documentados dos viajes más. El primero, el 2 de abril de 2019, cuando Soto proporcionó boletos de avión y compensaciones monetarias a una mula para que llevara desde Cali a Estados Unidos. tres bolsos de piel de caimán. Y el segundo fue el 4 de abril de 2019, cuando la misma mula llevó a Miami tres bolsos más de piel de caimán.

 

“Sobre la base de lo anterior, Estados Unidos y el demandado afirman respetuosamente que, un jurado razonable determinaría que Paola Soto, deliberadamente y con conocimiento, es culpable –más allá de toda duda razonable-–de promover los objetivos de la conspiración, acordando con otros conocidos y desconocidos, cometer delitos contra los Estados Unidos. Es decir, es culpable de importar y traer a los Estados Unidos, de manera fraudulenta y con conocimiento, la mercancía contraria a la ley, y de recibir, ocultar y vender y facilitar el transporte, la ocultación y la venta de dicha mercancía después de la importación, sabiendo que la misma ha sido importada y traída a los Estados Unidos en contravención de la ley”, dice el documento.



Paola Soto estuvo vinculada con la empresa de González, quien vendía sus diseños en las tiendas más lujosas de Nueva York, París, Dubái, Moscú y Seúl.