5 Junio 2022

La Picota sigue de rumba

Las "rumbas" en al cárcel La Picota

Crédito: Yamith Mariño

La celebración de cumpleaños de un señalado capo del pabellón de extraditables, en la que cantó una famosa cantante vallenata, es apenas otra anécdota en el historial de fiesta, licor y droga que ocurre en el interior del penal.

Por: Sylvia Charry

En La Picota ya son normales las rumbas. Casi todos los domingos, durante las visitas, algunos presos "exclusivos" se dan el lujo de consumir licor y droga, y hasta de disfrutar de vez en cuando del show de la estrella del momento.  
Una de las “mega rumbas” ocurrió el 24 de abril de este año, cuando, según fuentes de Cambio, en el pabellón de extraditables se celebró el cumpleaños de uno de los hombres de confianza de Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, exjefe del Clan del Golfo. Como ya es costumbre, ese día hubo toda clase de excesos, incluido uno que terminó de extasiar a los presos: la participación en la fiesta de una joven cantante de vallenato que ha logrado gran reconocimiento en el medio. La mujer no es cualquiera, goza de 403.000 seguidores en Instagram y tiene cercanía con grandes artistas vallenatos. Cambio se abstiene de publicar su nombre mientras las autoridades investigan el episodio.

Según varias fuentes de La Picota, a la cantante le habrían pagado unos buenos millones de pesos por su presentación en el cumpleaños del capo, que fue capturado en mayo de 2021. La mujer entró sobre las 8:34 de la mañana y salió del establecimiento penitenciario a las 2:43 de la tarde.

La versión de la artista es otra. En diálogo con Cambio, dijo que ese día fue a visitar a un amigo, el señalado narco costarricense Rolando Vindas Abarca, capturado en Colombia en 2021; y que, supuestamente por ser figura pública, le pidieron cantar algunas canciones. Hubo micrófono y bafle de por medio.

Sin embargo, en la versión de la artista hay algunas inconsistencias sobre las que el Inpec está indagando. Por ejemplo, aparece en el listado de visitantes del señalado capo desde el 31 de agosto de 2021, pero sólo tiene un ingreso a La Picota: justo ese 24 de abril. ¿Hubo modificación en el ‘Visitor’, que es el sistema que consolida los datos de los visitantes? Eso deberán determinarlo las autoridades.

La versión del capo que estaba de cumpleaños coincide con la de la artista. Según su abogado, no estaba celebrando su cumpleaños sino tomando en el patio, cuando llegó la popular artista a visitar a uno de los presos y terminó cantando varias canciones. Supuestamente, no hubo un solo peso por su presentación. La gran coincidencia es que el supuesto aliado de Otoniel había cumplido años unos días antes de la rumba del 24 de abril.

Una de tantas

La presentación de la joven cantante de vallenato no hizo sino confirmar cómo ciertos privados de la libertad siguen gozando a sus anchas de comidas de lujo y de los mejores licores, gracias a la chequera ilícita.

La dinámica se repite prácticamente cada ocho días, unos con menos ímpetus que otros. Un mes después de la fiesta del 24 de abril, Cambio recibió información acerca de una bacanal programada para justo unos días después de que el Inpec incautó comidas exóticas y otras viandas que quedaron documentadas en varias fotografías.

Sin embargo, la incautación no produjo la cancelación del evento. Los extraditables volvieron a enrumbarse. En esta oportunidad el Inpec –que ha reforzado sus mecanismos de control– los sorprendió con un “megaoperativo” sorpresa en el que participaron el Esmad y el GOES de la Policía Metropolitana de Bogotá. La intervención inició a las 5 de la mañana del lunes 23 de mayo y terminó sobre el medio día, con interesantes resultados.

Según el Inpec, solo ese día fueron decomisadas 30 botellas de licor envasadas en botellas de agua; 45 celulares de gama alta; 11 módems de wifi; 2 millones de pesos en efectivo; 2 play station; 4 airpods; 168 gramos de marihuana; 77 gramos de cocaína; 40 cargadores de celular; 24 manos libres; 1 tablet y un proyector. Los elementos quedaron a disposición de la Policía Judicial.

Incautación

Incautación

La Picota, a la carta

Todo en La Picota tiene un precio, pero el pabellón de los extraditables maneja una carta mucho más amplia de posibilidades y, por supuesto, más costosa. Los valores de los elementos incautados cuestan entre siete y diez veces más en el interior de la cárcel que en el comercio legal. Según fuentes de Cambio, los privados de la libertad pueden pagar dos millones de pesos por un whisky 18 años, cuando el valor comercial ronda los 300.000 pesos; hasta un millón y medio de pesos por uno 12 años; y hasta 400.000 por un six pack de cerveza.

Los elementos electrónicos también son un lujo, pero no imposibles. Por ellos se paga un peaje. Por ejemplo, para entrar un celular, no importa la marca, el peaje es de 4 millones de pesos; para entrar Airpods, el peaje es de un millón de pesos.

En los últimos meses, sin embargo, los presos VIP no la han tenido fácil. Las autoridades penitenciarias han incrementado los controles y operativos sorpresa para frenar la corrupción. Cambio conoció que, durante 2022, el Inpec ha incautado 15.816 litros de licor en las cárceles del país. En las cárceles de la zona centro, dentro de las cuales se encuentran La Modelo y La Picota, han decomisado 6.007 litros de bebidas alcohólicas, 55.349.000 pesos y 32.272 accesorios de celulares en los primeros 5 meses del año. Las investigaciones avanzan.

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