27 Febrero 2022

Las redes de la derecha en América Latina

Entre los partidos de derecha hay un importante entramado de relaciones a nivel global

Crédito: Will Huertas

El 18 de febrero, se reunieron en Bogotá importantes figuras de la derecha española y latinoamericana en un evento organizado por el Foro de Madrid, una iniciativa de la Fundación Disenso del partido de ultraderecha español Vox. Detrás, hay un elaborado entramado de conexiones entre la derecha global relacionadas con personajes como Steve Bannon, el famoso asesor de Donald Trump.

Entre los asistentes a la reunión (presenciales y virtuales) estaban: Santiago Abascal (presidente de Vox), María Fernanda Cabal, Álvaro Uribe, María Corina Machado, Hermann Tertsch (europarlamentario de Vox), Francisco Tudela (vicepresidente del gobierno Fujimori) y Esteban Torres Cobo (Parlamentario ecuatoriano).

Después del evento en el Hotel Radisson –durante el que hubo disturbios que terminaron con una pedrada en la ventana del lobby del hotel–, el Foro de Madrid publicó en su cuenta de Twitter un mensaje que parece una declaración de guerra abierta contra el Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla (a los que consideran una amenaza comunista), dos colectivos que engloban a la izquierda, la centroizquierda y la agenda progresista en América Latina.

El antagonismo entre el Foro de Madrid y la izquierda iberoamericana, se debe a que el primero es una iniciativa respaldada por la Fundación Disenso, creada por Vox, y que busca fortalecer la derecha en América Latina. 

El Foro de Madrid y la Fundación Disenso

Vox se fundó en 2013. En gran medida es una escisión del Partido Popular que tradicionalmente abarcaba todo el espectro de la derecha española. Pero con la crisis de este, Vox ha ido ganando terreno político en España y en el Parlamento Europeo. Además es reconocido por sus posiciones polémicas y sus declaraciones al mejor estilo de Donald Trump.

Disenso se fundó en 2021 y también es presidida por Santiago Abascal. En sus estatutos define como objetivos: 1) La defensa de la libertad, la unidad y la soberanía de España en el ámbito civil. 2) La promoción de la defensa de la vida y de la familia. 3) La defensa de la Justicia, el Estado de derecho y el imperio de la ley. 4) La reivindicación de la herencia de la civilización occidental, el legado cultural de España en el mundo y su vocación europea y americana. Según Paula Medina García, coautora del Mapeo de Actores y Repertorios de Odio, Disenso funciona como un think tank de Vox en la “batalla cultural y de las ideas” contra la “tiranía progresista” y las “ideologías colectivistas” en España y en América Latina (la Iberosfera para Vox). 

La Carta y el Foro de Madrid cumplen un papel fundamental. La primera es un manifiesto con más de 9.000 firmas entre las que están las de varios representantes de la derecha latinoamericana como: María Corina Machado, coordinadora de Vente Venezuela; Eduardo Bolsonaro, diputado e hijo de Jair Bolsonaro; Francisco Tudela, exvicepresidente de Fujimori, y José Antonio Kast, excandidato presidencial de Chile. Entre los colombianos figuran: John Marulanda, presidente de la Asociación Colombiana de Oficiales de las Fuerzas Militares en Retiro; Margarita Restrepo, representante a la Cámara por el Centro Democrático; las senadoras del Centro Democrático María Fernanda Cabal, Paola Holguín y Paloma Valencia; María Clara Escobar, directora ejecutiva del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga y Cristian Rojas, director de la Fundación Nueva Democracia.

El Foro, según Disenso, es “una alianza internacional en la que caben todas aquellas personas que, independientemente de su ideología, comparten la defensa de la Libertad, la Democracia y el Estado de derecho.” y tiene dos objetivos: 1) Generar conciencia internacional sobre las consecuencias del avance de la extrema izquierda, su agenda ideológica y su fracasado sistema de gobierno y 2) Contrarrestar las estrategias de influencia geopolítica del Foro de Sao Paulo y del Grupo de Puebla, mediante la construcción de una red de aliados a favor de la libertad.  

Además, la fundación Vox cuenta con La Gaceta de la Iberosfera, propiedad del Grupo Intereconomía, reconocido por sus posiciones conservadoras y que en 2010 otorgó a Álvaro Uribe el premio al Mejor Mandatario Iberoamericano de la década. 

Vox en América Latina

En el activismo político es difícil saber dónde acaba Vox y dónde empieza Disenso y hasta dónde llegan las relaciones personales y los vínculos interpartidistas. 

Hay ejemplos claros de relaciones institucionales como la reunión de Keiko Fujimori con Hermann Tertsch y José Martín Frías (director de Disenso) o el encuentro virtual celebrado entre el Centro Democrático y Vox el 7 de agosto de 2020.

Reunión entre Vox y el Centro Democrático
En la reunión entre Vox y el Centro Democrático el 7 de agosto de 2020 participaron Santiago Abascal, Hermann Tertsch, Álvaro Uribe, Oscar Iván Zuluaga, Maria Fernanda Cabal y Carlos Felipe Mejía, entre otros. Fuente: Vídeo de la reunión publicado en el Facebook de Álvaro Uribe. 

María Fernanda Cabal, además sostiene una relación cercana y abierta con el partido español y su eurodiputado Hermann Tertsch. Ella considera que dentro del Centro Democrático hay espacio para crear una plataforma doctrinaria influenciada por el partido español: un Vox colombiano.

En otros casos, las relaciones formales se diluyen con las posturas personales. En septiembre del año pasado, el Partido Acción Nacional (PAN) de México se reunió con Santiago Abascal y varios de sus miembros firmaron la Carta de Madrid. Sin embargo, el PAN posteriormente declaró que se trataba de un encuentro a título personal de los asistentes ya que su aliado institucional es el PP. Algo similar sucedió después de la intervención de Andrés Pastrana en Viva 21, un evento de Vox en octubre del 2021.

Según le comentó a Cambio el analista político Angel Becassino y confirmaron Almudena Cabezas González, coautora del Mapeo de Actores y Repertorios de Odio, y Julián Macías, investigador y director de Pandemia Digital, las constantes visitas de Vox a Latinoamérica  se deben a que es la punta de lanza en la región de una red de movimientos y líderes ultranacionalistas como: Matteo Salvini en Italia, Marie Le Pen en Francia, Viktor Orbán en Hungría, Jarosław Kaczyńsk en Polonia, y los partidos ProBrexit en Reino Unido, y Steve Bannon en EE.UU. entre otros.

Vox: Redes y agendas transnacionales
Vox: Redes y agendas transnacionales. Créditos: MAPEO DE ACTORES Y REPERTORIOS DE ODIO: El género y la migración en el epicentro de las políticas anti-derechos en España y la Unión Europea. Almudena Cabezas González y Paula Medina García


Desde su llegada a América Latina, Vox ha construido sobre relaciones preexistentes entre 
la derecha latinoamericana y española, previas a su surgimiento y ligadas al PP, como la de Andrés Pastrana y Álvaro Uribe con José María Aznar y la Fundación FAES.  Esto se debe en parte a que la frontera entre el ala más derechista del PP y Vox es porosa. Por ejemplo, Rafael Bardají, ideólogo de esté último y quien acercó al partido a Steve Bannon, fue asesor en Defensa del PP, miembro del think tank GEES y fundador junto a José María Aznar de Friends of Israel Initiative. 


Una red global de ultraderecha

Esta red de ultraderecha está conformada por partidos y tendencias que tienen un discurso nacionalista que pretende ser disruptivo, novedoso e irreverente, pero en realidad ostentan agendas tradicionalmente conservadoras basadas en cinco pilares: 

El anticomunismo: muestran un rechazo visceral de los programas ajenos a su espectro político. Incluso se refieren a la centroderecha como marxista. Un claro ejemplo, es la mención de María Fernanda Cabal a las tendencias marxistas de miembros del Centro Democrático.

La oposición a la ideología de género: antagonizan con el feminismo y las políticas LGTBI+. Algunos ejemplos son la resistencia a cualquier tipo de educación con enfoque de género o la reticencia de Vox a hablar de violencia de género, mientras aboga por el uso del término violencia intrafamiliar. 

La defensa de la familia tradicional y del movimiento Pro-vida: defienden a la familia católica/cristiana heterosexual y están en contra del aborto. Es conocida la relación de varios de estos partidos con Citizen Go/Hazte Oir y sus buses. 

Defensa del punitivismo y del porte de armas: defienden a ultranza las fuerzas de seguridad del Estado, e incluso la represión de movilizaciones y protestas. Abogan por el porte personal de armas y por el endurecimiento de penas. 

Sentimiento antiinmigración y oposición a los movimientos indígenas y afro en Latinoamérica: en el caso norteamericano y europeo es más evidente el profundo rechazo al Islam. También hay resistencia a la migración y a los refugiados. En América Latina chocan con algunos movimientos afro e indígenas.

Detrás de estos postulados políticos hay dos elementos transversales que mueven a estos partidos e impulsan sus alianzas: la defensa del statu quo y la agenda neoliberal. 

Todos los analistas consultados por Cambio señalaron que detrás de estos postulados políticos hay dos elementos transversales que mueven a estos partidos e impulsan sus alianzas: la defensa del statu quo y la agenda neoliberal. 

Para comunicar sus objetivos tienen otro aspecto en común: una estrategia de comunicación destinada a movilizar masas mediante la emoción que consiste en lo que Julián Macías denomina MOB (miedo, odio y bots): es una táctica pretende difundir el miedo hacia el otro, no importa si es a través de la calumnia y los fake news, para reinterpretar los hechos y alimentar los sesgos de confirmación del público y, así, atacar al enemigo acusándolo de cooptación ideológica de la academia, los medios y el Estado. Estos mensajes luego se magnifican utilizando bots, influencers, bodeguitas y medios de comunicación afines. 

Como explica Almudena Cabezas, activar estos mensajes es relativamente fácil porque aprovechan sustratos ideológicos de otras épocas como las referencias al comunismo que remiten a la Guerra Fría, o el Eje del mal a la Segunda Guerra Mundial. Conceptos que apelan al miedo y a los traumas del pasado, y son fáciles de activar en coyunturas de incertidumbre ante el futuro como la actual cuando preocupa la economía, el medioambiente, el hambre y la guerra.