5 Agosto 2022

¿Qué hay detrás del denominado ‘plan pistola’ del Clan del Golfo?

Plan pistola del Clan del Golfo

Crédito: Yamith Mariño

CAMBIO conoció detalles de un informe de las autoridades en el que se describe la estrategia criminal empleada por el Clan del Golfo. Su intención parece ser la de ejercer presión "militar" para buscar una salida negociada con el próximo gobierno no como narcotraficantes sino como un ejército irregular.

Según la Policía Nacional, desde el 19 de junio de 2022 han sido asesinados 45 policías a manos de organizaciones criminales, 27 de ellos como consecuencia de la macabra estrategia denominada ‘plan pistola’ del Clan del Golfo. Para los investigadores, la intención que tiene la organización no solo es la de mostrar el poder y el control que ha consolidado en los últimos 10 años en los departamentos de Chocó, Antioquia, Córdoba, Bolívar y Sucre. Detrás de los asesinatos se esconde una estrategia de transformar un emporio de narcóticos en un ejército irregular con capacidad de negociación.

Fuentes de la Policía explicaron que, desde de la firma del Acuerdo de Paz con las Farc a la fecha, el Clan del Golfo es el grupo armado que ha registrado mayores cambios en su comportamiento y dinámicas violentas, lo cual responde a un cambio de pensamiento dentro de la organización. El Clan habría pasado de ser solo un grupo de narcotraficantes a usar métodos y modalidades de guerra y de dominio en los territorios, con el fin de asemejarse a las extintas Farc. El objetivo actual de la organización, que tiene 1.256 hombres en armas y otros 1.912 colaboradores, sería hacer parte de los procesos que se avecinan con el gobierno de Gustavo Petro, que busca la paz total.


 

“La realidad que hoy muestra este grupo es un proceso que podría describirse como la transformación de emporios narcotraficantes controlados en el pasado por clanes familiares (familia Úsuga y descendientes) a un modelo que busca asemejar en estructura, líneas de mando y organización de frentes capitalizando la incorporación de excombatientes de las extintas FARC-EP desde 2016 (…) muestra de esto ha sido el incremento progresivo de las hostilidades, el uso desmedido de los explosivos y la muerte a cualquier costo de policías y militares”, aseguraron fuentes de la Policía.

Según las investigaciones, los cabecillas y grupos del Clan del Golfo que serían los principales impulsores del 'plan pistola' son alias Siopas, alias Chiquito Malo, alias Richard, alias Chirimoya, alias Ramoncito, alias Canoso y alias Pantera.


plan pistola


Una nueva manera de proceder


Los investigadores identificaron que el cambio de “chip” del Clan del Golfo se dio justo cuando las extintas Farc se encontraban ad portas de la firma del Acuerdo Final. Tras la caída de Jesús Durango, alias Guagua, jefe militar del clan Úsuga, hubo un paro armado que terminó con la muerte de cinco policías. Fue el primer indicio de lo que el clan podría representar “militarmente”.


Un año después, tras el combate que dio con la muerte de alias Pablito, replicaron el mismo modelo en las zonas controladas por el grupo armado, particularmente los departamentos ubicados en la subregión del Urabá y los que conectan con el sur de Bolívar, dejando 10 policías muertos.


Alias Otoniel, en ese entonces principal cabecilla de la organización y quien ya fue extraditado a los Estados Unidos, se opuso a esa estrategia contra la Policía y en múltiples oportunidades llamó la atención a los cabecillas responsables de atentar contra los uniformados. A su modo de ver, ese tipo de comportamientos exacerbaba las operaciones en las zonas donde se concentraban los negocios de narcotráfico y por donde se movían los máximos cabecillas. Incluso, recientemente, el abogado de Otoniel en Estados Unidos dio a conocer una carta, sin firma, en la que, supuestamente, Otoniel reiteraba ese llamado de atención.

 

“Pese a lo anterior, el Clan del Golfo, sin darse cuenta, fue asumiendo un rol “guerrillero” que lo alejó del control exclusivo de los cultivos y los llevó a adelantar un proceso de “formación militar” que les fue permitiendo retornar a la organización de “estructuras”, bajo el modelo de “frentes”, adaptando un mayor nivel de violencia y de hostilidad y ubicándolos como el mayor responsable del asesinato de policías y militares en la actualidad”, advirtieron las fuentes.


Según las investigaciones, quienes sucedieron a Otoniel tienen la intención de mostrarles a la comunidad y al Estado que son un grupo con una presunta identidad ideológica y una estructura armada que debe ser tenida en cuenta para la obtención de beneficios en los que se incluya la no extradición y el juzgamiento a través de una justicia transicional.


Asimismo, aunque los investigadores saben que hay un distanciamiento de los cabecillas de la organización, al parecer la materialización del ‘plan pistola’ los ha llevado a encontrar un punto en común que responde al proceso de transformación total del Clan del Golfo en un modelo de organización similar al que en el pasado utilizaron las Farc.