
La resurrección de Laureano Gómez
Monumento en homenaje a Laureano Gómez en el norte de Bogotá. Foto: Armando Neira - CAMBIO
Franquista, orador, ultracatólico y anticomunista: Laureano Gómez marcó para siempre la historia política de Colombia. Su apellido vuelve al poder: Varios de sus descendientes forman parte del círculo de confianza del presidente Abelardo de la Espriella.
Por: Armando Neira
Hace unos días, Abelardo de la Espriella empezó y terminó su discurso de posesión como presidente de la república agradeciendo a “Nuestro Señor Jesucristo”. El rasgo religioso fue esencial en la vida de Laureano Gómez, cuyos herederos hoy forman parte del círculo de confianza del mandatario.
En 1911, cuando apenas tenía 22 años, Gómez, entonces representante a la Cámara, presentó su primer proyecto de ley: un homenaje legislativo al hijo de Dios.
No era una iniciativa menor. En aquella Colombia, los campanarios marcaban buena parte del ritmo de la vida cotidiana y desde los púlpitos los sacerdotes orientaban a sus feligreses sobre el camino político que debían seguir. Los jerarcas de la Iglesia señalaban por cuál candidato votar.
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