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Se acaban las mesas de la Paz Total con los Comuneros del Sur y las bandas de Medellín
Abelardo de la Espriella, presidente de la República. Crédito: Juan Cano - Presidencia.
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Se acaban las mesas de la Paz Total con los Comuneros del Sur y las bandas de Medellín

Dos resoluciones firmadas el 3 de septiembre por Abelardo de la Espriella terminan los últimos dos frentes de negociación que quedaban abiertos de la Paz Total. Se suman a las tres mesas que el presidente había cerrado en agosto.

Por: Alejandro Aristizábal

El presidente Abelardo de la Espriella firmó el 3 de septiembre dos resoluciones ejecutivas que terminan inmediatamente con los dos espacios de negociación que todavía quedaban en pie de la política de paz total heredada del gobierno anterior.

Con la Resolución Ejecutiva 369 de 2026 se da por terminado el Espacio de Conversación Sociojurídico que el Estado sostenía con las Estructuras Armadas Organizadas de Crimen de Alto Impacto de Medellín y el área metropolitana del Valle de Aburrá, el mecanismo bajo el cual el gobierno anterior había reunido a las bandas y combos de la capital antioqueña con la promesa de un sometimiento colectivo a la justicia.

La Resolución Ejecutiva 365 de 2026 termina, aparte, la Mesa de Diálogos de Paz con el autodenominado Frente Guerrillero Comuneros del Sur. El Gobierno nacional mantenía un canal formal de conversaciones desde septiembre de 2024, luego de que en marzo de ese mismo año el grupo armado organizado al margen de la ley se desligara de la estructura del ELN. Ese caso generó la congelación de la mesa de diálogo con esa guerrilla y su eventual terminación.

Con estas directrices, y su fundamento jurídico, De la Espriella ordenó cerrar, haciendo uso de las capacidades de la Ley 418 de 1997, la norma que otorga al Gobierno nacional las herramientas para adelantar diálogos de paz con esos dos grupos armados. Eso implica, entonces, que deja sin efecto las labores de los comisionados del Gobierno para sentarse a negociar y, al mismo tiempo, le quita el rol a los elegidos por los grupos armados como sus voceros.

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Diálogos de paz entre el gobierno y el grupo Comuneros del Sur en Nariño en 2025 | Crédito: Colprensa

Eran las dos mesas que quedaban

El 28 de agosto, De la Espriella firmó nueve resoluciones que terminaron los procesos que tenían relación con el Estado Mayor de los Bloques Magdalena Medio, la estructura que responde al mando de alias Calarcá, Alexander Díaz Mendoza; con Comandos de la Frontera; y con las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada, conocidas como Los Pachenca. Es decir, solo quedaría por definir el futuro de la mesa que se sostiene con el Clan del Golfo.

La Resolución 343 cerró la mesa con la estructura de Calarcá y le retiró la designación de negociadora en jefe a Gloria Quiceno Acevedo. La Resolución 346 hizo lo mismo con el proceso de Comandos de la Frontera y sacó del cargo a Armando Novoa García, negociador jefe de ese diálogo. La Resolución 348 pidió la reactivación de las órdenes de captura contra los miembros de las Autodefensas de la Sierra Nevada que hasta entonces conservaban su condición de voceros reconocidos por el Estado. El 4 de septiembre se anunció que fue dado de baja el jefe de ese grupo, conocido como alias Bendito Menor.

El presidente anunció las tres decisiones en una alocución el 30 de agosto y las sustentó con el argumento de que no hay una voluntad real y verificable de paz y, al mismo tiempo, la falta de gestos concretos hacia la reincorporación a la vida civil o el sometimiento serio a la justicia. "Se acabaron las mesas sin resultados y los beneficios sin que haya contraprestaciones reales", dijo. De todas maneras, el fin del proceso de paz que había iniciado su antecesor, Gustavo Petro, ya se había anunciado desde la campaña.
 

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