20 Abril 2022

Pacto Histórico margina a Piedad Córdoba de la campaña de Gustavo Petro

Presuntos contactos no autorizados de la senadora electa Piedad Córdoba con extraditables habrían ocasionado la decisión respaldada por todos los partidos y movimientos que conforman la coalición que apoya a Gustavo Petro. Las preguntas ahora son ¿qué pasará con la curul de Piedad? y ¿Cuáles serán las consecuencias en la campaña de Petro?

Al medio día de este miércoles Piedad Córdoba fue marginada del Pacto Histórico y de la campaña de Gustavo Petro por medio de un comunicado oficial. Aunque las explicaciones siguen siendo incompletas, está claro que hace días hay inquietud en las filas de Petro por unos presuntos contactos entre la senadora electa y varios capos presos y pendientes de extradición, entre ellos José Leonardo Muñoz Martínez, alias Douglas, antiguo jefe de la Oficina de Envigado; Juan José Valencia, alias Andrea, el brazo financiero del Clan del Golfo, y John Freddy Zapata, alias Messi, también perteneciente al Clan del Golfo. A estos se sumarían dos supuestas ofertas de financiación hechas por Piedad Córdoba y rechazadas por la campaña. 

Los presuntos contactos de la senadora con al menos tres extraditables habrían empezado después de la captura de su hermano Álvaro Córdoba Ruiz, en febrero de 2022. Piedad no se resignó a visitar a su hermano como familiar, sino que desempolvó su tarjeta profesional de abogada para poder acudir a la penitenciaria de La Picota diariamente. Según algunas fuentes, a partir de ese momento se iniciaron los contactos con los capos que fueron grabados por organismos de inteligencia. 

En la entrevista con Cambio del viernes santo, Gustavo Petro habló de los presuntos contactos de la senadora Piedad Córdoba con extraditables y del conocimiento posterior que el candidato habría tenido sobre esas reuniones. 

Al mismo tiempo que su hermano era detenido en Colombia, se empezaba a hablar de manera insistente de la mención de la propia Piedad Córdoba en dos expedientes judiciales en los Estados Unidos, uno de los cuales estaría relacionado Álex Saab, el empresario colombiano señalado como presunto testaferro de Nicolás Maduro. El otro caso tendría que ver con una operación de narcotráfico y lavado de activos. 

Por esa razón, algunas fuentes creen que la senadora electa, al hablar de extradición, estaría litigando en causa propia. Piedad Córdoba y su hijo, el exsenador Juan Luis Castro, son mencionados en informes de inteligencia como pasajeros permanentes de vuelos costeados por Álex Saab en una compañía de charters investigada por agencias federales de Estados Unidos. 

Todo esto fue anticipado en el libro del periodista Gerardo Reyes, director de la Unidad Investigativa de Univision, por lo cual causó sorpresa que Piedad Córdoba fuera incluida en la lista cerrada del Pacto Histórico, ocupando el renglón ocho de Senado. Una fuente de la campaña le dijo a Cambio que resultaba inexplicable la inclusión de Piedad, que tenía muy pocos votos y, por el contrario, podía causar rechazo electoral en varias zonas del país, y particularmente en Antioquia. Sin embargo, Gustavo Petro se empeñó en ponerla en la plancha. 

Aunque algunas fuentes de la campaña hablaron inicialmente de expulsión, la medida se suavizó para lograr un consenso de todos los movimientos y partidos que apoyan a Petro. El procedimiento establecido por el Pacto Histórico empezaría con la revisión por parte de la Comisión de Ética y Garantías de la conducta de Piedad Córdoba. Un alto dirigente de la coalición de izquierda le dijo a Cambio que la instrucción de Petro, respaldada por mayoría, consiste en denunciar penalmente a la senadora electa si se llega a encontrar una conducta cuestionable.  

El gran interrogante es qué sucederá con la curul de Piedad Córdoba. A este punto el Pacto Histórico no puede desconocer su elección y solo dejaría de ser senadora por una de estas razones: Primero, porque ella voluntariamente decida no tomar posesión del cargo. O segundo, porque se demuestre un delito, caso en el cual operaría la figura de la silla vacía, es decir, la colación perdería un puesto en el Senado, ya que la conducta habría tenido lugar después de la elección de Piedad Córdoba y se habría iniciado como parte de su campaña para conseguir el escaño. 

Hace apenas un mes, la vida parecía sonreírle a Gustavo Petro. Había logrado la mayor votación para el senado, y luego de revisar las diferencias entre el preconteo y el escrutinio, consolidó una bancada de veinte senadores en lo que parecía ser la cuota inicial de su triunfo en las elecciones presidenciales. Sin embargo, en la puerta del horno parece que han empezado a cambiar las cosas.