
¿Qué tan conveniente es fusionar los ministerios de Ambiente y Cultura?
Si es, como parece, para recortar presupuesto, sería catastrófico; pero si es para crear un superministerio que integre todos los temas concernientes al cambio climático, sería hasta deseable.

Por Juan Pablo Ruiz*
La intención de Rodolfo Hernández de fusionar los ministerios de Cultura y Ambiente es preocupante, pero puede interpretarse en dos sentidos opuestos: o está asociada a cierto desdén por lo ambiental y a un posible recorte en los recursos asignados al ambiente, que es lo más probable; o, al contrario, piensa convertir el Ministerio del Ambiente en un superministerio e integrar otros temas que, como la cultura, son esenciales para enfrentar la crisis climática, lo cual sería deseable y necesario.
Veamos los argumentos que llevan a pensar en las bondades de la segunda alternativa y lo pernicioso de la primera.
El cambio climático nos obliga a una mejor planificación en la ocupación del espacio, a pensar la ubicación y crecimiento de pueblos y ciudades, a rediseñar trazado, desagües y manejo de pendientes en las carreteras.
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