
¿Quién es el enemigo?
A lo largo de su historia, Colombia se ha dividido entre el cumplimiento estricto de la ley y la promoción del cambio social. La primera opción puede promover la represión y, la segunda, la violencia. El punto central es que dejar en manos de los militares decidir quién es el enemigo elimina los controles civiles y abre la puerta a represalias, corrupción y violaciones de derechos humanos.












