
Reflexiones de un infiltrado en una multinivel, el mercado de los sueños
Un antropólogo se sumergió en las entrañas de Amway y hace un retrato de cómo el sueño de recibir dinero sin tener que trabajar es el motor de las empresas multinivel, el capitalismo de los sueños.
Por Fabián Páez López @davidchaka
“Te ayudaremos a que ayudes” fue una de las frases que más escuché en 2014. Estudiaba antropología y, pensando en el hipotético título de libro de Zizek La ética taoísta y el espíritu del capitalismo global, escogí (junto con mi director de tesis) hacer trabajo de campo en una empresa multinivel. No tuve que esforzarme mucho para que me llegaran ofrecimientos. El mínimo asomo de interés me trajo una oleada de ofertas. Amigos cercanos, amigos de amigos y familiares de amigos me ofrecieron entrar a empresas como Zrii, Omnilife o Tiens. Acepté unirme a Amway. Una pareja joven y entusiasta me invitó a un café y a una “orientación empresarial”, así que, durante el año siguiente, me conecté con sus grupos de redes sociales y participé regularmente en reuniones e intenté, a modo de experimento y sin mucho éxito, involucrar a gente de mis círculos cercanos en el negocio.
"Alrededor de 2018 empezó a prenderse una alerta en los medios de comunicación colombianos luego de que se instauraron las primeras denuncias por mujeres que no habían recuperado su inversión en algo llamado El telar de los sueños. En su discurso utilizaban círculos y mándalas, pero su uso no era tan inocente".
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