
Primer bombardeo del nuevo gobierno del presidente Abelardo de la Espriella
En las primeras horas de este martes 11 de agosto, dos aviones Kfir realizaron una operación sobre un campamento del Frente Nororiental del ELN, ubicado en zona rural entre San Calixto y Tibú, Norte de Santander.
Por: Javier Patiño C
El presidente Abelardo de la Espriella anunció a la medianoche, a través de su cuenta de Instagram, que había terminado una reunión con la cúpula militar, en la que había ordenado una operación que, según afirmó, traería “muy buenas noticias para el país”.
CAMBIO conoció que, hacia las 10 de la noche, un grupo de uniformados del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES) sostuvo combates con integrantes del Frente Nororiental del ELN en zona rural entre San Calixto y Tibú, Norte de Santander.
Horas después, dos aviones Kfir de la Fuerza Aeroespacial Colombiana lanzaron cuatro bombas sobre un punto identificado por labores de inteligencia como el lugar donde se refugiaban integrantes de esa estructura ilegal.
Luego del bombardeo, desde una base militar, salieron varios helicópteros Black Hawk del Ejército hacia la zona de la operación para consolidar el despliegue y cerrar el paso a los integrantes del ELN.
Durante una de sus primeras visitas a Cúcuta, luego de ser elegido presidente, Abelardo de la Espriella lanzó una advertencia a alias Alfred, cabecilla del Frente de Guerra Nororiental del ELN, y a alias Andrey, señalado como líder del Frente 33 de las disidencias de las FARC.
En ese momento, el mandatario les pidió que dejaran las armas y se sometieran a la justicia. De lo contrario, advirtió que enfrentarían todo el poder de las Fuerzas Militares y del Estado.
La advertencia se produjo durante su primer empalme regional en Cúcuta, donde De la Espriella declaró a ambos cabecillas como objetivos militares de su gobierno y les dio un plazo para entregarse.
Ahora, tras la operación militar registrada en la región, se espera que las autoridades entreguen en las próximas horas información oficial sobre sus resultados.
Entre los datos que se esperan conocer están el número de integrantes de los grupos armados que habrían muerto o sido capturados, así como la posible identidad de los cabecillas afectados por la operación.
Preliminarmente, las autoridades hablan de dos muertos, cinco estructuras campamentarias destruidas, dos bunkers, armamento, drones y explosivos que tenía escondidos la estructura ilegal.
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