
“Cerraremos el año con más de 45 millones de botellas en el mercado”: gerente de la Industria Licorera de Caldas
La Industria Licorera de Caldas amplía su presencia en el país. Diego Angelillis Quiceno, gerente general de la compañía, habló con CAMBIO sobre las cifras históricas de producción de licores, los planes de expansión e internacionalización y los aportes de la empresa al desarrollo social y sostenible de los territorios.
Por: Luis Chía
En los últimos meses, la Industria Licorera de Caldas (ILC) ha demostrado su solidez financiera y su capacidad de expansión en Colombia. Con más de 16 millones de botellas de 750 mililitros comercializadas durante el primer semestre de 2025, la compañía registró un récord de ventas, que la posiciona no solo como una empresa líder en la producción de licores, sino como un actor clave para el desarrollo económico y social de los departamentos del país.
En entrevista con CAMBIO, Diego Angelillis Quiceno, gerente general de la ILC, habló sobre los exitosos resultados de la compañía, sus planes de internacionalización y el fenómeno del Aguardiente Amarillo de Manzanares en los departamentos tras el histórico fallo que tumbó las fronteras para la venta del licor en el país. Destacó cómo el crecimiento de la compañía se ha visto reflejado en una contundente apuesta de sostenibilidad, economía circular, conservación ambiental e inversión social.
CAMBIO: El fallo de la Corte Constitucional que puso fin al monopolio del aguardiente cambió el panorama para las licoreras del país. Desde entonces, ¿cómo ha evolucionado la presencia del Aguardiente Amarillo de Manzanares en el mercado nacional?
Diego Angelillis Quiceno: La sentencia C-032 de febrero de 2025 fue trascendental para el aguardiente colombiano al abrir la posibilidad de competir en todo el país. Con este fallo se dinamizó la categoría de los aguardientes y, en el caso del Aguardiente Amarillo de Manzanares, logramos acceder a un 67 por ciento más de los colombianos. Antes solo podíamos vender nuestro aguardiente en el 33 por ciento del país. Actualmente llegamos a 11 departamentos y los resultados son positivos: ventas superiores a 4 y 5 millones de unidades frente a años anteriores.
CAMBIO: Ustedes reportaron un récord en ventas y exportaciones durante el primer semestre de 2025. ¿Cuáles fueron los resultados y cómo ha sido el crecimiento de la ILC este año?
D.A.Q.: Cerramos con ventas de más de 16 millones de unidades reducidas. Para dimensionar estos resultados, en los años 2013 y 2014, la Industria Licorera de Caldas vendió en todo un año lo que vendimos durante el primer semestre de 2025. Tan solo en seis meses, en los que las ventas de licores destilados oscilan entre el 30 y 40 por ciento de las ventas totales de un año, hemos superado las expectativas. Esto no solo demuestra el crecimiento de la Industria Licorera de Caldas, sino también los beneficios de la apertura de los mercados del aguardiente a nivel nacional.

CAMBIO: Tras un buen primer semestre, ¿cuáles son las perspectivas de la Industria Licorera de Caldas para lo que resta del año en términos de ventas?
D.A.Q.: Las perspectivas para el cierre del año son muy importantes. Estamos hablando de unas proyecciones de ventas históricas para la Industria Licorera de Caldas: más de 45 millones de unidades reducidas en el mercado. Es nuestro objetivo y es lo que proyectamos como Industria. En 120 años de historia, jamás habíamos llegado a estos números de los cuales estamos hablando.
CAMBIO: La ILC ha buscado ir más allá de la producción de licores. ¿Cuáles han sido los principales avances en sostenibilidad ambiental e inversión social?
D.A.Q.: Apostamos por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por la ONU. En este momento estamos cumpliendo 12 de esas metas y esperamos cumplir dos más en 2026. No somos solo una fábrica productora de licores, sino también una empresa que encontró en la sostenibilidad, en el cuidado del medio ambiente y en la responsabilidad social más que una estrategia, un ADN empresarial. Desde la protección del agua hasta la conservación de la flora y fauna, pasando por la economía circular, hemos logrado convertirnos en ejemplos de sostenibilidad. Por ejemplo, hemos sido certificados en varias oportunidades por organizaciones internacionales como Bureau Veritas, la cual nos otorgó la verificación de la Huella de Agua. Y seguimos construyendo el camino con programas como ‘Mi Escritorio ILC’, que aprovecha cajas de Tetra Pak y envases plásticos y los transforma en mobiliario escolar para los estudiantes del departamento de Caldas.
CAMBIO: La verificación de la Huella de Agua reconoce las acciones de la compañía en el manejo del recurso hídrico. ¿Qué significa este reconocimiento?
D.A.Q.: La Huella de Agua es un orgullo no solo para la Industria Licorera de Caldas, sino para el sector empresarial en Colombia. Esta medición es realizada internacionalmente por Bureau Veritas en todos los sectores empresariales del mundo. Somos la primera empresa colombiana y una de las diez primeras a nivel mundial en lograr esta certificación.
Eso demuestra el buen tratamiento que le damos a las aguas en su trayecto y desde su origen en el Nevado del Ruíz. Tenemos nuestras propias aguas manantiales que conservamos profundamente. Precisamente, nuestro factor diferenciador como Industria está en el valor que tiene el agua para nosotros, desde el punto de vista del uso y la conservación.
CAMBIO: Muchas de esas acciones se desarrollan en la Reserva Natural de la ILC. ¿Cómo funciona este corredor ambiental?
D.A.Q.: Nuestra reserva natural, que cuenta con 276 hectáreas, es uno de nuestros grandes atractivos en competitividad. Allí, en 68 manantiales que se encuentran en tres quebradas, está la mayor materia prima para producir licores: el agua. Además, en este corredor protegemos a más de 250 especies de fauna. Por ejemplo, Caldas es uno de los departamentos con mayor potencial para el avistamiento de aves en Colombia, y en nuestra reserva, protegemos a más del 30 por ciento de estas especies.
Asimismo, cuidamos más de 150 especies de flora. Este trabajo nos permitió descubrir en anturio negro caldense, una nueva especie que se encuentra en nuestra reserva. En este lugar realizamos actividades de conservación no solo por lo invaluable que es para nosotros, sino también por todo lo que significa para el medio ambiente.
CAMBIO: En inversión social, ¿cuáles han sido los aportes de la ILC a Caldas y al país a través de impuestos, transferencias y proyectos comunitarios?
D.A.Q.: Entre el 2024 y lo que va de 2025, la Industria Licorera de Caldas vía impuesto al consumo ha transferido a los departamentos del país más de un billón de pesos para inversión en educación y salud. Por otra parte, vía utilidades, hemos transferido a Caldas más de 39.000 millones de pesos para el fortalecimiento de dichos sectores. En ese sentido, se destinaron 10.000 millones de pesos para educación, 10.000 millones de pesos para salud y 19.000 millones de pesos para obras del departamento en cultura, deporte e infraestructura vial. El impacto social de la Industria Licorera de Caldas es grande y nuestra presencia en los departamentos lo demuestra.
CAMBIO: ¿Qué otras apuestas sociales están en marcha?
D.A.Q.: Tenemos programas de economía circular que impactan directamente en poblaciones vulnerables. En el archipiélago de San Andrés, con el apoyo de familias recicladoras, recolectamos y recuperamos el vidrio de nuestros productos para pulverizarlo y convertirlo en arena de vidrio reciclado. Este residuo es aprovechado en la construcción de parques, pavimentación de vías y en la recuperación de la barrera coralina de la isla.
Adicionalmente, tenemos un programa social importante con mujeres privadas de la libertad del Centro Penitenciario Villa Josefina, en Manizales, donde están transformando nuestras botellas de licor en vasos y en lámparas. Esta estrategia busca impulsar el desarrollo personal de las internas.
CAMBIO: ¿Cómo combina la ILC la tradición de más de 80 años con la innovación en procesos, productos y tecnología para mantenerse competitiva?
D.A.Q.: La Industria Licorera de Caldas tiene en su ADN la innovación como un proceso transversal a toda la empresa. Contamos con una oficina de innovación y desarrollo que transfiere sus conocimientos a todas las áreas de la compañía. Esto nos ha permitido mantenernos durante más de 120 años en el mercado colombiano, enamorando a nuestros consumidores con productos de calidad. Cada año estamos teniendo nuevas innovaciones y oportunidades de creación de nuevos productos. Con este proceso de constante evolución y desarrollo, buscamos demostrar que tomar licor va más allá del consumo, hay un trasfondo y una experiencia.
CAMBIO: ¿Qué nuevos productos o lanzamientos tiene planeados la compañía para los próximos meses y cómo buscan diferenciarse en el mercado?
D.A.Q.: Próximamente la Industria Licorera de Caldas tendrá en el mercado una tercera edición del León Dormido. Este es el ron más premium, desde el punto de vista de lujo, que ofrece la compañía. Esta tercera edición llamada ‘León Dormido, doble roble’ estará en las góndolas del mercado a finales del mes de septiembre o en las primeras semanas de octubre. Cabe recordar que la Industria Licorera de Caldas tiene una participación de más del 82 por ciento en el mercado de los rones a nivel nacional. De cada 100 botellas que se venden en Colombia, nacionales e internacionales, 82 son de nuestra industria.
CAMBIO: ¿Qué estrategias de internacionalización y exportación están desarrollando para llevar el Aguardiente Amarillo de Manzanares a nuevos mercados?
D.A.Q.: Desde hace un tiempo nuestros licores eran comprados en otras partes del mundo porque colombianos inmersos en el mercado del recuerdo ponían nuestros rones y aguardientes en sus anaqueles. Es decir que colombianos en el exterior compraban a otros colombianos nuestros productos. Sin embargo, desde hace un año y medio, la Industria Licorera de Caldas consolidó una estrategia de internacionalización contundente.
En este tiempo nuestras ventas internacionales han logrado crecer casi casi a triple dígito. Sin duda alguna, el Aguardiente Amarillo de Manzanares se ha convertido en un fenómeno y en un dinamizador absoluto de esa internacionalización. En marzo de 2024 nuestro aguardiente entró al mercado estadounidense y vemos con emoción como este licor es el favorito no solo de los colombianos, sino de muchos latinos que residen en Estados Unidos. La historia se está repitiendo en España, país al que recientemente llegamos.
CAMBIO: ¿Cuáles considera que son los principales desafíos de la industria licorera colombiana y cómo se está preparando la ILC para enfrentarlos en los próximos años?
D.A.Q.: Si nos caracterizamos por algo es por ser un mercado que genera muchos desafíos. El primero tiene que ver con una competencia fuerte, agresiva, innovadora y creativa que siempre tendremos como fábrica con presencia en el mercado nacional. Sin embargo, jamás podemos abandonar ni despegar la mirada del mercado internacional, donde está el futuro de esta industria.
Más allá de la competencia, en el país también hay retos que nos impactan directamente. Por ejemplo, cuando se habla de una reforma tributaria que aumentaría del 5 al 19 por ciento el impuesto al consumo de licores destilados; significaría un aumento muy grande para el consumidor final en el precio de productos como rones y aguardientes. El tema no es que la gente deje de comprarlos, lo que va a suceder es que los precios altos van a incentivar el contrabando y la adulteración de licores. Cuando se busca desestimular el consumo del alcohol la gente recurre al contrabando. Esto tiene un impacto también en la salud y la educación de los colombianos porque los dineros que producen este tipo de empresas van esencialmente vía impuestos al Estado y a la inversión social. Sin duda, los más perjudicados serán los departamentos.
*Contenido elaborado con el apoyo de la Industria Licorera de Caldas.
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