Ir al contenido principal
photologuephotos2023-08calle_11_casamonedajpg
Casa de Moneda del Banco de la República.
Cultura

Banco de la República, un tesoro de la cultura colombiana

El Banco de la República celebra 100 años de existencia. Uno de los frentes en los que más le ha aportado al país ha sido la cultura. Una conversación con Ángela María Pérez, subgerente cultural del Banco de la República, sirvió de base para este breve e incompleto perfil de la labor cultural que ha desarrollado el banco desde la década de los 30 del siglo pasado.

Por: Eduardo Arias

En 2023 el Banco de la República celebra un siglo de existencia. Además de diversos aspectos relacionados con el éxito de las políticas monetarias y otras medidas que ha tomado en estos 100 años, es indudable que Banco también se ha destacado de manera sobresaliente por la labor cultural que adelanta desde los primeros años de su existencia. Dependencias como la Biblioteca Luis Ángel Arango, el Museo del Oro, el Museo Botero y la Casa de Moneda son apenas la punta del iceberg de un trabajo que comenzó en la década de los 30 cuando apenas tenía 10 años de vida.
Como señala Ángela María Pérez, subgerente cultural del Banco de la República, muchos bancos centrales en el mundo, en particular en Latinoamérica, desarrollan actividades culturales a través de museos y bibliotecas. “Sin embargo”, sostiene, “ninguna tiene el alcance y la dimensión que ha logrado el Banco de la República de Colombia. Es, de lejos, el banco central del mundo con una mayor actividad cultural”. Como ella recuerda, los banqueros siempre han sido coleccionistas de arte. Desde los tiempos de los Medici, los banqueros han atesorado patrimonio cultural. Otros bancos cuentan con grandes colecciones de arte. En Latinoamérica varios de ellos cuentan con colecciones de piezas de oro, como es el caso de Costa Rica y Perú, y algunos, como el de Brasil, tienen bibliotecas. “Pero un factor que hace diferente la labor cultural del Banco es su vocación de servicio al público”.
¿Cómo se gestó esta vocación? Una década después de su fundación, el Banco tenía una colección de cerca de 2.000 libros de economía internacional al alcance de funcionarios de la entidad y visitantes ilustres. Entonces, en 1936, el Banco decidió abrirla al público. La gente podía entrar a una oficina a consultar estos volúmenes.
Tres años más tarde, el Banco recibió una carta del Ministerio de Educación que le pedía salvar una pieza de orfebrería indígena conocida como el poporo, que había puesto en venta la señora Magdalena Amador de Maldonado. El Banco la compró y esa fue la semilla del Museo del Oro, ya que al adquirir la pieza no pagó un precio equivalente a su peso en oro sino el doble porque también reconoció su valor como pieza arqueológica, artística y patrimonial. De esta manera. el Banco comenzó su colección de piezas precolombinas, que exhibió por primera vez en 1944, en el Salón de Juntas de la sede del Banco, en el edificio Pedro A. López, su primera sede hasta 1958, un año clave en la historia del Banco, ya que adquirió su nueva sede, la actual, y además inauguró la Biblioteca Luis Ángel Arango, lo que fortaleció en gran medida su vocación de servicio en el área cultural. La Biblioteca Luis Ángel Arango, que lleva el nombre del gerente del Banco que impulsó esa obra, y quien murió un año antes de que abriera sus puertas.

blaa_4749.jpg
Entrada a la sede de la Biblioteca Luis Ángel Arango en Bogotá.

Como señala Ángela María Pérez, los gerentes del Banco por lo general han tenido una vocación humanista muy marcada y esto ha sido determinante para fortalecer tanto su afán por valorar la cultura como su interés por ofrecerle su riqueza cultural al público. Desde un principio, además de ofrecer los servicios propios de una biblioteca, también tuvo en cuenta contar con salas para realzar exposiciones de arte. Los dos edificios de la biblioteca (el de 1958 y la ampliación de 1966) marcaron una dirección definitiva. Además de los servicios de biblioteca, en la ampliación se construyó la Sala de Conciertos, obra maestra de la firma Urdaneta, Esguerra, Sáenz y Samper, y en particular de Germán Samper Gnecco, quien la diseñó. También se destinó un espacio para oír música grabada y luego adquirió una colección de instrumentos musicales. En 1968 se inauguró la sede actual del Museo del Oro, también obra de Urdaneta, esguerra, Sáenz y Samper.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales