
Reflexiones para sintonizar -o no- el Mundial maldito
Es muy fácil montarse al bus de la indignación con el Mundial de Catar. Así de fácil también es tragarse el sapo y ver esta Copa del Mundo como si nada condenable la precediera.
Por Felipe Maldonado
Es muy fácil montarse al bus de la indignación con el Mundial de Catar. Así de fácil también es tragarse el sapo y ver esta Copa del Mundo como si nada condenable la precediera.
Nada de esto es nuevo. La FIFA es geopolítica pura y rancia. Es corrupción sistematizada y lavandería de imagen de tiranos y naciones violadoras de derechos humanos. Todo lo anterior al son del ‘waka waka’, mucha cerveza y del maquillado discurso del fútbol como desarrollo.
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