
Pádel: el invento de un millonario que no podía dormir
El pádel se ha vuelto el deporte de moda en Colombia y la región. Ya no es posible ser ajeno a su movimiento, que parece apenas comenzar. Pero, ¿de dónde salió?, ¿quién lo inventó?, ¿por qué ha pegado tan duro?
Enrique Corcuera fue un empresario mexicano aficionado a los deportes de raqueta un día de bochorno, acostado en su cama, no pudo dormir. El peloteo incesante de su hija contra el muro que daba contra su habitación le impidió hacer la siesta de las tres, que religiosamente exige el cuerpo a quienes viven en Acapulco
Cansado y resuelto, decidió construir un muro paralelo al de su habitación para así alejar el eco. Pero ahora la pelota se iba hacia los costados y saboteaba el solitario entrenamiento de su hija. Al ver los dos muros enfrentados, Corcuera decidió atravesarlos con una red de tenis y cerrar el rectángulo con dos muros más para evitar la pérdida de las pelotas. Las medidas de la cancha las dictó el espacio disponible en la mansión de los Corcuera: 20 metros de largo por 10 metros de ancho.
Así de fácil, así de simple, en 1969, gracias a una siesta malograda, el empresario de caña de azúcar, que en primera instancia bautizó su invento rebotenis, se convirtió en el inventor del pádel. El primer reglamento lo escribió junto con su esposa y otro amigo millonario, Manuel Arango, que construyó la segunda cancha de pádel en el mundo.
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