
El ministro de Comercio viajará a Washington para insistir en la suspensión arancelaria
Mauricio Gómez Amín viajará a Washington por instrucción del presidente Abelardo de la Espriella, luego de que este sostuviera una llamada con el secretario de Estado, Marco Rubio, en la que reiteró la petición de suspender temporalmente el arancel del 12,5 por ciento que Estados Unidos aplica a los productos colombianos.
Por: Carol Tatiana Gómez
El presidente Abelardo de la Espriella, a través de su cuenta de X, agradeció a Marco Rubio el apoyo que Estados Unidos le ha dado a Colombia tras el terremoto del 10 de agosto, que se traduce en ayuda económica, asistencia humanitaria y equipos de rescate. El mandatario afirmó que existe "toda la disposición" por parte del Gobierno estadounidense para avanzar en la suspensión arancelaria, aunque hasta el momento no hay un comunicado del Departamento de Estado que confirme ese punto de manera independiente.
"Le reiteré mi solicitud para que sean suspendidos temporalmente los aranceles que afectan a los productos colombianos. Hay que surtir un trámite para lograrlo y existe toda la disposición por parte del Gobierno de los Estados Unidos para avanzar en ese propósito", afirmó el mandatario.

Mauricio Gómez Amín viajará a Washington por instrucción del presidente Abelardo de la Espriella, luego de que este sostuviera la llamada con Rubio, en la que reiteró la petición de suspender temporalmente el arancel del 12,5% que Estados Unidos aplica a los productos colombianos.
El pasado 15 de agosto, De la Espriella ya le había pedido lo mismo directamente a Donald Trump, también por vía telefónica y también invocando la emergencia del terremoto. Según reportó entonces la agencia AP, la Casa Blanca no dio una respuesta inmediata a esa solicitud.
Un arancel anterior al terremoto
El gravamen que el Gobierno busca suspender es una sobretasa del 12,5 por ciento que Estados Unidos empezó a aplicar a Colombia desde el 24 de julio, casi dos semanas antes de que De la Espriella asumiera la presidencia. La medida es resultado de una investigación que Washington adelantó desde marzo sobre los controles que distintos países ejercen para evitar que ingresen a su territorio mercancías fabricadas con trabajo forzoso.
Colombia quedó en el grupo de países que, según Washington, no controlan lo suficiente el ingreso de esos productos. La USTR aclaró que esto no significa que lo que Colombia exporta esté hecho con trabajo forzoso: el problema señalado está en lo que el país importa desde otros mercados, no en lo que vende afuera.

El arancel, sin embargo, no distingue si un producto colombiano tiene o no ese riesgo y aplica por igual a flores, confecciones, alimentos procesados y cosméticos, entre otros. Quedan por fuera bienes como el café, el banano, el aguacate, el petróleo y el oro.
La reglamentación que quedó pendiente
En junio, cuando todavía gobernaba Gustavo Petro, el Ministerio de Comercio le pidió a la Dian sacar una norma antes del 6 de julio para demostrarle a Estados Unidos que el país sí controlaba el ingreso de productos hechos con trabajo forzoso. La norma nunca salió. Por eso, cuando llegó la fecha límite, Colombia quedó con el arancel más alto (12,5 por ciento) en lugar del más bajo (10 por ciento), que sí recibieron otros países que alcanzaron a mostrar algún control.
De la Espriella llegó a la Presidencia el 7 de agosto, casi dos semanas después de que ese arancel ya estuviera cobrándose. Su Gobierno preparó después un decreto para prohibir la entrada de esos productos y así intentar que Estados Unidos le baje la tarifa a Colombia.

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