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Negociaciones en Venezuela: ¿Y Colombia? Por Julio Londoño
Los elogios de Trump para Delcy Rodríguez no los ha tenido con ningún mandatario de América Latina. | Fotos: Reuters y Ministerio de Hidrocarburos.
Internacional

Negociaciones en Venezuela: ¿Y Colombia? Por Julio Londoño

El excanciller Julio Londoño Paredes examina el nuevo momento de las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, el papel de Delcy Rodríguez y lo que este escenario puede significar para Colombia.

Por: Julio Londoño Paredes

Delcy Rodríguez ha logrado la singular distinción, no solamente de aparecer en la portada de la revista “Time”, sino también de dar una extensa entrevista en esa afamada publicación. 

No es la única vez en la que un venezolano figura en dicha portada. El dictador Marcos Pérez Jiménez apareció en febrero de 1955, en medio de lisonjas y elogios a su gestión. En el fondo se veían, el famoso hotel Tamanaco y varias torres petroleras que simbolizaban la riqueza petrolera venezolana, que en plena Guerra Fría era fundamental para los Estados Unidos. 

Igualmente, Chávez, en marzo de 1913, después de su fallecimiento, apareció como una de las figuras más influyentes de América Latina. Naturalmente aun era la época de una Venezuela ricachona, con el barril de petróleo rondando los cien dólares.  

Los elogios de Trump para Delcy Rodríguez no los ha tenido ningún mandatario de América Latina. Incluso la administración envío recientemente una carta afirmando que Delcy, como jefa de estado, goza de inmunidad frente a una demanda en un tribunal de La Florida. Añadía la comunicación que eso tenía “significativas implicaciones” para los Estados Unidos. No se sabe qué le pasará si deja de ser “jefa de estado”. 

Trump, repetidamente, ha hecho hincapié en la importancia del petróleo, del gas y de otros productos venezolanos para los Estados Unidos. Colombia no ha tenido, ni por muchos años tendrá, los recursos que posee Venezuela. Por consiguiente, no será tampoco del interés fundamental de los Estados Unidos, como sucedió en la era del “Gran Garrote”, en la que perdimos a Panamá. 

Al mismo tiempo en Caracas se iniciaron negociaciones entre el gobierno y la oposición, en las que sin embargo no estaba Corina Machado, la verdadera jefa de la oposición en ese país. Son 16 personas con visiones antagónicas que tratarán de establecer un marco para la reconstrucción de un país que fue saqueado y que de la opulencia pasó a la escasez, y que de ser receptor de inmigrantes se volvió generador de una emigración sin precedentes en el continente. 

Al mismo tiempo, nuevamente el mandatario norteamericano ha publicado entre chiste y chanza el mapa de Venezuela cubierto por la bandera de los Estados Unidos, aludiendo a que se podría constituir en el 51° estado de la Unión Americana, lo que no le gusta a nadie en Venezuela. Es más, da elementos para que los grupos chavistas, que todavía están vigentes, enarbolen la bandera de la soberanía, con todos los efectos que ello podría implicar. 

Para Colombia, en esta nueva era que se inicia el 7 de agosto, es indispensable que Venezuela sea próspera, estable y democrática. 

Ojalá que en las negociaciones que en ese país comienzan, se llegue igualmente a la conclusión de que Venezuela no será realmente soberana, hasta que no emprenda la lucha decidida contra los grupos armados de origen colombiano, que tienen presencia activa en varios estados fronterizos con Colombia, aunque eso no sea fundamental para los Estados Unidos.

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