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El calentamiento del Pacífico eleva el riesgo de un fenómeno de El Niño en 2026
El calentamiento del Pacífico es una de las causas del fenómeno de El Niño en 2026
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NOAA eleva alerta por fenómeno de El Niño: probabilidad llega al 90 por ciento hacia septiembre

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica advirtió que el fenómeno de El Niño tiene un 90 por ciento de probabilidad de consolidarse en septiembre y un 61 por ciento de formarse entre mayo y julio. El aumento de las temperaturas en el Pacífico y cambios en los vientos anticipan impactos climáticos en varias regiones, incluida Colombia.

Por: Silvia Juliana Jaimes Reátiga

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, sigla en inglés) elevó de forma significativa sus previsiones sobre la llegada del fenómeno de El Niño, al estimar que hay un 90 por ciento de probabilidad de que se consolide hacia septiembre y se mantenga durante el último trimestre de 2026.

En su más reciente actualización, la entidad también ajustó al alza la probabilidad de que el evento comience a desarrollarse entre mayo y julio, al pasar del 25 por ciento proyectado en marzo a un 61 por ciento en la actualidad. Esto confirma una aceleración en las condiciones oceánicas y atmosféricas que favorecen su formación.

Según el organismo, el incremento en las temperaturas bajo la superficie del océano y los cambios recientes en los vientos del oeste sobre el Pacífico occidental son factores clave en esta tendencia. Sin embargo, advirtió que la evolución definitiva del fenómeno dependerá de cómo se comporten estos patrones en los próximos meses.

La intensidad del fenómeno de El Niño

Aunque la probabilidad de ocurrencia es alta, la intensidad del fenómeno todavía presenta distintos escenarios. Los modelos climáticos indican que existe cerca de un 20 por ciento de posibilidad de que sea débil, mientras que un evento moderado tiene una probabilidad cercana al 30 por ciento. En tanto, un El Niño fuerte oscila entre el 25 por ciento y el 30 por ciento, y uno muy fuerte ronda el 15 por ciento, con aumentos de temperatura que podrían superar los 2°C en la superficie del Pacífico.

Este calentamiento, característico del fenómeno, tiene impactos directos sobre el clima global, especialmente en regiones como el norte de Suramérica.

Cambios en la temperatura del océano y los vientos anticipan la llegada de El Niño
Cambios en la temperatura del océano y los vientos anticipan la llegada de El Niño

Colombia, en alerta por posibles impactos

En el caso de Colombia, entidades como el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ya han advertido sobre señales tempranas de calentamiento en el océano Pacífico. Desde el Gobierno, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ha insistido en la necesidad de prepararse ante un posible evento en el segundo semestre del año.

Históricamente, El Niño se asocia en el país con una reducción de las lluvias, lo que puede derivar en sequías, incendios forestales y presión sobre los recursos hídricos. Estos efectos impactan sectores clave como la agricultura, la salud pública y la economía.

Experiencias recientes muestran la magnitud de sus consecuencias: desde racionamientos de agua como en Bogotá hasta afectaciones en la producción de alimentos y aumentos en la inflación, especialmente en energía y alimentos.

Energía, uno de los sectores más vulnerables

La eventual llegada de El Niño también genera preocupación en el sector energético. Actualmente, la generación hidroeléctrica representa entre el 80 por ciento y el 85 por ciento de la demanda nacional, e incluso ha alcanzado picos del 95 por ciento en temporadas de alta lluvia.

Ante un escenario de menor disponibilidad de agua, Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), advirtió que el país tendría que recurrir con mayor intensidad a fuentes térmicas, como el carbón, en medio de un contexto de encarecimiento del gas importado.

El anuncio de la NOAA se da en medio del fin del fenómeno de La Niña y la transición hacia una fase neutral del sistema climático conocido como Enso (El Niño-Oscilación del Sur), un patrón que regula las variaciones de temperatura del océano Pacífico y tiene efectos directos sobre el clima global. Esta transición ya está generando impactos en otras regiones, como Centroamérica, donde se reportan olas de calor intensas y temperaturas que podrían superar los 40 °C.

En los próximos meses, la consolidación de El Niño podría traer consigo sequías prolongadas en varias zonas de América Latina, con impactos en el abastecimiento de agua y la seguridad alimentaria.

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