
El efecto de la pólvora en el cerebro: ¿por qué nos gusta a pesar de ser tan peligrosa?
Aunque está prohibida en varias ciudades del mundo, miles de personas la siguen usando sin importarles los riesgos. Estas son las razones por las cuales hipnotiza el cerebro con sus luces, sonidos y colores.
Usar pólvora y lanzar petardos es una costumbre tan arraigada a las festividades de fin de año, y aunque está prohibida en varias ciudades del mundo para el uso amateur, por el riesgo que conlleva, sigue siendo un gran atractivo para muchas personas.
La costumbre de lanzar este tipo de petardos, cohetes o fuegos artificiales se remonta 1.400 años durante el Imperio chino. En esa época se creía que lanzar los explosivos de colores espantaba a los malos espíritus y traía suerte y felicidad.
En otros escenarios la pólvora era empleada con fines militares y en festividades de carácter patriótico, algo que se ve todavía en la actualidad, como un aporte a las ceremonias.
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