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María Claudia Tarazona
María Claudia Tarazona, abogada, esposa de Miguel Uribe Turbay. Crédito: Pablo David - CAMBIO.
País

“¿Quién dio la orden de matar a Miguel y qué hizo Petro en Ecuador?”: María Claudia Tarazona

A un año del atentado que provocó el magnicidio de Miguel Uribe Turbay, María Claudia Tarazona habla con CAMBIO sobre su proceso de duelo, el avance de la investigación judicial, sus cuestionamientos al Gobierno, la campaña presidencial y las tensiones familiares que siguieron a la tragedia. La historia, según ella, no termina con la muerte de Miguel: comienza con la tarea de entender qué hacer después.

Por: Ana María Cuesta

El 7 de junio de 2025 marcó un violento preámbulo para la campaña presidencial que tendrá su punto final en los próximos días.  Ese día, Miguel Uribe Turbay hablaba sobre el porte de armas cuando un adolescente de 15 años se abrió paso entre la multitud y le disparó. La escena duró apenas unos segundos; sus consecuencias siguen resonando.

La gravedad de las heridas provocó que, dos meses después, y pese a los enormes esfuerzos del cuerpo médico, el 11 de agosto ocurriera la partida de Uribe y, con ella, se atizaran los recuerdos de los magnicidios en un país que parecía haberlos superado. CAMBIO dialogó con María Claudia Tarazona, la viuda de Miguel Uribe Turbay, a propósito del aniversario del crimen que cambió la vida de su familia y la historia reciente del país.

CAMBIO: Este ha sido quizás el año más duro en su vida. ¿Cómo ha sobrellevado el duelo y la ausencia de Miguel? 

María Claudia Tarazona: Este año, como dices tú, es el año más difícil de mi vida. Uno puede imaginarse cualquier cosa y atravesar momentos difíciles, pero el asesinato de Miguel, sin duda, es el momento que rompió mi vida y la de mi familia. La cambió para siempre. Este año he estado dedicada a mis hijos, a sostener una familia que tuvo una pérdida inimaginable. Miguel ocupaba un lugar muy importante en la vida de mis hijas. Mis hijas no tienen un recuerdo de su vida sin Miguel. Cuando él llegó a mi vida, Isabela, la chiquita, tenía tres años. La ausencia de Miguel ha sido terrible en todos los aspectos. Para mí ha sido volverme a encontrar y volver a reconocer la mujer que soy porque cuando alguien tan cercano se muere, en mi caso mi compañero de vida, una parte de uno se muere con él, ¿no? La mujer que fui, la profesional que fui, la mamá que fui. Todos los aspectos de mi vida. Entonces ha sido un año de aceptar el dolor, de darle la cara a ese duelo, como se debe hacer: aceptando radicalmente la tragedia que nos pasó. Y bueno, tratando de encontrar y darle un sentido a toda esta dificultad que la vida nos puso y darle un propósito para poder seguir adelante.

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María Claudia Tarazona, esposa de Miguel Uribe Turbay. Crédito: Pablo David - CAMBIO.

CAMBIO: Cuando una familia como la suya atraviesa una tragedia tan dolorosa, inevitablemente aparecen preguntas sobre la justicia, la verdad e incluso sobre la fe. ¿Qué preguntas se hace usted hoy?

M.C.T.: Desde el atentado de Miguel, yo recibí a Dios en mi corazón. Siempre he dicho que, para mí, para la vida de mis hijos, ese fue un gran milagro. Nosotros éramos muy católicos, pero no éramos practicantes. Y vivir la vida con Dios en el corazón hace la diferencia para todo. El dolor por la muerte de Miguel es inevitable. Lo es cuando se ama a alguien tanto como mis hijas, Alejandro y yo lo amábamos. Pero el sufrimiento, en cambio, es algo que uno puede elegir no prolongar. Y la forma de evitar el sufrimiento es aceptando radicalmente la muerte de Miguel. No quiere decir que nos parezca bien ni que estemos de acuerdo, pero es una realidad que no podemos cambiar. Y en la medida que uno va aceptando esa realidad, el dolor sigue, pero el sufrimiento disminuye, y yo creo que esa ha sido una de las cosas como con las cuales hemos transitado este dolor desde lo espiritual. Y Desde el lado de la justicia, la pregunta es: ¿quién dio la orden?

Hoy sabemos que el 'Zarco Aldinever' estaba detrás de toda esta organización criminal que dio la orden para matar a Miguel, que la Segunda Marquetalia fue el determinador, pero hay una cantidad de preguntas todavía que están sobre la mesa; por ejemplo, ¿por qué la plata salió de Venezuela? ¿Qué pasó con esa reunión que sostuvo Petro en Manta, en Ecuador? ¿Qué fue lo que pasó allí? Hay muchas especulaciones y aún se investiga si eso tuvo relación con la muerte de Miguel. Por eso creo que, en este momento, lo más importante es llegar a la verdad. Tengo la esperanza de que haya un cambio de gobierno que permita una colaboración real y efectiva con las autoridades colombianas. Los cabecillas de la Segunda Marquetalia están en Venezuela, están en la frontera. Se sabe hasta de sus movimientos, pero obviamente no ha habido ningún tipo de colaboración por parte del Gobierno colombiano. Creo que, una vez logremos la captura de esos cabecillas, podremos avanzar hacia la etapa final de la investigación: determinar si se trató de un crimen planeado y coordinado entre Estados.

CAMBIO: ¿Usted considera que por encima de la Segunda Marquetalia pudo haber otra estructura? 

M.C.T.: Sin duda. Yo creo que miembros de la Segunda Marquetalia fueron los que articularon el crimen en el país, los que hacían, digamos, el reclutamiento del dinero y de la financiación de la muerte y del asesinato de Miguel. Pero yo sí creo que por encima de ellos había una orden más grande y más poderosa que la del señor Iván Márquez. 

CAMBIO: ¿Hasta este momento qué les ha dicho la Fiscalía?

M.C.T: La Fiscalía cuenta con el testimonio de alias El Viejo, quien habría servido de enlace con el 'Zarco Aldinever'. En su momento se dijo que 'Aldinever' había sido asesinado, pero hoy se presume que estaría en Venezuela. Además, es señalado como la mano derecha de 'Iván Márquez'.

A medida que avanzan las capturas y se fortalece el acervo probatorio, las hipótesis de la Fiscalía parecen cobrar cada vez más sustento. Sin embargo, creo que es fundamental seguir avanzando en la captura de los cabecillas de la Segunda Marquetalia. Solo así podremos profundizar en la investigación y esclarecer plenamente lo que ocurrió en el asesinato de Miguel.

CAMBIO: Antes de que la Fiscalía responsabilizara a la Segunda Marquetalia veíamos al presidente Petro hablando de la Nueva Junta del Narcotráfico, del ELN y de otra serie de comentarios. ¿Usted cómo recibió esta actuación del jefe de Estado? 

M.C.T.: Yo creo que todo el tiempo Gustavo Petro trató de desviar la atención de la investigación. Lo vimos desde el primer momento, cuando decía que quienes habían mandado a matar a Miguel estaban, creo que una vez dijo que, en España, nuevamente dijo que estaban en varios en varios países, y yo creo que eso es con el fin de desviar la atención. Nunca ha mostrado un interés por esclarecer el crimen de Miguel; tampoco ha hecho nada decente frente a la muerte de Miguel. Creo que es parte de lo que él es y de lo que su Gobierno representa.

CAMBIO: El presidente Petro ha dado unas explicaciones sobre su encuentro en Manta. Dijo que estaba escribiendo un libro, pero hay otro tipo de señalamientos. ¿Por qué esto le genera inquietud? 

M.C.T.: Porque yo creo que la Fiscalía tiene indicios de que quienes se reunieron ahí tienen que ver con el asesinato de Miguel. Esto, presuntamente, pasó en Manta. Hay muchas teorías alrededor de este caso, pero el presidente Petro suele hacer declaraciones ligeras y sin sustento. No encuentro ninguna razón para que un jefe de Estado tenga que viajar a Ecuador a escribir un libro. Cuenta con suficientes espacios y recursos para hacerlo en Colombia. Por eso, más que una explicación seria, su declaración me parece difícil de tomar en serio.

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Espacio en la sala del apartamento de María Claudia Tarazona dedicado al exsenador Miguel Uribe Turbay. Crédito: Pablo David - CAMBIO.

CAMBIO: Cuando ocurrió el adiós y el homenaje a Miguel en la Catedral Primada, el presidente Petro no asistió. Entiendo que fue decisión suya y de su familia. ¿Han tenido otro tipo de acercamiento con el Ejecutivo desde ese momento de la eucaristía? 

M.C.T.: Yo tengo entendido que ese día Gustavo Petro no iba a ir, que iba a ir la señora Francia Márquez y alguien en representación de su Gobierno. Entonces, Miguel papá se acerca y me dice, "mira, va a venir alguien del Gobierno a acompañarnos, ¿tú estás de acuerdo?". Yo le dije: "No, ¿y tú?”. Y me dijo: "yo tampoco”. Por eso decidimos que los representantes enviados por Gustavo Petro no eran bienvenidos. Mucho menos en un homenaje a Miguel. Nos parecía incompatible rendir tributo a un hombre íntegro y honesto mientras estaban presentes emisarios de un gobierno que consideramos corrupto, deshonroso y que, además, señalamos como presuntamente cómplice de su asesinato. No tenían nada que hacer allí.

Después de eso, Laura Sarabia me envió un par de mensajes en un tono muy amable. Yo le respondí con la misma cortesía, le agradecí sus palabras, pero la conversación no pasó de ahí.

CAMBIO: A un año del atentado, la Fiscalía ha ido avanzando en la judicialización de los responsables. Hasta ahora hay cuatro condenas y la sanción impuesta contra el menor de edad que cometió el magnicidio. ¿Estas sentencias contra estas personas han representado un alivio para usted?

M.C.T: Creo que entrar en el tema de política criminal de cómo se llevan a cabo los preacuerdos es muy complejo. Aquí la Fiscalía tenía un objetivo y era llegar a los determinadores del asesinato de Miguel. En ese sentido, digamos que respeto la decisión de la señora fiscal de haber aprobado los preacuerdos de quienes dieron, realmente, información que sirvió para seguir avanzando en la investigación. Entonces, digamos que esos actores criminales, que estaban en esta organización en Bogotá y fueron partícipes del asesinato de Miguel, obtuvieron unas rebajas de pena porque dieron información relevante para esclarecer los otros eslabones de la cadena del asesinato. Pero tendría muchas observaciones al respecto. No obstante, hemos podido avanzar en la investigación y creo que eso es parte del propósito de la Fiscalía.

CAMBIO: ¿Por qué no les gusta el preacuerdo que la Fiscalía pactó con Elder José Arteaga, alias El Costeño?

M.C.T.: Digo esto a nivel personal, porque no he tenido conversaciones con nadie más al respecto, sino con nuestro abogado. Y alias El Costeño fue la persona que organizó todo el crimen en Bogotá. Reclutó el menor, organizó las personas que llegaron al parque, fue la persona que hizo seguimientos en Bogotá a mi familia; es decir, a mis hijas, a Alejandro y a mí. Hizo los seguimientos en Bogotá a Miguel. Tuvo tiempo para reflexionar y recapacitar frente a la decisión que estaba tomando del asesinato de Miguel y no lo hizo. Siguió adelante con toda la estructura criminal y, fuera de eso, cuando a él lo detienen, no aporta nada relevante para la Fiscalía. Su testimonio no fue relevante para esclarecer hechos. 

Todo lo contrario. Lo que ha hecho es adoptar prácticas dilatorias que han entorpecido el proceso: ha cambiado de abogado en varias ocasiones y parece estar intentando llegar al vencimiento de términos. Además, miente y desvía la investigación. La información que se ha obtenido tras su captura no ha surgido de su colaboración, sino de la recuperación de datos de su celular que habían sido borrados.

No colabora con la justicia; la entorpece. Y, además, fue el artífice de los hechos y tenía una oficina de reclutamiento de menores de edad. Es decir, reúne en una sola persona lo peor de todos los males.

Por eso no entiendo por qué la Fiscalía quiere hacer un preacuerdo con este señor, dada la enorme responsabilidad que tiene y la escasa colaboración que ha prestado en el proceso de investigación del magnicidio de Miguel.

CAMBIO: Otro de los aspectos pendientes está en el anuncio público que la Fiscalía hizo sobre la imputación del director de la UNP, Augusto Rodríguez, que posteriormente se retiró. ¿Qué conocen sobre este proceso? 

M.C.T.: Yo lo que sé es que el señor Augusto es amigo de Gustavo Petro. Ellos hicieron parte del mismo grupo criminal, son íntimos amigos y por eso llega un tipo como Augusto a la UNP. Me parece que es un señor completamente ignorante de todo lo que pasa porque da una serie de declaraciones, todas contradictorias. 

Un par de días después del atentado contra Miguel, él salió públicamente a reconocer su responsabilidad por la omisión en la ampliación de su esquema de seguridad. Sin embargo, más tarde se retractó y aseguró que esa solicitud nunca había existido. Después apareció el documento en el que Miguel solicita ampliar el número de personas destinadas a la protección de su núcleo familiar, que éramos las niñas, Alejandro y yo. Luego él sostuvo que lo que le había dicho a Miguel era que estaba haciendo un uso indebido de su esquema de seguridad, porque había destinado parte de ese personal a la protección de su familia.

Sin embargo, más adelante se conoció otro documento, firmado por él mismo —o al menos con su firma—, en el que se le indica a Miguel que debe reorganizar su esquema de seguridad y que, con el número de personas que tiene asignadas, debe garantizar también la protección de su familia. Yo no sé si no lee lo que firma; quiero pensar que esa es la explicación, porque de otra manera resulta difícil entender las contradicciones en sus versiones.

Todo eso está en las actas que tiene la UNP. Entonces, con base en eso, pues se configura obviamente lo que es la omisión por parte de este señor Augusto y se le hace la imputación de cargos, pero la Fiscalía se echa para atrás porque dice que es un tema procesal. Hay un grupo especializado para la investigación del magnicidio de Miguel y un juez por fuera de ese grupo especializado es el que toma la decisión de imputar al señor Augusto y entonces dicen, "Hay una falla procesal y como hay un grupo especializado y lo hace un juez aparte, se puede caer la imputación. Entonces, devolvámosla y hagámosla a través del grupo especializado”. Yo pregunté en ese momento: ¿el acervo probatorio en donde el señor Augusto, pues, evidencia la omisión de protección que tuvo frente a la vida de Miguel es clara? Y me dijeron, "Sí". Y bueno, a la fecha estamos esperando que se pronuncie la Fiscalía acerca de esto porque yo creo que es muy claro el comportamiento omisivo por parte del señor Augusto, y de la estructura de la UNP, para la protección de la vida de Miguel.

 Ahora, este señor ha dicho otras cosas, entre ellas que Miguel debía tener cuidado, que debía utilizar su esquema de protección de una manera distinta. Y yo lamento mucho porque esto es una revictimización hacia nuestra familia y hacia Miguel, porque la obligación del Estado es la protección de la vida de sus ciudadanos y más aún cuando tienen riesgos, cuando ejercen cargos públicos, cuando están en campañas presidenciales. El deber de cuidado y la obligación del deber de cuidados por parte del Estado. Pero ese es el resultado de poner personas ineptas y sin ningún tipo de capacidad a cargos tan importantes como es la protección de la vida de los ciudadanos.

CAMBIO: Él ha dado sus explicaciones, él se ha defendido. Usted hace algunos minutos usó una expresión, dijo que hay una presunta “complicidad” del Gobierno. ¿Esto viene es por parte de Augusto Rodríguez? Esa complicidad de la que usted habló…

M.C.T.: Yo ahí no te podría decir, no tengo claridad si el señor Augusto hizo parte o no del magnicidio de Miguel, yo creo que eso le corresponde a las autoridades pertinentes y a la Fiscalía, tampoco lo estoy, digamos, asumiendo, no creo. Yo creo que es una persona completamente incompetente, que no tiene la dignidad para estar en ese cargo y pues evidentemente no le interesaba para nada la vida de Miguel y lo que él tiene claramente sí es una presunta omisión en el deber de cuidado de la vida de Miguel. 

CAMBIO: Han sentido sido plenas garantías por parte de la Fiscalía, más no del Gobierno…

M.C.T.: Exacto. Creo que la Fiscalía ha hecho un buen trabajo. Hoy estamos a un año del magnicidio de Miguel y tenemos algo así como ocho, nueve capturas. Ya tenemos indicios de los presuntos determinadores, hay orden de captura para ellos, circular roja por parte de la Interpol. Creo que vamos por buen camino, no quiere decir que esto ya esté cerrado. Tenemos que llegar hasta el final y yo tengo la esperanza de que así sea y que la Fiscalía siga con ese gran compromiso de poder cerrar el caso de Miguel diciendo ‘estas personas fueron los que dieron la orden’. No pierdo la esperanza de que eso pase.

CAMBIO: María Claudia, también en estos meses usted fue una protagonista en asuntos políticos. Adhirió a la campaña de Paloma Valencia y esto le generó unas fricciones con su suegro. ¿Cómo está la relación familiar?

M.C.T.: Yo decidí apoyar a Paloma Valencia porque ella hace parte del Centro Democrático. Apoyé a Paloma sin ningún cálculo político porque uno en la vida tiene que hacer lo correcto. Miguel no era el político que decía "si se trata de mí estoy; si no se trata de mí, no estoy". Miguel nunca fue así de desleal. Fue un hombre de palabra, de partido, fiel al presidente Uribe, a sus compañeros, absolutamente respetuoso. Ustedes pueden ver en todos los escenarios. Miguel jamás en su vida habló mal ni del presidente Uribe ni de las candidatas, pasara lo que pasara. Las grandes tensiones que había al interior del Centro Democrático nunca fueron una excusa para que maltratara a nadie. Siempre lo dijo en público y en privado: que, si no era él, iba a apoyar a al candidato del Centro Democrático y por supuesto que el candidato iba a ser Miguel.

Déjame contarte una cosa. Cuando Miguel estaba en el Partido Liberal y era concejal, estaba apoyando a Pardo para la alcaldía. Y me acuerdo que Peñalosa lo llamó; él puede corroborar esta historia. Le dijo, "Miguel, véngase para acá, yo quiero que usted sea mi director programático". Y Miguel le dijo, "No puedo, porque yo le di mi palabra al partido, le di mi palabra a Pardo y voy a hacer campaña con él". Y entonces Peñalosa le volvió a insistir. Un par de semanas después le dijo, "Miguel, véngase para acá, yo lo necesito, yo quiero a alguien como usted”. Y Miguel le volvió a decir, "No me puedo ir, yo no voy a traicionar a mi partido". Cuando yo termine mi periodo y se termine la elección, si usted me acepta, yo voy. Y estuvimos en el cierre de campaña de Pardo, sabiendo que iba a perder, cogidos de la mano de Pardo porque Miguel le dio su palabra. Ese es el hombre que yo he decidido honrar. Esa es la palabra de Miguel: ese fue Miguel.

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María Claudia Tarazona, abogada. Crédito: Pablo David - CAMBIO.

CAMBIO: ¿Y a usted le incomodó el hecho de que su suegro se precipitara al tema político cuando todavía estaban abordando el duelo? ¿Eso fue incómodo para usted? 

M.C.T.: Yo creo que cada quién decide la forma como lleva su duelo, ¿no? El dolor de papá es un dolor de papá, y si él pues pensó que esa era la forma como de poder lidiar con todo eso que tenía encima, pues yo no soy quién para juzgarlo. Yo respeté y, de hecho, apoyé esa decisión cuando él le dijo al presidente Uribe que quería ser el candidato del Centro Democrático. El presidente incluso abrió un espacio para preguntarle a la familia quién queríamos que fuera el candidato. Yo decidí apoyarlo y estar a su lado. Era su hijo y, en ese momento, ese fue el camino que eligió.

Yo, por mi parte, encontré otro camino: cumplirle a Miguel mi palabra, estar con mis hijos y cuidar de Alejandro en el momento más difícil de su vida. Cada uno escogió el camino que sintió que era el correcto. El mío fue honrar mi palabra. Yo le dije a Miguel: “Voy a estar con los niños. Voy a estar con Alejandro y me voy a encargar de que pueda sobrevivir a esto tan horrible que nos está pasando”. Y eso fue lo que hice.

CAMBIO: ¿Y en este momento, naturalmente, hay una distancia?

M.C.T.: Sí, claro, él tiene una gran molestia conmigo por no haberlo acompañado en su decisión de haber llevado el nombre de Miguel al partido del señor Pedro Adán del Partido Demócrata. Yo estuve con él, le dije que lo iba a apoyar. De hecho, lo apoyo, en el sentido de que es el papá de Miguel y que, si él quiere decidir irse al partido X o Y o donde quiera, es su decisión. Es que yo no tengo nada distinto a decir que: “Miguel, aquí estoy, te apoyo”. Estuve con él, lo acompañé a la inscripción, lo acompañé a un pequeño lanzamiento que hizo con su esposa y con un par de personas que lo acompañaron. Pero, más allá de eso, no vi viabilidad política ni sentí que ahí estuvieran representados el nombre de Miguel ni el propósito de Miguel.

Y además, porque él decidió usar el nombre de Miguel para vengarse de una situación personal, ¿no? Pues porque él fue candidato del Centro Democrático, estuvo allá y, para ese momento, ya había pasado todo el tema de la pelea de Miguel con Paloma y todo lo que había ocurrido al interior del partido. Entonces cambió de opinión.

Pero bueno, también creo que, en medio del dolor, todo es muy confuso.

CAMBIO: Miguel Uribe Turbay tenía unas banderas muy claras, específicamente en el tema de la seguridad. Era una persona muy crítica de la Paz Total. Quisiera saber si alguna de las propuestas que él defendió con tanto empeño se ve reflejada hoy en algún candidato o si, por el contrario, siente que sus causas terminaron diluyéndose.

M.C.T.: Yo creo que mi lectura frente a la campaña de Paloma y del Centro Democrático es que, además, el presidente Uribe ha sido absolutamente generoso conmigo. Me ha acompañado a mí y a mis hijos durante estos meses, ha estado muy pendiente y ha querido que yo sienta que puedo contar con él y con el partido, algo que le agradezco profundamente. Yo creo que eso es lo que hubiera esperado Miguel.

Y también te cuento: Miguel papá dice que a mí me instrumentalizaron. Me parece una vergüenza decir eso en pleno siglo XXI, cuando las mujeres tienen su propia voz y su propia capacidad, ¿no? Hay personas que parecen haberse quedado congeladas en el tiempo. 

Afortunadamente, el país vio la fortaleza y la fuerza que tuve desde el primer momento en que salí a dar la cara después del atentado contra Miguel. Entonces, siento que se desdibujó un poco la esencia del Centro Democrático, que siempre ha sido la defensa de las banderas de la seguridad. Es un partido que tiene todas las razones para pararse y decir: “Vamos a luchar por la seguridad de este país”.

Y creo que la campaña, estratégicamente, quizá por falta de un mejor equipo, terminó desdibujándose en ese sentido. Perdió el norte en el tema de la seguridad. Paloma se enfocó más en el tema de ser mujer y yo creo que, equivocadamente, en un momento tan álgido la discusión no era votar por una mujer, sino votar por la seguridad, algo que ella conoce perfectamente.

Tuve la fortuna de estar con María Corina Machado y con ella en Panamá, y allí Paloma hizo una exposición impecable sobre la situación de seguridad en el país. O sea, conoce este país de arriba abajo; es una mujer brillante, además de honesta y decente. Pero, desafortunadamente, se corrieron y dieron el espacio, y el candidato Abelardo lo ha hecho impecablemente. Él tiene muy claro cuál es el tema. Creo que José Manuel es una persona que conoce muy bien este país y que ha hecho grandes aportes. Hoy, al final, tenemos un solo enemigo. Un enemigo común. No es enemigo mío ni enemigo tuyo: es enemigo de la democracia y de la libertad. Y yo creo que ellos tienen muy claro que la seguridad es el camino que necesitamos para recomponer y reconstruir el país.

Sin seguridad, como le decía Miguel, no hay paz; sin seguridad no hay inversión extranjera; sin seguridad no hay turismo; sin seguridad no hay empresa; sin seguridad no hay nada. Entonces, yo creo que ellos lo van a hacer bien y estoy convencida de que, más allá de cualquier diferencia o opinión personal, todos los colombianos tenemos que estar unidos al lado de José Manuel y de Abelardo para poder contener lo que se nos viene encima si no hacemos lo que toca.

CAMBIO: Tras un año doloroso y duro, ¿qué viene para usted como mujer, como madre y como profesional?

M.C.T.: Encontrar el camino y darle significado a todo lo que nos ha sucedido como familia ha sido un proceso. Un proceso muy consciente, un proceso muy humano y muy espiritual también. Y pronto voy a lanzar la fundación de Miguel. Estoy en eso. Muchas personas nos están acompañando, a mis hijos y a mí, en este gran proyecto. Uno de los proyectos se llama Alejandro Uribe, encaminado a la protección y prevención del reclutamiento de menores en todo el país. Será uno de nuestros programas banderas. Lo estoy construyendo de la mano de otras fundaciones muy importantes en el país que me están dando la mano. También de la comunidad internacional, que ha estado muy pendiente de mi familia. Voy a hacer una gira internacional para hablar sobre el tema de la Fundación de Miguel. Me apoyan varias organizaciones internacionales.

Voy a diseñar un tema muy importante sobre las mujeres. Creo que ellas son víctimas de la violencia y tienen que ser visibilizadas de una manera distinta. El Estado y la sociedad tienen una gran deuda. Perder al esposo en el pilar de la familia es muy doloroso, más cuando tienes que sacar unos hijos adelante, cuando el dolor está ahí y nadie te da la mano. Es el momento de reivindicar ese papel del Estado y de la sociedad frente a estas mujeres que necesitan todo nuestro apoyo. También vamos a trabajar por los jóvenes. Creo que honrando a ese gran líder que fue Miguel, a ese ser humano maravilloso que fue, le daremos a los jóvenes un espacio maravilloso para impulsar sus liderazgos y, a través de ellos, a la transformación del país. 

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