Ir al contenido principal
Diego Cancino y Viviana Vargas.
Diego Cancino y Viviana Vargas.
País

La Fiscalía citó a imputación de cargos a Diego Cancino como presunto responsable de acto sexual violento

La diligencia quedó programada para el 10 de agosto a las 10 de la mañana. Tras dos años de investigación, la Fiscalía 219 Seccional recalificó los hechos denunciados en octubre de 2024 por la contratista Viviana Vargas: de acoso sexual pasaron a acto sexual violento por los tocamientos sin consentimiento. El ente acusador no pedirá medida de aseguramiento.

Por: Sylvia Charry

El 27 de octubre del 2024 CAMBIO publicó la historia de Viviana Vargas, una contratista del Ministerio del Interior que, según su testimonio, fue acosada sexualmente por Diego Cancino, quien había sido nombrado por esos días como presidente de la SAE. Este medio pudo confirmar con fuentes judiciales que, luego de dos años de investigación, la Fiscalía citó a imputación de cargos al exfuncionario como presunto responsable del delito de acto sexual violento agravado. El fiscal del caso no solicitará medida de aseguramiento. 

La investigación estuvo a cargo de la Fiscalía 219 Seccional, adscrita al grupo de delitos sexuales y violencia de género, que durante dos años recopiló peritajes psicológicos, informes técnicos de la Dijín y otras pruebas periciales para blindar la hipótesis del caso. Ese trabajo derivó en un cambio sustancial en la calificación jurídica: lo que inicialmente se planteó como un acoso sexual terminó configurando, para el ente acusador, un acto sexual violento por los tocamientos indebidos que denunció la mujer. La defensa de Vargas estuvo en cabeza de Carlos Castellanos, de la firma Carlos Molano y Castellanos Abogados, que participó activamente para consolidar el caso judicial

La diligencia ya fue programada por el Centro de Servicios de los juzgados de Paloquemao para el 10 de agosto a las 10 de la mañana y, en los próximos días, se hará el reparto al juez de control de garantías que llevará esta primera etapa del proceso, en la que se conocerá el planteamiento del caso y en la que Cancino deberá decidir si acepta o no los cargos.

Viviana Vargas, funcionaria del Ministerio del Interior

Lo que denunció Viviana Vargas

La historia empezó el miércoles 9 de octubre de 2024. Vargas, entonces de 31 años, asesora de la Dirección de Seguridad, Convivencia Ciudadana y Gobierno del Ministerio del Interior, tenía su contrato próximo a vencerse y le escribió a sus contactos buscando opciones. Uno de ellos era Cancino, a quien había conocido cuando era concejal de Bogotá y con quien se había reencontrado en los pasillos del Ministerio, tras su nombramiento como viceministro.

Según la denuncia que interpuso ante la Fiscalía y que CAMBIO conoció en exclusiva, cuando lo llamó para contarle que buscaba trabajo, Cancino le pidió la hoja de vida y la invitó a almorzar a su apartamento. Vargas llegó sobre las 2:30 de la tarde. La conversación arrancó en tono profesional, alrededor de la política y de su perfil laboral. Cancino cocinó, y después del almuerzo le sirvió una copa de vino. No fue la única: la mujer relata que le insistió varias veces para que bebiera más.

Después de un par de copas, dice la denuncia, llegó el acoso. Cancino le dijo "eres genial", se levantó de la barra de la cocina, se le acercó por la espalda, la abrazó y le metió las manos debajo de la blusa, tocándole los senos sin su consentimiento. Ella se lo quitó de encima y él, según el relato, aprovechó para tomarla de las manos, bajarla de la silla e intentar besarla. "Yo lo alejé de mí y le dije que no deseaba ningún tipo de relación que no fuera política y/o profesional y que mi interés no iba más allá de eso, que por favor respetara dicho límite", contó Vargas.

Con miedo, le pidió a dos amigos cercanos que fueran hasta la vivienda. Mientras llegaban, intentó mantener la conversación en lo laboral, aunque —según su testimonio— Cancino la desviaba diciéndole que "le encantaba" y que "tenía una cara preciosa". Asegura que él volvió a acercarse para abrazarla en cuatro ocasiones. Incluso después de que llegaron sus amigos: "Frente a mi amiga me abrazó por la espalda y tocó nuevamente mis senos, yo lo alejé una vez más y me haló hacia él para que le besara", dice la denuncia. El último episodio ocurrió cerca de las 11 de la noche.

Los chats que quedaron en el expediente

Al día siguiente, el 10 de octubre, Vargas le reprochó por escrito su comportamiento. Le dijo que había sobrepasado en repetidas ocasiones los límites que ella había fijado y que no estaba interesada en ningún tipo de relación que no fuera estrictamente laboral o política. El 11 de octubre, Cancino respondió: "Te ofrezco sinceras y profundas excusas. Perdóname. Mi comportamiento estuvo mal y claramente no debí haber actuado así. Te escucho y asumo las claridades que pones".

photologuephotos2024-10diego-cancino3jpg

Ella insistió y detalló lo que la incomodó: los comentarios sobre su apariencia y los contactos físicos sin consentimiento, incluso delante de sus amigos. Y cerró con un mensaje que explica por qué no se marchó antes: "Tu rol y poder político me generaron temor sobre cómo manejar la situación, lo que me llevó a actuar siempre con respeto, pero sin dejar de establecer mis límites. Sin embargo, estos límites no fueron respetados".

Tras ese mensaje, Cancino la buscó insistentemente. La llamó dos veces y le escribió el 11, el 15 y el 19 de octubre, el día en que se conoció que sería nombrado presidente de la SAE: "¿Podemos hablar? Me duele mucho", "Necesito contarte algo, por favor, contéstame (...) lo ruego".

La defensa de Cancino

Consultado en su momento por CAMBIO, Cancino negó el acoso: "Lo primero es que soy incapaz de hacer acoso sexual. Nosotros hablamos, nos tomamos unos tragos", dijo. Posteriormente, en entrevista con este medio, sostuvo que se trató de una escena de cortejo en la que, pese a haber recibido el rechazo de Vargas, insistió algunas veces en acercarse.

Se trata de un señalamiento preliminar. Cancino, como cualquier ciudadano, conserva la presunción de inocencia y deberá defenderse en un eventual juicio en su contra, donde se establecerá si los hechos constituyen o no el delito por el que la Fiscalía lo citó a imputación.

 

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir en redes sociales