
La líder del grupo evangélico que abordó a estudiantes en Kennedy fue investigada por el ‘robo del siglo’ en Ibagué
CAMBIO identificó a la mujer señalada de "acoso religioso" a estudiantes de un colegio en el sur de Bogotá. Se trata de la representante legal de la misión evangelística Cristo Vive Misiones, quien en 2017 fue capturada por su presunta participación en el denominado ‘robo del siglo’ en Ibagué. La investigación en su contra terminó en una preclusión.
Por: Lina Cuitiva
En los últimos días se hizo viral un video en el que un grupo de militantes religiosos vestidos, con uniformes con apariencia militar, abordan a un grupo de estudiantes adolescentes de un colegio público del sur de Bogotá. Las imágenes causaron indignación por la forma invasiva en que se acercaron a los menores de edad. CAMBIO rastreó los datos oficiales del grupo doctrinario al que pertenecen y revela la relación de su líder con el llamado ‘robo del siglo’ en Ibagué.
“Los tocaron para “orar” por ellos, entregarles panfletos doctrinarios y “reclutarlos para Dios”, dijeron desde el Ministerio del Interior en rechazo al caso de "acoso religioso", en una posición similar a la Secretaría distrital de Educación.
En los videos difundidos en redes sociales se observa a una mujer de pelo rojo cortándoles el paso a varios estudiantes a las afueras del Colegio Instituto Técnico Rodrigo de Triana, en Kennedy, para entregarles volantes titulados Diplomado celestial. En el material se afirma que la fornicación, las borracheras, la homosexualidad, la rebeldía y la amargura son conductas que apartan a las personas del reino de los cielos.
Ante la incómoda situación, un docente de la institución oficial increpa a la mujer por la manera en que interrumpe y les corta el paso a los jóvenes; ella le responde airada: “Silencio, que el Señor entregó su palabra. Claro, como ustedes viven en el pecado, entonces no les importa la generación que se está perdiendo”.
Quién protagoniza los videos es Liliana Marcela Bernal Torralba, directora y representante legal de la entidad sin ánimo de lucro Cristo Vive Misiones, “una misión evangélica cuyo fin es practicar la misericordia y la compasión en la sociedad, con atributos de rescatar vidas, ayudar a poblaciones, refugiar a necesitados y atender a discapacitados”, según se autodescribieron cuando registraron oficialmente la microempresa con un patrimonio de 500.000 pesos en 2022.
El grupo evangélico también se propone como una solución para “educar y disciplinar las gentes con problemáticas de corrupción, inmoralidad y comportamientos delincuenciales”. Sin embargo, la trayectoria judicial de su representante legal contrasta con el discurso de transformación moral que promueve la organización. Su líder y representante legal fue capturada por su presunta participación en el denominado 'robo del siglo' de la capital de Tolima, un caso que reúne cómplices, mentiras y una suma millonaria en el expediente.
El robo cinematográfico se remonta al 19 de mayo de 2016, cuando seis personas ejecutaron el saqueo de la casa del esmeraldero e inversionista deportivo Jaime Rojas García en el exclusivo sector San Francisco de Aparco.
Una vez dentro de la vivienda, los falsos funcionarios redujeron con armas de fuego y amordazaron a la empleada doméstica, a una persona con discapacidad cognitiva y a un visitante extranjero que se hospedaba en el lugar.
Le bastaron unos 45 minutos para llevarse una caja fuerte que contenía dos kilos de esmeraldas, armas de fuego, entre otros objetos de valor. El robo fue avaluado por la víctima en unos 3.300 millones de pesos.
Tras el hurto, los delincuentes abandonaron el vehículo que usaron para huir del prestigioso sector residencial. La Policía encontró el vehículo y halló pistas de los integrantes de la organización delincuencial —como la calificó la Fiscalía—. Capturó a un par de ellos, incluido el líder de la banda.
Bernal fue capturada en 2017 por su presunta participación en el caso. La investigación en su contra terminó años después con una preclusión solicitada por la Fiscalía, aunque el expediente judicial permite reconstruir las razones por las que fue vinculada inicialmente al expediente.
La detención se dio tras un aparente reconocimiento fotográfico que hicieron las víctimas del robo que la identificaron como participante del hurto millonario. La Fiscalía dijo en las audiencias del caso que Bernal Torralba habría visitado el inmueble 20 días antes del robo con el pretexto de ser funcionaria de una empresa de vigilancia que instalaría un circuito cerrado de televisión. Así habría aprovechado, presuntamente, para hacer un registro fotográfico y un levantamiento de planos de la casa que sirvió para planear el crimen.
La captura se dio en medio de una orden de allanamiento en una casa ubicada sobre la carrera 87, del barrio Patio Bonito de Bogotá. La justicia la vinculó a la investigación por los delitos de hurto calificado y agravado.
El juzgado determinó que Bernal Torralba debía permanecer bajo detención domiciliaria preventiva mientras avanzaba el caso; sin embargo, el fiscal asignado pidió la preclusión de la investigación vinculada a ella al considerar que no existían elementos suficientes para sustentar una acusación en su contra y así, se cerró el paso a una posible imputación de cargos.
El hermetismo de Cristo Vive Misiones
Los registros públicos muestran otro dato llamativo. La sede registrada por Cristo Vive Misiones, el grupo evangélico que abordó a menores de edad cuando salían de un colegio, en el barrio Patio Bonito coincide con la dirección donde la Fiscalía allanó la vivienda de Bernal en 2017 durante la investigación por el denominado 'robo del siglo'.
Ahí se ubica una casa de tres plantas con terraza aún en construcción, pero no hay ningún aviso o distintivo de algún grupo religioso o grupo de ayuda a necesitados.
La huella digital de Cristo Vive Misiones es casi inexistente. No tiene página web y su única presencia en redes sociales es un perfil de Instagram con una sola publicación.
En la imagen aparecen 12 personas posando junto a una bandera de Colombia, con camisetas estampadas con la frase "Cristo Vive" y prendas de apariencia militar idénticas a las que usaban los integrantes del grupo que abordaron a los estudiantes en el sur de la ciudad. La cuenta fue creada en 2025 y solo sigue a tres perfiles.

CAMBIO intentó comunicarse con Liliana Marcela Bernal para conocer las razones por las que el grupo busca vincular a jóvenes menores de edad y las actividades que realizan quienes se integran a él. Sin embargo, la líder de esta organización evangélica no respondió las llamadas ni los mensajes enviados por este medio.
El Ministerio del Interior recordó que, aunque la Ley 133 de 1994 protege el derecho a difundir las creencias religiosas, también ampara la libertad de conciencia de quienes deciden no recibir ese tipo de mensajes. Además, señaló que la Constitución reconoce a los padres el derecho a definir la formación moral y religiosa de sus hijos, por lo que ninguna organización puede imponer prácticas religiosas o interferir en los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Lea los comentarios








