
¿Tregua de Petro con Trump? Por Julio Londoño
¿Qué hay detrás del cambio de postura de Petro hacia Washington? Julio Londoño Paredes analiza el giro de Gustavo Petro frente a Estados Unidos en el tramo final de su gobierno.
Durante el interminable discurso de Petro en la instalación del nuevo congreso, con respecto a la política exterior él sólo se refirió tangencialmente a Netanyahu y a Israel. Sin embargo, aludió a su inclusión en la denominada “Lista Clinton” y a la posibilidad de que fuera extraditado a los Estados Unidos, como algunos voceros del gobierno entrante lo han sugerido.
La extradición no parece probable ni posible. Sin embargo, su preocupación por estar en la Lista Clinton, por más que haya expresado que no hace negocios ni actividades que por eso lo puedan afectar, es evidente. Sabe muy bien que una cosa es estar en ella siendo presidente y, otra, estando fuera del cargo.
Incluso, con la colaboración del embajador de Colombia en Washington, logró una entrevista virtual con Trump en la que le solicitó que fuera excluido de la citada lista, lo cual el mandatario colombiano siempre ha considerado injusto y con propósitos evidentemente políticos. No le falta razón.
Sin embargo, algunos personajes estrechamente vinculados con la administración norteamericana, como el senador norteamericano Berni Moreno, han mencionado la posibilidad de que sea excluido de la famosa lista, y seguramente están a la espera de la actitud del presidente en las dos semanas que restan para la llegada del nuevo gobierno.
Para muchos, en medio de la expectativa por la elección del presidente del senado, pasó desapercibido el hecho de que, en tan importante discurso, Petro fuera no solamente cauteloso, sino que casi elogioso del mandatario norteamericano. Negó que Trump fuera a dar la orden de extraditarlo y además afirmó que le había dicho en su entrevista en Washington que era “un buen hombre”.
El contraste de la última posición suya con la del principio de su mandato, respecto a los Estados Unidos, es enorme. Incluso ahora no se refirió a aspectos fundamentales como las diferencias con el Perú y el Ecuador, la situación derivada en Venezuela con la extracción de Maduro y al “Escudo de las Américas”. Ni siquiera aludió a las acciones que está tomando la administración norteamericana sobre Cuba.
El gobierno norteamericano, por su parte, fuera de las reiteradas manifestaciones de apoyo a Abelardo de la Espriella y de algunas expresiones improvisadas de Trump, ha sido relativamente discreto frente a Petro. Igualmente, altos funcionarios, al ser interrogados sobre la posibilidad del establecimiento de bases de los Estados Unidos en Colombia, han afirmado que no está proyectada la presencia de fuerzas militares norteamericanas, sino simplemente que está prevista una infraestructura para respaldar actividades de la Policía Nacional en algunas regiones del país. Saben muy bien las dificultades políticas y legales que tendrían en nuestro país.
De todas maneras, parecería que ya al final de su gobierno, Petro ha querido evitar confrontaciones con los Estados Unidos. Como jefe de la oposición, seguramente tendrá el cuidado de no utilizar la diplomacia de micrófono que le hizo tanto daño con Washington.
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