
Las EPS deben 40,35 billones y solo tienen la mitad de esa plata en activos para responder: solo ocho no están en números rojos
La Nueva EPS, la aseguradora más grande del sistema de salud colombiano, ni siquiera aparece en las cuentas de un reciente estudio que reveló cómo está la caja de la mayoría de las aseguradoras de salud en el país. La razón es porque se desconocen sus estados financieros, pero sumando el último conocido, el panorama financiero de las EPS en Colombia empeora.
Por: Juan David Cano
Las cuentas de las EPS en el país están cada vez más enredadas. Durante el primer semestre de 2026 debían 40,35 billones de pesos y para responder por esa plata tenían apenas 21,65 billones en activos. En otras palabras, por cada 100 pesos que debían, tenían apenas 54, dejando en evidencia la crítica situación financiera que viven las entidades que deben garantizar, con recursos limitados y en números rojos, la atención en salud de más de 52 millones de colombianos.
Las cifras salen del informe financiero de Así Vamos en Salud, un centro de pensamiento que hace seguimiento al sector. El análisis toma la información que las propias EPS le reportan a la Superintendencia Nacional de Salud y compara el primer semestre de cada año, de 2022 a 2026. En esta edición entraron 23 entidades que sí reportaron.

El activo es todo lo que una empresa tiene, es decir, plata en el banco, inversiones, deudas que le van a pagar. El pasivo es todo lo que debe. Al restar lo segundo de lo primero queda el patrimonio. En las EPS ese resultado da negativo: menos 18,7 billones. Un año antes daba menos 11,5 billones. El hueco creció 63 por ciento en solo doce meses.
15 de las 23 EPS están en rojo
Solo ocho entidades tienen patrimonio positivo. Las otras 15 deben más de lo que tienen. Cinco concentran el 72 por ciento de ese faltante. Coosalud encabeza la lista con un déficit cercano a 4,2 billones. Le siguen Famisanar, con 3,1 billones; Sanitas, con 3,05 billones; Emssanar, con 2,1 billones; y Savia Salud, con 1,6 billones. Tres de ellas, Coosalud, Famisanar y Emssanar, estaban intervenidas por la Supersalud al 31 de julio de 2026.
Las ocho que están en verde suman entre todas algo más de 1 billón de pesos. Salud Total tiene el mejor resultado, con cerca de 370.000 millones, seguida de Sura, con 320.000 millones, y Cajacopi, que se corona en el tercer lugar con 180.000 millones.

En los otros puestos aparecen entidades como Aliansalud, que reportó 130.000 millones; Anas Wayuu, con 60.000; Fundación Salud Mia, con 30.000; Comfachocó, con 10.000 y EPS Familiar de Colombia, sin ganancias, pero en verde. Incluso sumándolas a todas, esa plata no alcanza ni de cerca para tapar el hueco de las demás.
Por cada 100 pesos que entran, se gastan 104 pesos
El informe usa un indicador llamado siniestralidad, que mide cuánto se va en atención médica y gastos administrativos por cada peso que ingresa. En 2026 quedó en 104 por ciento: por cada 100 pesos que reciben las EPS, gastan 104. En las entidades intervenidas el dato sube a 111 por ciento.
Eso se traduce en pérdidas. El resultado operacional pasó de 1,27 billones en rojo en 2022 a 3,10 billones en 2026, es decir, la pérdida por operación es 2,4 veces la de hace cuatro años. Al cierre del primer semestre, las pérdidas totales fueron de 1,68 billones.
"Los costos asociados a la atención en salud continúan superando los ingresos", señala Así Vamos en Salud en su comunicado.
19 billones en facturas pendientes
Dentro de esas deudas hay un rubro que le interesa directamente a clínicas, hospitales y proveedores y son las cuentas por pagar, que son los compromisos que las EPS todavía no han cancelado. Si una IPS no recibe el dinero que le deben se le dificulta mantener la atención en salud y eventualmente podría parar la prestación del servicio por caer en quiebra. Estas deudas pasaron de 10,97 billones en junio de 2022 a 19 billones en junio de 2026. Casi se duplicaron en cuatro años y solo en el último subieron 39 por ciento.
Hoy representan el 47 por ciento de todo lo que deben las EPS. El otro 51 por ciento son provisiones, plata que las entidades apartan contablemente para cubrir obligaciones que esperan pagar.
Aunque se podría pensar que las EPS podrían echar mano de esos activos que le quedan para atender la emergencia y los pasivos, lo cierto es que en ese punto también hay problemas, pues hay muchas cuentas por cobrar. Son en total 10,81 billones que las EPS esperan recuperar de otros actores del sistema. Es casi la mitad de todo lo que registran como activos. Dicho de otro modo, buena parte de lo que contabilizan todavía no lo tienen, pues depende de que alguien les pague.

Con tantas deudas que duplican los activos y la plata que aún no están en sus cuentas, el sistema enfrenta un panorama sombrío en el que no hay garantías de cuánto tiempo se mantendría con las cuentas en rojo.
Las intervenciones estatales tampoco han servido para mitigar el riesgo. Las EPS bajo intervención acumulan un déficit patrimonial de 12,78 billones. Sus pasivos subieron de 11,47 billones en 2022 a 20,11 billones en 2026. Según el informe, "pese a las medidas de intervención, no se ha logrado revertir el desequilibrio financiero".
El hueco que nadie puede medir, pero el más grande de todos: la Nueva EPS
Ninguna de estas cifras incluye a Nueva EPS, la entidad con más afiliados del país, con cerca de 12 millones de personas. No aparece en los catálogos financieros oficiales desde 2024, ya que esta no ha reportado sus cifras. La última que se conoció reveló que estaría al borde de la quiebra.
La propia Nueva EPS afirmó tener un patrimonio negativo de 11,9 billones y pérdidas operacionales de 6,5 billones en 2023 y 4,8 billones en 2024. Aunque son vigencias anteriores, permiten dimensionar el problema. Para Así Vamos en Salud, esas cifras muestran que la situación "podría ser considerablemente más grave de lo reflejado en los reportes oficiales disponibles".
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